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Pastel de Queso Basco con Mermelada de Higo: Postre Español Cremoso y Sin Horno

El pastel de queso basco con mermelada de higo es una joya de la repostería española que combina la cremosidad del queso fresco de oveja con el contraste dulce y ligeramente ácido de la mermelada de higo negro. Esta versión sin horno simplifica el proceso sin sacrificar textura, logrando un postre esponjoso y sedoso que se deshace en el paladar. Ideal para quienes buscan recetas de postres españoles tradicionales con un toque gourmet, esta preparacion destaca por su equilibrio perfecto entre lo artesanal y lo práctico, sin necesidad de complicados utensilios. Además, su base de galletas de avena le aporta un toque rústico y sin gluten, haciendo que sea apto para casi todos los comensales.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
380Calorías
RefrigeradoTécnica
Alérgenos
LácteosHuevosGluten (opcional)
Pastel de queso basco cremoso con base de galleta de avena, cubierto de mermelada de higo negro brillante y almendras fileteadas tostadas. Presentado en molde desmontable sobre tabla de madera rústica, con hojas de menta como decoración.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este pastel de queso basco con mermelada de higo radica en el queso fresco de oveja: su acidez natural equilibra la dulzura de la miel y la mermelada, evitando que el postre resulte empalagoso. Bater los huevos con la nata en frío antes de incorporar el queso garantiza una textura aireada y cremosa. Además, reposar el pastel 24 horas en la nevera permite que los sabores se integren por completo, potenciando su profundidad.

Ingredientes

Porciones
8
Progreso0%
  • 500grqueso fresco de oveja
  • 200mlnata para montar
  • 3unidadhuevos camperos
  • 80grmiel de romero
  • 150grmermelada de higo negro
  • 150grgalletas de avena sin gluten
  • 80grmantequilla sin sal
  • 1cucharaditacanela en polvo
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 0.5pizcasal fina
  • 10mlzumo de limón
  • 30gralmendras fileteadas

Instrucciones Paso a Paso

1

Derrite la mantequilla sin sal al baño María o en el microondas. Tritura las galletas de avena sin gluten hasta obtener un polvo fino. Mézclalas con la mantequilla derretida, la canela en polvo y una pizca de sal fina. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde desmontable de 20 cm (preferiblemente forrado con papel film) para formar la base. Refrigera 10 minutos.

2

En un bol grande, bate los huevos camperos con la nata para montar hasta que espumen ligeramente. Añade el queso fresco de oveja (previamente tamizado si tiene grumos), la miel de romero, la esencia de vainilla y el zumo de limón. Mezcla con movimientos suaves y envolventes hasta obtener una crema homogénea y sedosa.

3

Vierte la mezcla de queso sobre la base de galleta ya fría. Alisa la superficie con una espátula y cubre con papel film (que toque ligeramente la superficie para evitar costra). Refrigera durante al menos 4 horas (ideal toda la noche).

4

Pasado el tiempo, desmolda con cuidado. Calienta ligeramente la mermelada de higo negro en un cazo con 1 cucharadita de agua para que quede más líquida. Extiéndela sobre el pastel con una cuchara, dejando que caiga por los bordes. Espolvorea las almendras fileteadas tostadas ligeramente en una sartén sin aceite.

5

Sirve frío, cortado en porciones. Para un toque extra, añade unas hebras de miel de romero por encima antes de servir.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque profesional, quema ligeramente la superficie con un soplete de cocina antes de añadir la mermelada, creando una capa caramelizada que realza los sabores.
  • Si prefieres un postre más ligero, sustituye la nata por yogur griego natural (la textura será menos cremosa pero igualmente sabrosa).
  • Acompaña cada porción con una hoja de menta fresca para contrarrestar la dulzura y añadir frescura al plato.

Sustituciones

  • Queso fresco de oveja: Puedes sustituirlo por queso batido tipo Burgos (menos ácido) o una mezcla de queso crema y requesón (50/50). El sabor será más neutro y la textura ligeramente menos densa, pero sigue siendo cremoso. Evita quesos curados, ya que alterarían el resultado.
  • Mermelada de higo negro: Si no encuentras higo negro, usa mermelada de higo blanco con un chorrito de vinagre balsámico para aportar acidez. El contraste de sabores será distinto (más frutal y menos intenso), pero igualmente delicioso.
  • Galletas de avena sin gluten: Sustituye por galletas tipo María trituradas o mezcla de nueces y dátiles para una versión sin gluten y más natural. La base será más densa y con un toque a frutos secos, ideal para quienes buscan un perfil de sabor más rústico.

Errores Comunes

  • La mezcla de queso queda grumosa.: Tamiza el queso fresco de oveja antes de incorporarlo y bate todos los ingredientes a temperatura ambiente. Si persisten grumos, pasa la mezcla por un colador fino.
  • El pastel no cuaja bien.: Usa huevos frescos y nata con al menos 30% de grasa. Si el problema persiste, añade 1 cucharadita de agar-agar disuelto en agua caliente a la mezcla antes de refrigerar.
  • La base de galleta se humedece.: Hornea la base 5 minutos a 180°C antes de añadir la mezcla de queso para crear una barrera crujiente. También puedes intercalar una capa de papel de horno entre la base y el queso.

Conservación y Congelación

Para conservar este pastel de queso basco con mermelada de higo, guárdalo siempre tapado con papel film en la parte más fría de la nevera (no en la puerta), donde puede durar hasta 5 días sin perder frescura. Si deseas congelarlo, hazlo sin la mermelada de higo: envuélvelo en papel film y luego en papel de aluminio para evitar quemaduras por frío. Congélalo por porciones para facilitar el descongelado, que debe hacerse en la nevera durante 12 horas. Una vez descongelado, añade la mermelada y las almendras frescas. No vuelvas a congelar después de descongelar, ya que la textura se resentirá. Si notas que la superficie se seca, rocía un poco de zumo de limón diluido en agua antes de servir para revitalizarlo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este pastel de queso basco sin huevo?

Sí, pero la textura será menos estable. Usa 2 cucharadas de semillas de chía remojadas en 6 cucharadas de agua (dejar 10 min hasta que gelifiquen) como sustituto de los 3 huevos. El resultado será más denso y menos esponjoso, pero igualmente delicioso.

¿Qué tipo de molde es el mejor para esta receta?

Un molde desmontable de 20 cm es ideal, ya que facilita el desmolde sin romper el pastel. Si no tienes, usa un molde normal forrado con papel film (que sobresalga por los bordes para poder desmoldar tirando de él).

¿Puedo usar mermelada de otra fruta?

¡Por supuesto! La mermelada de arándanos o frambuesa funciona muy bien, aportando un contraste ácido. Si usas mermelada de albaricoque, añade unas gotas de limón para equilibrar la dulzura.

¿Cómo sé si el pastel está listo para servir?

El pastel estará listo cuando, al presionar ligeramente el centro con el dedo, no quede huella y la superficie esté firme. Si al cortarlo ves que el centro está líquido, déjalo 1 hora más en la nevera.

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