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Potaje de Garbanzos con Morcilla: Receta Tradicional y Fácil en 30 Minutos

El potaje de garbanzos con morcilla es uno de los platos más reconfortantes y tradicionales de la cocina española, especialmente en las regiones de Castilla y León. Esta receta, sencilla y económica, combina el sabor terroso de los garbanzos con el toque intenso de la morcilla, creando un plato lleno de proteína y hierro. Perfecto para días fríos o para llevar al trabajo en un tupper, esta versión está optimizada para prepararse en solo 30 minutos con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. Además, su alto contenido en fibra y nutrientes lo convierte en una opción saludable y saciante para toda la familia.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
22gProteína
420Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
ApioSésamo
Olla de barro humeante con potaje de garbanzos y morcilla, rodajas de patata y zanahoria, servido en cuenco rústico sobre mesa de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de un buen potaje de garbanzos con morcilla está en el sofrito base. Usa aceite de oliva virgen extra de calidad y no escatimes en el tiempo de cocción de la cebolla y el ajo: deben quedar casi caramelizados. Además, añadir el pimentón y el comino al final del sofrito (y no al principio) evita que se quemen y amarguen. Por último, incorpora la morcilla solo al final para que no se deshaga y aporte su sabor intenso sin perder textura.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grgarbanzos cocidos
  • 2unidadmorcilla de cebolla
  • 2unidadpatata
  • 1unidadzanahoria
  • 1unidadcebolla
  • 2dienteajo
  • 1unidadpimiento rojo
  • 500mlcaldo de verduras
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1hojalaurel

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y pica finamente la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento rojo. Reserva.

2

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3-4 minutos).

3

Agrega el pimiento rojo y la zanahoria picados. Cocina durante 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.

4

Incorpora el pimentón dulce y el comino molido, y mezcla bien para integrar los sabores. Añade los garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados si son de bote) y remueve.

5

Vierte el caldo de verduras caliente, añade la hoja de laurel, la sal y la pimienta negra. Sube el fuego y deja que hierva.

6

Mientras, pica la morcilla en rodajas de unos 2 cm de grosor. Pela y corta las patatas en cubos pequeños.

7

Añade las patatas a la olla y cocina a fuego medio durante 10 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.

8

Incorpora las rodajas de morcilla y cocina durante otros 5 minutos para que suelte todo su sabor. Si el potaje queda muy espeso, añade un poco más de caldo o agua.

9

Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira la hoja de laurel antes de servir.

10

Deja reposar 5 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una hoja de hierbabuena al caldo mientras cocina. Retírala antes de servir.
  • Si te gusta el picante, incorpora una pizca de cayena o unos copos de ñora al sofrito.
  • Este potaje sabe aún mejor al día siguiente, ya que los sabores se integran mejor. Prepáralo con antelación si puedes.
  • Acompáñalo con pan rústico para mojar y absorver todo el caldo.

Sustituciones

  • Morcilla de cebolla: Puedes sustituirla por morcilla de arroz o chorizo fresco. La morcilla de arroz aporta un toque más suave, mientras que el chorizo dará un sabor más picante y ahumado al plato. En ambos casos, el tiempo de cocción sigue siendo el mismo.
  • Garbanzos cocidos: Si prefieres usar garbanzos secos, remójalos en agua fría durante 12 horas y cuécelos en agua con una hoja de laurel durante 1 hora antes de añadir el resto de ingredientes. Ten en cuenta que el tiempo total de preparación será mayor.
  • Caldo de verduras: Si no tienes caldo de verduras, puedes usar agua con un cubito de caldo concentrado o incluso caldo de pollo. El sabor será ligeramente diferente, pero igual de sabroso.

Errores Comunes

  • El potaje queda demasiado espeso.: Añade caldo o agua caliente poco a poco hasta alcanzar la textura deseada. Recuerda que los garbanzos absorben líquido, así que es normal tener que ajustarlo.
  • La morcilla se deshace en la olla.: No la remuevas demasiado una vez añadida. Déjala cocinar a fuego suave para que mantenga su forma y suelte su grasa sin romperse.
  • El pimentón amarga el potaje.: Retíralo del fuego al añadir el pimentón y el comino para evitar que se quemen. Si ya ha ocurrido, añade un poco de azúcar o miel para contrarrestar el amargor.

Conservación y Congelación

El potaje de garbanzos con morcilla se conserva muy bien en la nevera durante hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarlo, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente antes de taparlo y refrigerarlo. Si quieres congelarlo, hazlo en porciones individuales para facilitar su descongelación posterior. En el congelador, aguantará hasta 3 meses sin perder calidad. Para recalentarlo, hazlo a fuego lento en una olla con un poco de agua o caldo, removiendo de vez en cuando. Si lo has congelado, descongélalo en la nevera durante 12 horas antes de recalentarlo. Evita recalentarlo en el microondas directamente desde congelado, ya que puede quedar con una textura desigual.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este potaje en olla rápida?

Sí, puedes adaptar la receta a una olla rápida. Sofríe los ingredientes como se indica, añade los garbanzos, las patatas, la morcilla y el caldo, y cocina a presión durante 8-10 minutos desde que suba la válvula. Deja que la presión baje naturalmente antes de abrir.

¿Es este plato apto para celíacos?

Sí, siempre que uses morcilla sin gluten (verifica la etiqueta, ya que algunas pueden llevar harina como espesante) y caldo de verduras sin gluten. El resto de ingredientes son naturalmente libres de gluten.

¿Puedo usar garbanzos de bote?

Por supuesto. Los garbanzos de bote son una opción rápida y cómoda. Solo asegúrate de escurrirlos y enjuagarlos bien antes de usarlos para eliminar el exceso de sodio.

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