Pasta al Pesto de Rúcula y Nueces: Receta Italiana Sin Lactosa y Baja en Calorías
Si buscas una pasta al pesto de rúcula y nueces que sea ligera, sin lactosa y llena de nutrientes, esta receta italiana es tu mejor opción. A diferencia de los pestos tradicionales con queso, aquí el protagonismo lo comparten la rúcula fresca y las nueces tostadas, que aportan un toque terroso y una textura cremosa sin necesidad de lácteos. Ideal para quienes buscan una comida baja en calorías pero con un sabor intenso y auténtico. Además, su preparación en menos de 20 minutos la convierte en la opción perfecta para días ocupados.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta pasta al pesto de rúcula y nueces radica en el equilibrio de sabores. La levadura nutricional aporta un toque umami que sustituye al queso parmesano tradicional, mientras que el zumo de limón realza la frescura de la rúcula. Tostar las nueces antes de triturarlas es clave para potenciar su aroma y dar profundidad al pesto. Además, usar el agua de cocción de la pasta ayuda a emulsionar el pesto y a que se adhiera mejor a la pasta.
Ingredientes
- 160grpasta integral
- 50grrúcula fresca
- 40grnueces peladas
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 1dienteajo
- 10mlzumo de limón
- 15grlevadura nutricional
- 1pizcasal marina
- 1pizcapimienta negra recién molida
- 20mlagua de cocción de la pasta
Instrucciones Paso a Paso
Lleva una olla con agua y una pizca de sal a ebullición. Añade la pasta integral y cocínala según las instrucciones del paquete (al dente). Reserva 20 ml del agua de cocción antes de escurrir.
Mientras, en una sartén antiadherente, tuesta las nueces a fuego medio durante 2-3 minutos hasta que desprendan su aroma. Retíralas y déjalas enfriar.
En un procesador de alimentos, añade la rúcula fresca, las nueces tostadas, el ajo, el zumo de limón, la levadura nutricional, una pizca de sal y la pimienta negra. Tritura a pulsos cortos.
Incorpora el aceite de oliva virgen extra poco a poco mientras sigues triturando hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Si el pesto queda muy espeso, añade 1-2 cucharadas del agua de cocción de la pasta reservada.
Mezcla la pasta escurrida con el pesto de rúcula y nueces en un bol grande. Añade el resto del agua de cocción reservada si es necesario para integrar bien todos los ingredientes.
Sirve inmediatamente, decorando con algunas nueces picadas y hojas de rúcula fresca para un toque final elegante.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, añade hojas de menta fresca al pesto junto con la rúcula.
- Si prefieres un pesto más cremoso, incorpora ½ aguacate maduro al triturar los ingredientes.
- Para una versión aún más baja en calorías, reduce la cantidad de aceite de oliva a 20 ml y añade un poco de agua tibia para ajustar la textura.
Sustituciones
- Pasta integral: Puedes sustituirla por pasta de lentejas o garbanzos para aumentar el contenido proteico. El sabor será ligeramente más terroso, pero la textura seguirá siendo perfecta.
- Nueces: Si prefieres un sabor más suave, usa almendras fileteadas. Aportarán una textura similar pero con un toque más dulce. Tostar las almendras antes de usarlas es esencial para evitar que el pesto quede amargo.
- Levadura nutricional: Si no tienes levadura nutricional, puedes omitirla o sustituirla por 1 cucharadita de mostaza de Dijon para aportar un toque picante y cremosidad sin lácteos.
Errores Comunes
- El pesto queda demasiado líquido.: Añade más nueces o rúcula para espesar la mezcla. Si el problema persiste, incorpora 1 cucharadita de semillas de chía para absorber el exceso de líquido.
- La pasta se pega al mezclarla con el pesto.: Enjuaga la pasta con agua fría después de escurrirla para eliminar el exceso de almidón. También puedes mezclar el pesto con un poco más de agua de cocción para facilitar la integración.
- El pesto tiene un sabor amargo.: Añade más zumo de limón o una pizca de azúcar para contrarrestar la amargura. Evita tostar demasiado las nueces, ya que pueden volverse amargas.
Conservación y Congelación
Para guardar esta pasta al pesto de rúcula y nueces, colócala en un recipiente hermético y refrigera durante un máximo de 2 días. El pesto por separado se conserva en la nevera hasta 3 días si se cubre con una capa de aceite de oliva virgen extra para evitar que se oxide. Si deseas congelar el pesto, hazlo en porciones individuales en una bandeja de cubitos de hielo. Una vez congelado, transfiere los cubitos a una bolsa hermética y guárdalos hasta 1 mes. Para descongelar, deja el pesto en la nevera toda la noche o caliéntalo al baño María. No congeles la pasta cocida con el pesto, ya que la textura de la pasta se deteriorará. Si necesitas congelar el plato completo, hazlo sin mezclar el pesto y añádelo fresco al momento de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otra verdura en lugar de rúcula?
Sí, puedes sustituir la rúcula por espinacas baby o canónigos. Las espinacas darán un sabor más suave, mientras que los canónigos aportarán un toque ligeramente picante, similar al de la rúcula.
¿Esta receta es apta para celíacos?
Solo si usas pasta sin gluten certificada. El resto de los ingredientes son naturalmente libres de gluten.
¿Cómo puedo hacer esta receta en Thermomix?
Trita el ajo y las nueces en el vaso a velocidad 5 durante 5 segundos. Añade el resto de los ingredientes del pesto y tritura a velocidad 7 durante 20 segundos. Cocina la pasta por separado y mezcla con el pesto como se indica en la receta.
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