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Pasta de Lentejas con Salsa de Tomate y Aceitunas Kalamata: Receta Griega Sin Gluten y Alta en Proteína

Sumérgete en los sabores del Mediterráneo con esta pasta de lentejas con salsa de tomate y aceitunas Kalamata, una receta griega que combina tradición y nutrición. Ideal para quienes buscan un plato sin gluten y alto en proteína, esta preparación destaca por su base de lentejas pardinas, enriquecida con el toque salado de las aceitunas Kalamata y la acidez equilibrada de un tomate maduro. Perfecta para comer en frío o caliente, esta receta es versátil, saciante y llena de matices que te transportarán a las islas griegas. Además, su preparación es sencilla y requiere ingredientes accesibles, convirtiéndola en una opción ideal para comidas saludables sin renunciar al sabor auténtico.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
22gProteína
380Calorías
Cocción al denteTécnica
Alérgenos
Frutos secos (opcional en decoración)
Plato blanco con pasta de lentejas de color terroso, bañada en una salsa roja de tomate y trozos de aceitunas Kalamata negras. Decorada con hojas de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva. Fondo rústico con mantel de lino y utensilios de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta pasta de lentejas con salsa de tomate y aceitunas Kalamata radica en el remojo previo de las lentejas pardinas, que garantiza una textura suave y maleable para la masa. Además, el vinagre de Módena en la salsa realza la acidez del tomate y equilibra el sabor salado de las aceitunas Kalamata, creando una armonía perfecta. No hiervas la pasta en exceso: debe quedar al dente para mantener su estructura y absorber mejor los sabores de la salsa.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 200grlentejas pardinas
  • 150grharina de garbanzo
  • 2unidadhuevo grande
  • 4unidadtomates maduros perita
  • 100graceitunas Kalamata deshuesadas
  • 3dienteajo
  • 1unidadcebolla morada
  • 10hojaalbahaca fresca
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 15mlvinagre de Módena
  • 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
  • 1cucharaditaoregano seco

Instrucciones Paso a Paso

1

Para la pasta: en un bol, mezcla las lentejas pardinas (previamente remojadas 2 horas y escurridas) con la harina de garbanzo, los huevos, una pizca de sal marina y el pimentón dulce. Amasa hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si queda muy espesa, añade 1 cucharada de agua tibia.

2

Divide la masa en 4 porciones y estíralas con un rodillo hasta que queden finas (unos 2 mm). Corta en tiras de 1 cm de ancho para formar la pasta. Reserva.

3

Para la salsa: en una sartén, calienta 30 ml de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y el ajo en láminas. Sofríe hasta que estén transparentes.

4

Incorpora los tomates perita pelados y troceados, el vinagre de Módena, el oregano seco y la pimienta negra. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el tomate se deshaga.

5

Añade las aceitunas Kalamata troceadas y 2 hojas de albahaca fresca picada. Cocina 5 minutos más y reserva.

6

Hierve agua con sal en una olla y cocina la pasta de lentejas durante 3-4 minutos (hasta que esté al dente). Escúrrela y mézclala con la salsa de tomate y aceitunas.

7

Sirve espolvoreando el resto de albahaca fresca picada y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Opcional: decora con unas almendras fileteadas tostadas para un toque crujiente.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de autenticidad griega, añade 1 cucharadita de tomillo fresco a la salsa junto con el orégano.
  • Si quieres una versión más ligera, sustituye el aceite de oliva por aceite de oliva virgen extra en spray para reducir las calorías sin perder sabor.
  • Esta receta es ideal para meal prep: prepara la pasta y la salsa por separado y mézclalas justo antes de comer para mantener la textura al dente.

Sustituciones

  • Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas rojas para una versión más intensa en sabor, aunque la textura será ligeramente más densa. Asegúrate de ajustar la cantidad de agua, ya que la harina de lentejas absorbe más líquido.
  • Huevo: Para una versión vegana, usa 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (dejar reposar 5 min). La masa quedará menos elástica, pero igual de sabrosa.
  • Aceitunas Kalamata: Si no encuentras Kalamata, usa aceitunas negras griegas, aunque el sabor será menos complejo. Añade una pizca de ralladura de limón para compensar la falta de profundidad.

Errores Comunes

  • La masa de pasta se rompe al estirarla.: Amasa durante al menos 10 minutos hasta que quede suave y elástica. Si se seca, añade agua tibia en pequeñas cantidades y sigue amasando.
  • La salsa queda demasiado ácida.: Equilibra con una cucharadita de miel o sirope de agave y cocina 2 minutos más para integrar los sabores.
  • La pasta se pega al cocinarla.: Usa abundante agua (1 litro por cada 100 gr de pasta) y remueve ocasionalmente durante la cocción. Añade un chorro de aceite al agua para evitar que se aglomere.

Conservación y Congelación

Esta pasta de lentejas con salsa de tomate y aceitunas Kalamata se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente antes de taparla, ya que el calor residual puede generar condensación y alterar su textura. Si prefieres congelarla, hazlo por separado: la pasta cocida (sin salsa) aguanta hasta 2 meses en el congelador, y la salsa hasta 1 mes. Para descongelar, saca la pasta a la nevera 12 horas antes y calienta la salsa en una sartén a fuego bajo, añadiendo un poco de agua si queda muy espesa. No congeles la pasta con la salsa mezclada, ya que las lentejas pueden absorber demasiado líquido y quedar pastosas. Al recalentar, rocía con un poco de agua o caldo para devolverle su textura original.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar lentejas enlatadas para la pasta?

No recomendamos usar lentejas enlatadas, ya que suelen estar cocidas y no se pueden moldear en masa. Las lentejas pardinas secas son la mejor opción por su textura firme y bajo contenido en almidón.

¿Cómo evito que la pasta quede con sabor a harina de garbanzo?

El remojo previo de las lentejas y el cocción al dente ayudan a eliminar el sabor a crudo. Además, tostar ligeramente la harina de garbanzo en una sartén antes de mezclarla con los demás ingredientes puede reducir este efecto.

¿Es esta receta apta para celíacos?

Sí, siempre que verifiques que la harina de garbanzo y las lentejas no estén contaminadas con gluten. Usa ingredientes certificados sin gluten para garantizar su seguridad.

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