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Potaje de Garrofón Manchego: Receta Tradicional Fácil en Olla Normal

El potaje de garrofón manchego es un plato humilde pero lleno de sabor, típico de La Mancha, que ha alimentado a generaciones con su mezcla contundente de garrofón, morcilla, huesos de jamón y patatas. Esta receta tradicional española, fácil de preparar en cualquier cocina, es perfecta para aprovechar ingredientes básicos del supermercado y obtener un resultado nutritivo, sabroso y lleno de proteína. Con un toque de pimentón dulce y un sofrito bien hecho, este potaje se convierte en un plato único que calma el hambre y reconforta el alma. A continuación, te explicamos cómo hacerlo en una olla normal, sin complicaciones.

1 h 15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
22gProteína
420Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
GlutenHuevosLácteos
Olla de barro humeante con potaje de garrofón manchego, trozos de morcilla, patatas y hueso de jamón, servido en cuenco rústico de cerámica.

El Secreto de esta Receta

El secreto del auténtico potaje de garrofón manchego está en el sofrito lento y en el hueso de jamón. El garrofón debe cocinarse a fuego suave para que quede cremoso por dentro pero sin deshacerse. Añadir el pimentón al final del sofrito evita que amargue, y el hueso de jamón aporta un fondo de sabor inigualable que enriquece el caldo. No escatimes en el tiempo de cocción: la paciencia es clave para un resultado tradicional.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 300grgarrofón seco
  • 2unidadmorcilla de cebolla
  • 1unidadhueso de jamón serrano o espinazo
  • 4unidadpatatas
  • 1unidadcebolla
  • 2unidadzanahoria
  • 4unidaddiente de ajo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 2hojalaurel
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 1.5litroagua

Instrucciones Paso a Paso

1

Pon el garrofón en remojo la noche anterior en un bol con agua fría y una pizca de sal. Esto reducirá el tiempo de cocción y eliminará posibles impurezas.

2

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente, los ajos laminados y la zanahoria en trozos pequeños. Sofríe durante 5-7 minutos hasta que la cebolla esté transparente.

3

Incorpora el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. Añade el hueso de jamón y rehoga 1 minuto más para que suelte su grasa y sabor.

4

Escurre y enjuaga el garrofón y añádelo a la olla junto con el laurel y el agua. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento y tapa la olla. Cocina durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando.

5

Pasado este tiempo, añade las patatas peladas y troceadas en cubos grandes. Cocina otros 20 minutos o hasta que el garrofón y las patatas estén tiernas.

6

Incorpora las morcillas enteras (sin cortar para que no se deshagan) y cocina 10 minutos más a fuego lento. Rectifica de sal si es necesario.

7

Retira el hueso de jamón y desmenúzalo para añadir la carne a la olla. Sirve el potaje caliente, bien espeso, y deja reposar 5 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Añade un chorrito de vinagre al servir para realzar los sabores.
  • Si te gusta el potaje más contundente, añade un puñado de fideos gruesos los últimos 10 minutos de cocción.
  • Para un toque extra, sirve con pan rústico tostado para mojar.

Sustituciones

  • Garrofón: Puedes sustituir el garrofón por alubias blancas o garbanzos, aunque el resultado será menos auténtico. Las alubias cocinan más rápido (unos 30 minutos menos) y quedan más cremosas, mientras que los garbanzos aportan un toque más terroso pero requieren remojo previo de 12 horas.
  • Morcilla de cebolla: Si no encuentras morcilla de cebolla, usa morcilla de arroz o chorizo. La morcilla de arroz tiene una textura más suave y un sabor menos intenso, mientras que el chorizo aportará más grasa y un toque picante si es del tipo picante.
  • Hueso de jamón serrano: Si no tienes hueso de jamón, puedes usar costillas de cerdo o panceta curada. Las costillas darán un sabor más intenso al caldo, pero pueden dejar más grasa. La panceta aporta un toque ahumado, ideal si no tienes huesos.

Errores Comunes

  • El garrofón queda duro: Asegúrate de remojarlo al menos 12 horas y cocínalo a fuego lento. Si ves que sigue duro, añade más agua caliente y prolonga la cocción 15 minutos más.
  • El potaje queda líquido: Destapa la olla los últimos 10 minutos para que el líquido reduzca. Si sigue muy líquido, aplasta unas patatas contra la pared de la olla para espesar el caldo.
  • La morcilla se deshace: No la cortes ni la pinches antes de añadirla a la olla. Cocínala entera a fuego suave y remueve con cuidado para que mantenga su forma.

Conservación y Congelación

El potaje de garrofón manchego se conserva muy bien, y de hecho, sabe mejor al día siguiente. Para guardarlo en la nevera, déjalo enfriar completamente y traspásalo a un recipiente hermético. Aguanta hasta 4 días en la nevera. Si quieres congelarlo, hazlo por raciones en envases aptos para congelador. Dura hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjalo en la nevera toda la noche y caliéntalo a fuego lento en una olla, añadiendo un poco de agua si queda muy espeso. No lo congeles con las patatas si no quieres que se deshagan al recalentar: es mejor añadirlas frescas al recalentar el potaje.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué es el garrofón?

El garrofón es una variedad de judía blanca grande, típica de España, muy usada en guisos y potajes por su textura cremosa y su alto contenido en proteínas y fibra.

¿Puedo hacer este potaje en olla express?

Sí, en olla express el tiempo se reduce a unos 25-30 minutos (desde que empiece a silbar). Sigue los mismos pasos, pero ajusta el agua a 1 litro y cocina el garrofón 15 minutos antes de añadir las patatas.

¿Este potaje es apto para celíacos?

No, a menos que uses morcilla sin gluten y verifiques que el pimentón y el hueso de jamón no contengan trazas. El garrofón, las patatas y las verduras son naturalmente sin gluten.

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