Poutine Canadiense con Queso de Mozzarella y Salsa de Gravi: Receta Decadente y Crujiente
La poutine canadiense con queso de mozzarella y salsa de gravi es una reinvención gourmet del clásico plato quebequense, donde la suavidad cremosa de la mozzarella se funde con la profundidad umami de una salsa gravi casera y el crujiente perfecto de patatas fritas dos veces cocción. Esta versión, alejada de los quesos tradicionales como el cheddar o los cheese curds, sorprende por su textura elástica y su sabor equilibrado, ideal para quienes buscan una experiencia decadente pero sofisticada. Perfecta para servir en reuniones o como aperitivo reconfortante, esta receta de poutine con mozzarella destaca por su técnica de fritura en dos etapas y una gravi enriquecida con caldo de ternera reducido y un toque de vino tinto, que eleva su perfil de sabor.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta poutine canadiense con queso de mozzarella y salsa de gravi radica en dos detalles clave: la fritura doble de las patatas (primero a baja temperatura para cocinarlas, luego a alta para dorarlas) y el uso de vino tinto en la gravi, que aporta una profundidad de sabor única. Además, la mozzarella fresca —no la desmenuzada— se funde de manera elástica y sedosa, creando un contraste perfecto con la textura crujiente de las patatas y la salsa espesa. No omitas el almidón de maíz en el pre-tratamiento de las patatas: es lo que garantiza ese crunch irresistible.
Ingredientes
- 4medianaspatatas russet
- 250grqueso mozzarella fresca
- 30grmantequilla sin sal
- 2cucharadasharina de trigo
- 500mlcaldo de ternera
- 100mlvino tinto seco
- 1cucharaditasalsa Worcestershire
- 1unidadcebolla amarilla
- 2dientesajo fresco
- 1litroaceite de girasol
- 1cucharaditasal gruesa
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 1cucharadaalmidón de maíz
Instrucciones Paso a Paso
Pela las patatas russet y córtalas en bastones gruesos (1 cm de grosor). Sumérgelas en agua fría con hielo durante 30 minutos para eliminar el exceso de almidón. Sécalas muy bien con papel de cocina.
En un bol, mezcla las patatas con 1 cucharada de almidón de maíz y una pizca de sal gruesa. Esto garantizará un crujiente extremo tras la fritura.
Calienta el aceite de girasol a 160°C (fritura baja temperatura). Fríe las patatas en lotes durante 5-6 minutos hasta que estén cocidas pero sin color. Escúrrelas sobre una rejilla y reserva.
Aumenta la temperatura del aceite a 190°C. Fríe las patatas nuevamente durante 2-3 minutos hasta que estén doradas y crujientes. Espolvorea con sal gruesa al sacar y reserva en papel absorbente.
Para la salsa gravi, derrite la mantequilla en una olla a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente y el ajo picado, y sofríe hasta que estén transparentes.
Espolvorea la harina y remueve para formar una pasta (roux). Cocina 2 minutos hasta que adquiera un tono ligeramente dorado.
Vierte el vino tinto y deja reducir a la mitad. Añade el caldo de ternera, la salsa Worcestershire, pimienta negra y un poco de sal. Hierve a fuego lento durante 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que espese y reduzca a 300 ml. Cuela si deseas una textura más fina.
Corta el queso mozzarella fresca en trozos irregulares (no demasiado pequeños para que no se derritan del todo).
Para servir, coloca las patatas fritas en una fuente honda, distribuye los trozos de mozzarella por encima y vierte la salsa gravi caliente. Deja reposar 2 minutos para que el queso comience a fundirse ligeramente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, espolvorea queso parmesano rallado sobre la poutine antes de servir.
- Si quieres una versión más ligera, hornea las patatas en lugar de freírlas (a 200°C durante 30-40 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción). No serán tan crujientes, pero quedarán sabrosas.
- Añade cebollino picado fresco o perejil por encima para darle un toque de color y frescura.
Sustituciones
- Queso mozzarella fresca: Puedes sustituirla por queso provolone ahumado, que aportará un sabor más intenso y ligeramente ahumado. El punto de fusión será similar, pero el resultado final tendrá un toque más robusto y menos neutro.
- Vino tinto seco: Si prefieres evitar el alcohol, usa 50 ml de vinagre de manzana + 50 ml de agua con 1 cucharadita de azúcar. El resultado será menos complejo, pero mantendrá la acidez necesaria para equilibrar la gravi.
- Caldo de ternera: Para una versión más ligera, emplea caldo de pollo casero. La gravi será menos intensa, pero igual de cremosa. Añade 1 cucharadita de extracto de levadura para potenciar el umami.
Errores Comunes
- Las patatas quedan blandas después de la fritura.: Asegúrate de secar muy bien las patatas después del remojo en agua fría y no las amontones en la freidora. Si el aceite no está a la temperatura correcta (160°C para la primera fritura), ajusta el fuego y usa un termómetro de cocina.
- La salsa gravi queda líquida o con grumos.: Cocina el roux (mezcla de mantequilla y harina) al menos 2 minutos para eliminar el sabor a crudo de la harina. Si queda líquida, disuelve 1 cucharadita de almidón de maíz en agua fría y añádela a la salsa, removiendo hasta que espese.
- El queso mozzarella no se funde bien.: Usa mozzarella fresca en trozos gruesos (no rallada ni desmenuzada). Si la mozzarella es de baja calidad o muy seca, sustitúyela por otra variedad como el provolone. Sirve la gravi muy caliente directamente sobre el queso para facilitar su fusión.
Conservación y Congelación
Esta poutine canadiense con queso de mozzarella y salsa de gravi es mejor consumirla recién preparada, ya que las patatas pierden su textura crujiente con el tiempo. Sin embargo, puedes guardar los componentes por separado en la nevera hasta 2 días: las patatas fritas en un recipiente hermético con papel absorbente (para evitar la humedad), la salsa gravi en un tarro de vidrio y el queso mozzarella en su líquido o envuelto en film transparente. Para recalentar, coloca las patatas en el horno a 200°C durante 5-10 minutos hasta que recuperen el crujiente, calienta la gravi al fuego bajo y añade el queso fresco al servir. No congeles las patatas fritas, ya que se reblandecerán al descongelarse. La salsa gravi sí puede congelarse hasta 3 meses en un recipiente apto para congelador; descongélala en la nevera durante la noche y caliéntala a fuego lento antes de usar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar patatas normales en lugar de russet?
Sí, pero las patatas russet son ideales por su alto contenido de almidón, que garantiza un crujiente máximo. Si usas otra variedad como la patata blanca, aumenta el tiempo de remojo en agua fría (45 minutos) y asegúrate de secarlas muy bien.
¿Cómo hago la gravi sin gluten?
Sustituye la harina de trigo por harina de maíz o arrurruz (en la misma cantidad). El resultado será igual de espeso, pero con una textura ligeramente diferente. Usa un caldo sin gluten para asegurar que toda la receta sea apta.
¿Puedo preparar la poutine con antelación?
No se recomienda montar la poutine con antelación, ya que las patatas perderán su crujiente y el queso se endurecerá. Sin embargo, puedes preparar todos los componentes por separado (patatas, gravi y queso) y ensamblarlos en el último momento.
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