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Pepitorias de Pollo con Tomate y Guisantes: Receta de Aprovechamiento en 15 Minutos

Las pepitorias de pollo con tomate y guisantes son una receta tradicional española de aprovechamiento que convierte los despojos del pollo en un plato lleno de sabor y textura. Originaria de la cocina humilde, esta receta es ideal para sacarle partido a ingredientes económicos como las mollejas, el hígado o el corazón de pollo, combinados con tomate natural y guisantes frescos o congelados. Perfecta para un menú rápido, nutritivo y lleno de proteínas, esta receta de pepitorias de pollo se prepara en solo 15 minutos y es un clásico que no puede faltar en tu cocina de aprovechamiento.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
28gProteína
320Calorías
SalteadoTécnica
Alérgenos
HuevosApio
Sartén de hierro con pepitorias de pollo doradas, trozos de molleja, hígado y corazón, bañados en una salsa espesa de tomate y guisantes verdes. Plato tradicional español de aprovechamiento, decorado con perejil fresco y servido en un mantel rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto de unas pepitorias de pollo con tomate y guisantes perfectas está en cocinar los despojos de pollo a fuego medio-alto para que queden dorados por fuera pero jugosos por dentro. No los cocines demasiado o quedarán duros. Además, añadir el pimentón justo antes del tomate potencia su aroma sin que se amargue. Usar guisantes congelados (sin descongelar) ayuda a que mantengan su textura y color vibrante.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300grmollejas de pollo
  • 200grhígado de pollo
  • 100grcorazón de pollo
  • 400grtomate triturado natural
  • 150grguisantes congelados
  • 1unidadcebolla
  • 2dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 50grharina de trigo
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1unidadhuevo
  • 10grperejil fresco

Instrucciones Paso a Paso

1

Limpia bien las mollejas, el hígado y los corazones de pollo bajo el grifo con agua fría. Retira cualquier resto de grasa o nervios y sécalos con papel de cocina. Corta las mollejas en trozos pequeños, el hígado en dados y los corazones en rodajas finas.

2

En un bol, bate el huevo con una pizca de sal y pimienta. Añade los trozos de pollo al huevo batido y rebozalos bien. Luego, pásalos por la harina de trigo hasta que queden bien cubiertos.

3

Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Cuando esté caliente, añade los trozos de pollo empanados y dóralos por todos lados hasta que queden bien cocidos (unos 5-6 minutos). Retíralos y resérvalos en un plato.

4

En la misma sartén, añade la cebolla picada finamente y los ajos picados. Sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente (unos 3 minutos).

5

Agrega el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme. Incorpora el tomate triturado y cocina durante 2 minutos más.

6

Añade los guisantes congelados (sin descongelar) y mezcla bien con la salsa de tomate. Cocina durante 3-4 minutos hasta que los guisantes estén tiernos.

7

Vuelve a poner los trozos de pollo dorados en la sartén y mezcla todo con cuidado. Deja cocinar 2 minutos más para que los sabores se integren.

8

Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario. Espolvorea perejil fresco picado por encima antes de servir.

Pro-Tips del Chef

  • Si te sobra salsa, puedes usarla al día siguiente para acompañar un arroz blanco o unas patatas cocidas. Quedará espectacular.
  • Para darle un toque extra, añade una hoja de laurel o un poco de tomillo al sofrito de cebolla y ajo.
  • Si prefieres un toque picante, incorpora una pizca de cayena o pimentón picante junto al pimentón dulce.

Sustituciones

  • Guisantes congelados: Puedes sustituirlos por judías verdes troceadas (frescas o congeladas). Cocínalas 2-3 minutos más para que queden tiernas. El sabor será ligeramente más terroso, pero igual de delicioso.
  • Tomate triturado natural: Si no tienes tomate triturado, usa 4 tomates maduros rallados o pelados y picados. Cocínalos un poco más para que suelten su jugo y queden bien integrados en la salsa.
  • Mollejas, hígado o corazón de pollo: Si no encuentras despojos, puedes usar pechuga de pollo en trozos pequeños. El resultado será menos tradicional pero igual de sabroso. Cocínala menos tiempo para que no se seque.

Errores Comunes

  • Los despojos de pollo quedan duros: No los cocines a fuego fuerte ni demasiado tiempo. El hígado y las mollejas se hacen muy rápido (5-6 minutos en total). Retíralos cuando estén dorados por fuera pero aún tiernos por dentro.
  • La salsa de tomate queda demasiado líquida: Cocina el tomate a fuego medio sin tapar durante unos minutos extra para que reduzca. Si queda muy líquida, añade una cucharada de harina disuelta en agua y remueve hasta que espese.
  • El pimentón amarga: Añade el pimentón aparte del aceite muy caliente para que no se queme. Retíralo del fuego un momento al echarlo y remueve rápido antes de incorporar el tomate.

Conservación y Congelación

Las pepitorias de pollo con tomate y guisantes se conservan muy bien en la nevera durante hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarlas, deja que se enfríen completamente a temperatura ambiente antes de taparlas. Si quieres congelarlas, hazlo en porciones individuales en un recipiente apto para congelador, donde aguantarán hasta 2 meses. Para descongelar, sácalas la noche anterior a la nevera o usa el microondas en modo descongelar. Recalienta siempre a fuego lento en una sartén con un chorrito de agua o caldo para que no se resequen. Evita congelar y descongelar más de una vez para mantener su textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta con otros despojos como sesos o criadillas?

Sí, pero ten en cuenta que los sesos y las criadillas tienen una textura más blanda y se cocinan más rápido. Añádelos al final, junto con los guisantes, para que no se deshagan.

¿Es necesario empanar los despojos de pollo?

No es obligatorio, pero el empanado les da una textura crujiente y ayuda a que no se sequen. Si prefieres una versión más ligera, puedes saltarte este paso y cocinarlos directamente con la cebolla y el ajo.

¿Puedo usar tomate frito en lugar de triturado?

Sí, pero el tomate frito suele llevar azúcar y otros aditivos que pueden alterar el sabor. Si lo usas, elige una marca de calidad y reduce un poco la cantidad de sal.

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