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Pashtida Israelí de Calabacín y Queso Feta: Pastel Salado Vegano con Toque Mediterráneo

La Pashtida Israelí de calabacín y queso feta vegano es un pastel salado tradicional de la cocina judía sefardí, reinventado con ingredientes 100% vegetales para conservar su esencia mediterránea. Este plato, originario de Israel pero con raíces en Turquía y Grecia, destaca por su textura esponjosa y jugosa, gracias a la combinación de calabacín rallado, tofu desmenuzado (que imita el queso feta) y un toque de limón confitado para equilibrar sabores. Ideal para servir frío o a temperatura ambiente, es perfecto para picnics, cenas ligeras o como parte de un menú vegano gourmet. Su preparación sin horno lo hace accesible incluso para los menos experimentados en la cocina.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
Cocción al baño MaríaTécnica
Alérgenos
SojaFrutos secosApio
Pashtida Israelí de calabacín y queso feta vegano en molde redondo, dorado por encima con almendras fileteadas y perejil fresco, servido en plato rústico con fondo de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta Pashtida Israelí de calabacín y queso feta vegano radica en dos detalles clave: el calabacín maduro (no el joven) aporta un sabor más intenso y menos agua, evitando que el pastel quede aguado. Además, el tofu desmenuzado marinado con limón confitado imita a la perfección la acidez y textura del queso feta tradicional, mientras que la harina de garbanzo le da estructura sin necesidad de huevo, manteniendo el perfil proteico alto.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín maduro
  • 200grtofu firme
  • 150grharina de garbanzo
  • 200mlleche de coco sin azúcar
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 1unidadcebolla morada
  • 30grlimón confitado picado
  • 1cucharaditahierbas provenzales
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1cucharaditalevadura en polvo
  • 40gralmendras fileteadas
  • 2cucharadaperejil fresco picado

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (o prepara una olla grande con agua para cocción al baño María si optas por no usar horno). Engrasa un molde redondo de 20 cm con un poco de aceite de oliva.

2

Lava y ralla los calabacines maduros (con piel) usando un rallador grueso. Colócalos en un colador, espolvorea con sal marina y deja reposar 15 minutos para eliminar el exceso de líquido. Escúrrelos bien y reserva.

3

En un bol, desmenuza el tofu firme con las manos hasta obtener una textura similar a migas de queso. Añade el limón confitado picado, las hierbas provenzales, el comino, la pimienta negra y mezcla bien.

4

En otro bol, bate la leche de coco con el aceite de oliva. Incorpora la harina de garbanzo y la levadura en polvo, removiendo hasta obtener una masa homogénea sin grumos.

5

Pica finamente la cebolla morada y saltéala en una sartén con un chorrito de aceite hasta que esté transparente. Añádela a la mezcla de tofu.

6

Combina el calabacín escurrido con la mezcla de tofu y cebolla. Vierte la masa líquida de harina de garbanzo y mezcla todo con movimientos suaves para no compactar.

7

Vierte la preparación en el molde y espolvorea por encima las almendras fileteadas y el perejil fresco. Si usas horno, hornea durante 35-40 minutos hasta que esté dorado y firme al tacto. Para la versión sin horno, coloca el molde dentro de una olla con agua caliente (baño María), tapa y cocina a fuego medio 40-45 minutos.

8

Deja enfriar completamente antes de desmoldar. La Pashtida Israelí de calabacín y queso feta vegano sabrá mejor si reposó al menos 2 horas en la nevera.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de autenticidad, añade 1 cucharadita de zaatar (mezcla de hierbas árabe) a la masa antes de hornear.
  • Si prefieres una versión más ligera, sustituye la leche de coco por leche de almendras sin azúcar y reduce el aceite de oliva a 40 ml.
  • Acompaña este plato con una ensalada de tomate y pepino con vinagreta de limón para realzar su perfil mediterráneo.

Sustituciones

  • Tofu firme: Puedes sustituirlo por queso vegano de anacardos casero (remojando 150 gr de anacardos, mezclándolos con 50 ml de agua, 1 cucharada de zumo de limón y 1 cucharadita de sal). El resultado será más cremoso pero menos esponjoso.
  • Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de lentejas en la misma cantidad. El sabor será ligeramente más terroso, pero la textura será similar.
  • Leche de coco: Sustituye por yogur de soja natural sin azúcar para un perfil más ácido y menos graso. Añade 2 cucharadas de agua para ajustar la consistencia.

Errores Comunes

  • La Pashtida queda cruda por dentro: Verifica que el calabacín esté bien escurrido y que la mezcla tenga una textura espesa antes de hornear. Si usas baño María, asegúrate de que el agua no toque el molde y que el fuego sea medio-alto.
  • El pastel se desmorona al cortar: Deja reposar la Pashtida al menos 2 horas en la nevera antes de desmoldar. Si el problema persiste, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo a la mezcla.
  • Sabor demasiado amargo: Equilibra con 1 cucharadita de sirope de arce en la mezcla líquida o reduce la cantidad de limón confitado a la mitad.

Conservación y Congelación

La Pashtida Israelí de calabacín y queso feta vegano se conserva perfectamente en la nevera hasta 4 días si la guardas en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelarla en porciones individuales durante hasta 3 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y recalienta en el microondas a potencia media o en el horno a 160°C durante 10 minutos. Evita congelar si has usado almendras fileteadas por encima, ya que podrían perder su textura crujiente. Si planeas servirla fría, descongélala directamente en la nevera y consúmela en las siguientes 24 horas para mantener su frescura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta Pashtida Israelí sin gluten?

Sí, la receta es naturalmente sin gluten gracias a la harina de garbanzo. Asegúrate de que todos los ingredientes (como el tofu) estén certificados como libres de gluten.

¿Cómo puedo hacerla más proteica?

Añade 50 gr de proteína vegetal en polvo sin sabor a la mezcla líquida o incorpora semillas de cáñamo (2 cucharadas) a la preparación de tofu.

¿Puedo usar calabacín congelado?

No es recomendable, ya que el calabacín congelado suelta mucha más agua y alteraría la textura final. Usa siempre calabacín fresco y maduro.

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