ZonaDeSabor

Patatas a lo pobre con jamón serrano: Guarnición tradicional española en sartén

Las patatas a lo pobre con jamón serrano son un clásico de la cocina española que destaca por su sencillez y sabor auténtico. Originarias de Andalucía, esta guarnición tradicional combina el dulzor de las patatas y la cebolla caramelizada con el toque salado y umami del jamón serrano, todo cocinado a fuego lento en una sartén. Es un plato económico, rápido de preparar y perfecto para acompañar carnes, pescados o incluso como plato único. Su nombre 'a lo pobre' hace referencia a su humilde origen, pero su resultado es cualquier cosa menos modesto. Ideal para reuniones familiares o comidas cotidianas, esta receta es un homenaje a la gastronomía de toda la vida.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
SofritoTécnica
Alérgenos
Apio
Sartén de hierro con patatas a lo pobre con jamón serrano, rodajas de patata doradas, cebolla caramelizada, pimiento verde y taquitos de jamón serrano. Plato tradicional español humeante sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de unas patatas a lo pobre con jamón serrano perfectas está en el sofrito lento y en el momento de añadir el jamón. No incorpores el jamón al principio, ya que se endurecería y perdería su jugosidad. Añádelo al final para que aporte su grasa y su sabor umami sin que se reseque. Además, usa una sartén con tapa para que las patatas se cocinen al vapor y queden melosas por dentro y ligeramente crujientes por fuera.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6unidadpatatas medianas
  • 2unidadcebolla blanca
  • 2unidadpimiento verde italiano
  • 100grjamón serrano en taquitos
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 0.5cucharaditapimentón dulce
  • 1unidadhoja de laurel

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela las patatas y córtalas en rodajas finas (unos 3-4 mm de grosor). Reserva en un bol con agua fría para evitar que se oxiden.

2

Pela la cebolla y córtala en juliana fina. Lava los pimientos verdes, retira las semillas y córtalos en tiras delgadas.

3

En una sartén grande (preferiblemente de acero o hierro), calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y los pimientos verdes, y sofríe durante 5 minutos hasta que la cebolla empiece a estar transparente.

4

Escurre las patatas y sécalas con un paño de cocina. Añádelas a la sartén junto con la hoja de laurel, el pimentón dulce, la sal y la pimienta negra. Remueve bien para que las patatas se impregnen de los sabores.

5

Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando. Las patatas deben quedar tiernas pero sin deshacerse.

6

Cuando las patatas estén casi listas, añade los taquitos de jamón serrano y mezcla suavemente. Cocina 2-3 minutos más para que el jamón libere su grasa y aroma.

7

Retira la hoja de laurel y rectifica de sal si es necesario. Sirve caliente, directamente de la sartén.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade un diente de ajo picado al sofrito de cebolla y pimiento.
  • Si te gusta el contraste de texturas, deja que las patatas se doren un poco más al final, destapando la sartén los últimos 2 minutos.
  • Esta receta queda especialmente bien si usas patatas de variedad kennebec o monalisa, ya que mantienen su forma al cocinarse.

Sustituciones

  • Jamón serrano: Puedes sustituir el jamón serrano por jamón cocido en taquitos, aunque el sabor será menos intenso y más suave. Si prefieres un toque ahumado, usa panceta ahumada en su lugar, pero reduce la sal de la receta ya que la panceta suele ser más salada.
  • Pimiento verde italiano: Si no encuentras pimiento verde italiano, usa pimiento verde español (más pequeño y alargado), pero córtalo en trozos más finos para que se cocine al mismo tiempo que el resto de ingredientes.
  • Pimentón dulce: En caso de no tener pimentón dulce, puedes usar pimentón picante para darle un toque más fuerte, o simplemente omítelo si prefieres un sabor más neutro.

Errores Comunes

  • Las patatas quedan crudas por dentro.: Cocínalas a fuego bajo y con la sartén tapada para que se hagan al vapor. Si ves que se doran demasiado por fuera pero están duras por dentro, añade un chorrito de agua y baja el fuego.
  • El jamón queda gomoso.: Añade el jamón serrano solo los últimos minutos de cocción para que no se reseque. Si lo pones al principio, perderá su textura y sabor.
  • La cebolla se quema.: Sofríe la cebolla a fuego medio-bajo y remueve con frecuencia. Si se dora demasiado rápido, baja el fuego y añade un poco de agua para detener la cocción.

Conservación y Congelación

Las patatas a lo pobre con jamón serrano se conservan muy bien en la nevera durante 3-4 días en un recipiente hermético. Para guardarlas, déjalas enfriar a temperatura ambiente antes de taparlas, así evitarás que se forme condensación y se pongan blandas. Si quieres congelarlas, hazlo en porciones individuales y en un recipiente apto para congelador, donde aguantarán hasta 2 meses. Para descongelar, sácalas la noche anterior a la nevera y caliéntalas en una sartén con un poco de aceite a fuego medio. No las calientes en el microondas, ya que las patatas podrían quedarse pastosas. Si las recalientas en sartén, añade una cucharada de agua y tapa unos minutos para que recuperen su textura original.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer patatas a lo pobre con jamón serrano en el airfryer?

Sí, aunque el resultado será distinto. Corta las patatas en rodajas finas, mézclalas con aceite, cebolla, pimiento y jamón, y cocínalas a 180°C durante 15-20 minutos, removiendo a mitad de cocción. Quedarán más crujientes y menos melosas que en sartén.

¿Se pueden hacer patatas a lo pobre sin cebolla?

Sí, pero la cebolla aporta dulzor y profundiza el sabor. Si no te gusta, puedes sustituirla por ajo en polvo o simplemente hacer la receta con patatas, pimiento y jamón.

¿Qué vino marida bien con este plato?

Un vino tinto joven de la tierra, como un Rioja Crianza o un Ribera del Duero, complementa perfectamente los sabores de las patatas y el jamón serrano. Si prefieres blanco, un verdejo fresco y afrutado es una excelente opción.

También te encantarán