Pastel de Queso al Horno con Frambuesas y Miel de Agave: Postre Español Keto
El pastel de queso al horno con frambuesas y miel de agave es una reinvención keto del clásico postre español, donde la textura sedosa del queso se combina con el contraste ácido de las frambuesas frescas y el toque floral de la miel de agave. Esta receta, baja en carbohidratos y sin azúcares refinados, es perfecta para quienes buscan un postre español keto que no sacrifique el sabor tradicional. Ideal para ocasiones especiales o para disfrutar en porciones individuales, su base de almendra molida y su corazón cremoso de queso crema y requesón la convierten en una opción versátil y llena de proteína. Atrévete a preparar este pastel de queso al horno que sorprenderá hasta a los paladares más exigentes.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este pastel de queso al horno con frambuesas y miel de agave radica en el baño María y en la combinación de queso crema y requesón. El baño María garantiza una cocción uniforme y evita que se agriete, mientras que el requesón aporta una textura más densa y cremosa, típica de los postres españoles. Además, dejar enfriar el pastel en el horno con la puerta entreabierta es clave para que no se hunda y mantenga su estructura esponjosa.
Ingredientes
- 400grqueso crema bajo en grasa
- 250grrequesón desnatado
- 3unidadhuevos campero
- 60mlmiel de agave
- 150gralmendra molida fina
- 80grmantequilla sin sal
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 1cucharadaralladura de limón
- 200grframbuesas frescas
- 0.5cucharaditacanela en polvo
- 0.25cucharaditasal
- 40gredulcorante eritritol
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 160°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde desmontable de 20 cm con un poco de mantequilla.
En un bol, mezcla la almendra molida, 30 gr de edulcorante eritritol, la canela y 40 gr de mantequilla derretida hasta obtener una masa arenosa. Presiona esta mezcla en el fondo del molde para formar la base. Refrigera 15 min.
En otro bol, bate el queso crema y el requesón con las varillas hasta que queden cremosos. Añade los huevos uno a uno, integrando bien cada uno. Incorpora el resto de edulcorante, la miel de agave, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la sal. Mezcla hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.
Vierte la mezcla de queso sobre la base de almendra y alisa la superficie con una espátula. Hornea en baño María (coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente) durante 50-55 min o hasta que los bordes estén firmes y el centro ligeramente tembloroso.
Apaga el horno y deja el pastel dentro con la puerta entreabierta 1 hora para evitar grietas. Luego, refrigera mínimo 4 horas (ideal toda la noche).
Antes de servir, decora con frambuesas frescas enteras o ligeramente aplastadas, y un hilo de miel de agave. Puedes espolvorear un poco más de canela para realzar el aroma.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, quema ligeramente las frambuesas con un soplete de cocina antes de colocarlas sobre el pastel.
- Si no tienes molde desmontable, forra un molde normal con papel de horno para facilitar el desmolde.
- Añade 1 cucharada de semillas de chía a la mezcla de queso para aumentar el contenido de fibra sin alterar el sabor.
- Sirve frío con una infusión de té de frambuesa para realzar el contraste de sabores.
Sustituciones
- Almendra molida: Puedes reemplazarla por harina de coco (120 gr) para un sabor más tropical, pero ten en cuenta que absorbente más líquido, por lo que la base quedará más compacta y con un toque dulce natural. Añade 1 cucharada extra de mantequilla para compensar la sequedad.
- Miel de agave: Si prefieres evitar el agave, usa sirope de yacón (misma cantidad), que tiene un índice glucémico aún más bajo. El sabor será más neutro, por lo que puedes añadir unas gotas de esencia de frambuesa para potenciar el aroma.
- Requesón: Sustituye por queso ricotta (250 gr), que aportará una textura ligeramente más granulada pero igual de cremosa. Asegúrate de escurrirlo bien en un colador con papel de cocina para eliminar el exceso de agua.
Errores Comunes
- El pastel se agrieta en la superficie.: Evita abrir el horno durante el horneado y asegúrate de que el baño María tenga agua caliente (no hirviendo). Si ya se agrietó, cubre las grietas con frambuesas y miel de agave al servir.
- La base de almendra se quema.: Hornea en la parte baja del horno y cubre el molde con papel aluminio los primeros 30 min. Si la base se dora demasiado rápido, reducir la temperatura a 150°C.
- El pastel no cuaja.: Verifica que los huevos y el queso estén a temperatura ambiente antes de mezclarlos. Si el centro sigue líquido, hornea 10 min más y comprueba con un palillo (debe salir limpio).
Conservación y Congelación
Este pastel de queso al horno con frambuesas y miel de agave se conserva perfectamente en la nevera hasta 5 días si lo guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura cremosa, evita colocarlo cerca de alimentos con olores fuertes como cebollas o ajos, ya que el queso puede absorberlos. Si deseas congelarlo, corta el pastel en porciones individuales y envuélvelas en papel film y luego en una bolsa para congelar. Durará hasta 2 meses. Para descongelar, deja las porciones en la nevera toda la noche y evita el microondas, ya que puede alterar su textura sedosa. Una vez descongelado, no vuelvas a congelar. Si notas que la superficie se seca, rocía un poco de miel de agave diluida en agua antes de servir para devolverle el brillo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este pastel de queso sin horno?
No, esta receta está diseñada específicamente para horno, ya que el calor seco es clave para lograr su textura firme y sedosa. Sin embargo, puedes adaptarla a una versión sin horno usando gelatina sin sabor (10 gr) disuelta en agua caliente y mezclada con el queso, pero el resultado será más similar a un cheesecake frío.
¿Es apto para diabéticos?
Sí, gracias al uso de edulcorante eritritol y miel de agave (que tiene un índice glucémico más bajo que el azúcar), este postre es apto para diabéticos siempre que se consuma con moderación. Consulta a tu médico o nutricionista para ajustar las cantidades a tu dieta.
¿Puedo usar frambuesas congeladas?
Sí, pero descongélalas y escúrrelas bien antes de usarlas para evitar que liberen demasiado líquido y humedezcan el pastel. También puedes saltearlas ligeramente en una sartén con un poco de miel de agave para concentrar su sabor.
¿Cómo puedo hacer la versión vegana?
Sustituye el queso crema por queso vegano de anacardos (400 gr), los huevos por 6 cucharadas de semillas de lino molidas + 180 ml de agua (remojadas 10 min), y la mantequilla por aceite de coco. La textura será menos cremosa, pero igualmente deliciosa.
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