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Pastrami de Remolacha y Rábano con Pan de Centeno: Bocadillo Judío Vegano y Sin Gluten

Si buscas una versión vegana y sin gluten de un clásico bocadillo judío, este pastrami de remolacha y rábano con pan de centeno es tu respuesta. Inspirado en la tradición del pastrami neoyorquino pero con un giro 100% vegetal, esta receta combina la terrosidad de la remolacha asada, el picante fresco del rábano y el toque ahumado de especias para crear un relleno lleno de profundidad. El pan de centeno sin gluten aporta una base robusta y nutritiva, mientras que la mostaza de Dijon vegana y el encurtido de pepinillos equilibran cada bocado. Ideal para llevar al trabajo, un picnic o como aperitivo gourmet que sorprenderá a todos, incluso a los más escépticos. Con alto contenido en proteína vegetal y bajo en calorías, es una opción saludable que no sacrifica el sabor.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
Asado MarinadoTécnica
Alérgenos
MostazaApio
Bocadillo abierto de pastrami vegano con rodajas gruesas de remolacha glaseada, rábanos finos y pepinillos en pan de centeno tostado, servido en tabla de madera rústica con mostaza al lado.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este pastrami vegano está en la marinada ahumada y el glaseado final. Usar tamari (en lugar de soja normal) aporta un sabor más profundo y sin gluten, mientras que el pimentón ahumado y el comino imitan la complejidad del pastrami tradicional. El almidón de maíz al final es clave para crear una textura brillante y melosa que envuelve cada rodaja de remolacha, dándole ese toque profesional que lo diferencia de un simple bocadillo.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 1unidadremolacha cruda grande
  • 4unidadrábanos frescos
  • 4rebanadapan de centeno sin gluten
  • 30mlsalsa de soja tamari (sin gluten)
  • 15mlvinagre de manzana
  • 20mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditacomino molido
  • 1cucharaditapimentón ahumado
  • 0.5cucharaditaajo en polvo
  • 1cucharaditajengibre fresco rallado
  • 20grmostaza de Dijon vegana
  • 4unidadhojas de lechuga romana
  • 4unidadpepinillos encurtidos
  • 5gralmidón de maíz (para espesar)
  • 0.5cucharaditasal negra del Himalaya
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C (convección) y forra una bandeja con papel de horno.

2

Pela la remolacha cruda y córtala en rodajas finas (unos 3-4 mm de grosor) con un cuchillo afilado o una mandolina. Reserva.

3

En un bol, mezcla el tamari, el vinagre de manzana, el aceite de oliva, el comino, el pimentón ahumado, el ajo en polvo, el jengibre rallado, la sal y la pimienta. Esta es tu marinada ahumada.

4

Sumerge las rodajas de remolacha en la marinada durante 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo para que absorban bien los sabores.

5

Coloca las rodajas de remolacha en la bandeja del horno y hornea durante 20-25 minutos, hasta que estén tiernas pero aún firmes. Reserva.

6

Mientras, corta los rábanos en rodajas finas (sin pelar) y salpimienta ligeramente. Déjalos reposar 5 minutos para que suelten su amargor.

7

En una sartén antiadherente, calienta las rodajas de remolacha asadas a fuego medio con un poco de su marinada durante 2-3 minutos para intensificar el sabor. Espolvorea el almidón de maíz y remueve hasta que la salsa espese ligeramente, creando un glaseado brillante. Retira del fuego.

8

Tuesta ligeramente las rebanadas de pan de centeno para que queden crujientes.

9

Para montar el bocadillo: untar una rebanada de pan con mostaza de Dijon vegana, colocar una hoja de lechuga romana, añadir las rodajas de remolacha glaseada, los rábanos y los pepinillos encurtidos. Tapar con otra rebanada de pan y presionar suavemente.

