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Pizza de Macarrones con Salsa Alfredo y Bacon Crujiente: Explosión de Carbohidratos y Grasa

Si creías que la pizza no podía ser más indulgente, esta pizza de macarrones con salsa alfredo y bacon crujiente te demostrará lo contrario. Una base crujiente de macarrones fritos, bañada en una salsa alfredo cremosa y espesa, coronada con bacon dorado y queso fundido que se estira en cada bocado. Es el plato perfecto para esos días en los que el único objetivo es disfrutar de una explosión de carbohidratos y grasa sin remordimientos. Ideal para compartir (o no) en una noche de película o como cena reconfortante. Esta receta es pura comida reconfortante casera en su máxima expresión, con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
22gProteína
950Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevo
Pizza de macarrones dorados y crujientes cubiertos con salsa alfredo cremosa, queso fundido gratinado y tiras de bacon crujiente, receta de explosión de carbohidratos y grasa.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta pizza de macarrones con salsa alfredo y bacon crujiente está en freír el bacon primero y usar su grasa para dar un sabor ahumado y profundo a la mezcla. Además, hornear la base de macarrones antes de añadir la salsa evita que quede empapada y garantiza una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. No escatimes en el queso: la combinación de mozzarella y cheddar asegura un fundido perfecto y un sabor intenso.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grmacarrones cortos (tipo coditos o fusilli)
  • 2unidadhuevos grandes
  • 50grqueso parmesano rallado
  • 80grpan rallado
  • 200mlnata para cocinar entera
  • 150grqueso mozzarella rallado
  • 100grqueso cheddar rallado
  • 50grmantequilla sin sal
  • 1cucharaditaajo en polvo
  • 0.5cucharaditanuez moscada molida
  • 200grbacon ahumado en tiras
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra

Instrucciones Paso a Paso

1

Cuece los macarrones en agua con sal según las instrucciones del paquete, pero déjalos 1 minuto menos de lo indicado para que queden al dente. Escúrrelos y resérvalos.

2

En una sartén grande, fríe el bacon a fuego medio hasta que esté crujiente y dorado. Retíralo y colócalo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Reserva el aceite del bacon (aproximadamente 2 cucharadas).

3

Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Engrasa una bandeja para horno grande o una pizza stone con un poco de aceite de oliva.

4

En un bol grande, mezcla los macarrones cocidos con los huevos batidos, el queso parmesano, el pan rallado, sal y pimienta. Remueve bien hasta que los macarrones estén completamente cubiertos y la mezcla sea homogénea.

5

Extiende la mezcla de macarrones en la bandeja, presionando con una cuchara o espátula para formar una base uniforme y compacta, como si fuera una pizza. Hornea durante 10 minutos a 200°C para que se dore ligeramente por debajo.

6

Mientras, prepara la salsa alfredo: en una cazuela, derrite la mantequilla a fuego bajo. Añade la nata para cocinar, el ajo en polvo y la nuez moscada. Remueve y deja cocinar a fuego lento durante 3-4 minutos hasta que espese ligeramente. Prueba y ajusta con sal si es necesario.

7

Saca la base de macarrones del horno y vierte la salsa alfredo por encima, extendiéndola de manera uniforme con una cuchara. Espolvorea el queso mozzarella y el queso cheddar por encima, cubriendo toda la superficie.

8

Distribuye el bacon crujiente sobre el queso y rocía con el aceite del bacon reservado. Hornea durante 12-15 minutos a 200°C, o hasta que el queso esté burbujeante y dorado y los bordes de los macarrones estén crujientes.

9

Deja reposar 5 minutos antes de cortar en porciones. Sirve caliente para que el queso fundido se estire en cada trozo.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de crujiente, espolvorea pan rallado por encima del queso antes de hornear.
  • Si te gusta el toque picante, añade una pizca de cayena en polvo a la salsa alfredo.
  • Para una versión aún más calórica, cubre la pizza con una capa de bechamel antes de añadir el queso.
  • Si no tienes bandeja para horno, usa una sartén antiadherente grande y presiona bien la mezcla de macarrones.

Sustituciones

  • Macarrones cortos: Puedes usar espaguetis cocidos y troceados, aunque la textura será menos compacta. Para un resultado más crujiente, añade 20 gr más de pan rallado a la mezcla.
  • Nata para cocinar entera: Sustituye por crema de queso tipo Philadelphia (200 gr) mezclada con 50 ml de leche entera. El sabor será más ácido pero igualmente cremoso.
  • Queso cheddar: Usa queso gouda rallado para un toque más dulce y suave. Si prefieres más intensidad, añade 50 gr de queso azul desmenuzado sobre el bacon antes de hornear.
  • Bacon ahumado: Cambia por panceta curada en cubos (200 gr), pero fríela a fuego lento para que quede crujiente sin quemarse. El sabor será más intenso y salado.

Errores Comunes

  • La base de macarrones queda blanda o se desmorona.: Asegúrate de escurrir bien los macarrones después de cocerlos y presiona fuerte la mezcla en la bandeja antes de hornear. Si la masa está muy húmeda, añade 10 gr más de pan rallado.
  • La salsa alfredo queda líquida.: Cocina la salsa a fuego bajo durante más tiempo (5-6 minutos) y remueve constantemente. Si sigue líquida, añade 1 cucharadita de maicena disuelta en agua fría y hierve 1 minuto más.
  • El queso no se funde bien o queda gomoso.: Usa quesos rallados de buena calidad (evita los pre-rallados con antiaglomerantes) y no los sobrecargues. Si el queso se dorar demasiado rápido, cubre la pizza con papel de aluminio los últimos 5 minutos.
  • El bacon no queda crujiente.: Fríe el bacon en lotes pequeños para que no suelte agua y quede dorado. Si usas bacon en bloques, córtalo en tiras finas antes de cocinar para que se haga de manera uniforme.

Conservación y Congelación

Para guardar esta pizza de macarrones con salsa alfredo y bacon crujiente en la nevera, déjala enfriar completamente y colócala en un recipiente hermético. Consérvala en la nevera hasta 3 días. Para recalentar, precalienta el horno a 180°C y calienta la pizza durante 10-12 minutos (cubierta con papel de aluminio los primeros 5 minutos para evitar que se seque). Si prefieres congelarla, envuélvela bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Se conserva en el congelador hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y recalienta en el horno como se ha indicado. No uses el microondas, ya que la base perderá su textura crujiente y la salsa alfredo se cortará.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta pizza en el airfryer?

Sí, pero en lotes pequeños. Prepara la base de macarrones en un molde que quepa en tu airfryer, hornea a 180°C durante 6-8 minutos hasta que esté dorada. Añade la salsa alfredo, el queso y el bacon, y cocina otros 4-5 minutos hasta que el queso se funda. Ten en cuenta que el resultado será menos crujiente que en el horno.

¿Puedo usar salsa alfredo comprada?

Sí, pero elige una salsa alfredo cremosa y espesa (como la de Mercadona o Carrefour). Calienta la salsa en una cazuela con 20 gr de mantequilla extra y 1 cucharada de nata líquida para darle más cuerpo antes de usarla.

¿Cómo puedo hacer esta pizza más gratinada?

Espolvorea queso rallado extra (mozzarella o cheddar) los últimos 2 minutos de horneado y activa el grill del horno para que se dore por encima. También puedes añadir virutas de jamón serrano sobre el bacon antes de hornear.

¿Puedo añadir otros ingredientes?

¡Por supuesto! Prueba con champiñones salteados en mantequilla, cebolla caramelizada o pepperoni. Si quieres un toque fresco, añade hojas de albahaca después de hornear.

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