ZonaDeSabor

Pastel de QuesoBasco con Mermelada de Higos: Postre Español sin horno y sin gluten

El pastel de queso vasco con mermelada de higos es una joya de la repostería española que combina la cremosidad del queso fresco con el dulzor intenso de los higos maduros. Esta versión sin horno y sin gluten reinventa el clásico postre vasco, utilizando una base crujiente de harina de avellana y coco que aporta un toque tostado y una textura irresistible. Perfecto para quienes buscan un postre saludable, alto en proteína y sin complicaciones, esta receta es ideal para preparar en tupper o servir en ocasiones especiales. La mermelada de higos casera eleva el sabor, creando un contraste único entre lo ácido del queso y lo dulce de la fruta.

4 h 20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
RefrigeradoTécnica
Alérgenos
Frutos secosHuevosLácteos
Pastel de queso vasco cremoso con base dorada de avellana y coco, cubierto con mermelada de higos negros en espirales y decorado con ralladura de limón, servido en molde desmontable sobre tabla de madera rústica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este pastel de queso vasco con mermelada de higos radica en la combinación de quesos: el queso crema aporta cremosidad, mientras que el queso fresco batido da ligereza y un toque ácido que equilibra el dulzor de la mermelada. Refrigerar el pastel al menos 4 horas es clave para lograr una textura sedosa y firme. Además, calentar la mermelada con canela antes de añadirla realza su aroma y facilita su integración en espirales perfectas.

Ingredientes

Porciones
8
Progreso0%
  • 500grqueso crema tipo Philadelphia
  • 250grqueso fresco batido
  • 3unidadhuevos camperos
  • 100grazúcar de coco
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 0.5cucharaditasal
  • 150grharina de avellana
  • 50grharina de coco
  • 80grmantequilla sin lactosa derretida
  • 200grmermelada de higos negros casera
  • 0.5cucharaditacanela en polvo
  • 1cucharaditaralladura de limón

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara la base: en un bol, mezcla la harina de avellana, la harina de coco, la mantequilla derretida y una pizca de sal. Remueve hasta obtener una masa homogénea y pegajosa.

2

Forra el fondo de un molde desmontable (20 cm) con papel de horno. Extiende la mezcla de la base presionando bien con los dedos para formar una capa uniforme. Refrigera 10 minutos.

3

En otro bol, bate los huevos camperos con el azúcar de coco hasta que doblen su volumen. Añade el queso crema, el queso fresco batido, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y una pizca de sal. Mezcla hasta integrar sin batir en exceso.

4

Vierte la mezcla de queso sobre la base refrigerada y alisa la superficie con una espátula. Golpea ligeramente el molde contra la encimera para eliminar burbujas de aire.

5

Calienta la mermelada de higos negros en un cazo con la canela en polvo durante 2 minutos a fuego bajo. Remueve hasta que quede líquida y homogénea.

6

Vierte la mermelada tibia sobre el pastel de queso y, con un cuchillo, haz espirales suaves para integrarla ligeramente (sin mezclar por completo).

7

Refrigera el pastel durante mínimo 4 horas (ideal toda la noche) para que cuaje correctamente.

8

Desmolda con cuidado y decora con un hilo de mermelada de higos y un poco de ralladura de limón antes de servir.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, decora con higos frescos en láminas y hojas de menta antes de servir.
  • Si prefieres un contraste de sabores, espolvorea virutas de chocolate negro 85% sobre la mermelada antes de refrigerar.
  • Usa un molde de silicona para facilitar el desmolde sin necesidad de papel de horno.
  • Para una versión vegana, sustituye los huevos por 3 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 9 cucharadas de agua y usa queso vegano a base de anacardos.

Sustituciones

  • Harina de avellana: Puedes reemplazarla por harina de almendras, aunque el sabor será ligeramente más dulce y la textura un poco menos crujiente. Añade 10 gr más de mantequilla para compensar la menor grasa natural de la almendra.
  • Azúcar de coco: Usa eritritol o xilitol para una versión sin azúcar. Reduce la cantidad a 80 gr, ya que estos edulcorantes son más intensos. La textura quedará ligeramente menos dorada.
  • Queso fresco batido: Sustituye por yogur griego natural sin lactosa para reducir calorías. Añade 1 cucharada de zumo de limón para imitar la acidez del queso fresco y mejora la cohesión.
  • Mermelada de higos negros: Si no encuentras higos negros, usa mermelada de higos comunes con 1 cucharadita de vinagre balsámico para dar profundidad. Calienta la mezcla para integrar bien los sabores.

Errores Comunes

  • El pastel no cuaja: Asegúrate de que los huevos están a temperatura ambiente y refrigera el pastel el tiempo indicado. Si el problema persiste, añade 1 cucharada de gelatina sin sabor disuelta en 2 cucharadas de agua caliente a la mezcla de queso antes de refrigerar.
  • La base se desmorona al cortar: Presiona bien la mezcla de la base en el molde antes de refrigerar y usa un cuchillo caliente (pasado por agua hirviendo) para cortar las porciones. También puedes aumentar la mantequilla a 90 gr para mayor cohesión.
  • La mermelada se hunde en el queso: Vierte la mermelada solo cuando el pastel haya empezado a cuajar (tras 1-2 horas en la nevera). Si ya está añada, refrigera el pastel boca abajo durante 30 minutos para redistribuir los ingredientes.

Conservación y Congelación

Este pastel de queso vasco con mermelada de higos se conserva perfectamente en la nevera hasta 5 días si lo guardas en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelarlo entero (sin desmoldar) durante hasta 1 mes. Para descongelar, déjalo en la nevera 12 horas antes de servir. No lo congeles por porciones, ya que la textura del queso puede volverse granulosa. Si notas que la base pierde frescura, envuélvelo en papel film antes de guardarlo para evitar que absorba olores. Una vez descongelado, no vuelvas a congelar el pastel.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este pastel en vasitos individuales?

Sí, puedes preparar la receta en vasitos de cristal o moldes individuales. Divide la base y la mezcla de queso en partes iguales, añade la mermelada y refrigera. El tiempo de cuajado será el mismo.

¿Cómo saber si el pastel está listo para servir?

El pastel está listo cuando al tocarlo con el dedo, la superficie está firme y no se hunde. Si lo sacas antes de tiempo, la textura será más líquida.

¿Puedo usar mermelada de otro tipo de fruta?

¡Por supuesto! La mermelada de arándanos o frambuesa combinan muy bien con el queso vasco. Elige mermeladas ácidas para equilibrar el dulzor del postre.

¿Es necesario usar queso fresco batido?

El queso fresco batido aporta ligereza, pero si no encuentras, puedes usar requesón colado o queso ricotta. Bate bien los ingredientes para evitar grumos.

También te encantarán