10

Corta el bocadillo en triángulos o déjalo entero para servir. Acompaña con más pepinillos y un chorrito extra de marinada reducida si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de autenticidad, añade 1 cucharadita de semillas de mostaza a la marinada antes de hornear la remolacha.
  • Si te gusta el picante, incorpora 1/2 cucharadita de cayena o unas gotas de salsa picante vegana a la mostaza de Dijon.
  • Para una presentación restaurante, corta el bocadillo en cuadrados pequeños y sujétalos con palillos para servir como canapés.
  • Si no tienes tamari, usa salsa de soja sin gluten y añade 1 cucharadita de melaza para dar profundidad al sabor.

Sustituciones

  • Pan de centeno sin gluten: Puedes sustituirlo por pan de trigo sarraceno sin gluten o tortillas de maíz para una versión más ligera. El pan de trigo sarraceno aportará un sabor más terroso, mientras que las tortillas darán un toque mexicano al bocadillo.
  • Remolacha cruda: Si prefieres ahorrar tiempo, usa remolacha cocida al vacío (sin vinagre). Corta en rodajas gruesas y saltéalas en la marinada para que absorban bien los sabores, aunque la textura será menos firme.
  • Mostaza de Dijon vegana: Sustituye por mostaza antigua vegana o una mezcla de mostaza amarilla con una pizca de cúrcuma para dar color. La mostaza antigua añadirá granos crujientes, pero el sabor será menos intenso.

Errores Comunes

  • Las rodajas de remolacha quedan blandas o se deshacen.: Corta la remolacha en rodajas de grosor uniforme (3-4 mm) y no las cocines más de 25 minutos en el horno. Si las saltas en la sartén, hazlo a fuego medio-alto para que no se ablanden demasiado.
  • El glaseado no espesa o queda líquido.: Disuelve el almidón de maíz en un poco de agua fría antes de añadirlo a la sartén y remueve constantemente hasta que hierva. Si queda muy líquido, añade 1 cucharadita más de almidón diluido.
  • El bocadillo queda seco.: Añade una cucharada de hummus vegano o aguacate en rodajas para dar cremosidad. También puedes rociar un poco de aceite de oliva sobre la lechuga antes de montar el bocadillo.

Conservación y Congelación

Este pastrami de remolacha y rábano se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días si guardas los ingredientes por separado. Las rodajas de remolacha glaseada pueden almacenarse en un recipiente hermético con su salsa, mientras que el pan de centeno es mejor guardarlo en una bolsa de papel o paño para que no pierda su textura crujiente. Si prefieres congelar, envuelve las rodajas de remolacha individualmente en papel film y colócalas en una bolsa para congelador, donde durarán hasta 2 meses. Descongélalas en la nevera durante 12 horas antes de usar. No congeles el bocadillo montado, ya que el pan perderá su textura. Para servir, recalienta las rodajas de remolacha en una sartén con un poco de agua o marinada para que recuperen su brillo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin horno?

Sí, puedes cocinar las rodajas de remolacha en una sartén a fuego lento con un poco de agua y la marinada durante 15-20 minutos, tapadas, hasta que estén tiernas. Luego, sigue con el glaseado como indica la receta.

¿El pastrami de remolacha sabe realmente a pastrami tradicional?

Aunque no es idéntico, la combinación de especias ahumadas, tamari y el glaseado crea un perfil de sabor que recuerda al pastrami, especialmente en textura y profundidad. El rábano aporta el contraste picante típico de este bocadillo.

¿Es esta receta apta para dieta keto?

No es estrictamente keto por el pan de centeno sin gluten (a menos que uses una versión keto) y la remolacha, que tiene carbohidratos. Sin embargo, puedes hacerla low-carb sustituyendo el pan por hojas de lechuga grandes o tortillas de almendra.

¿Puedo usar rábanos negros en lugar de los blancos?

Sí, los rábanos negros tienen un sabor más intenso y picante, lo que puede potenciar el contraste en el bocadillo. Corta en rodajas finas y déjalos en remojo con agua fría 10 minutos para suavizar su picor si lo prefieres.

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