Pan de Higado con Tomate Triturado y Aceite: Receta de Aprovecho Rápida y Sabrosa
Si buscas una receta de aprovechamiento fácil, rápida y llena de sabor, el pan de hígado con tomate triturado y aceite es tu mejor opción. Esta preparación tradicional, típica en muchas cocinas españolas, convierte un ingrediente humilde como el hígado de cerdo en un entrante irresistible. Con solo pan duro, hígado, tomate maduro y aceite de oliva virgen extra, obtendrás un plato nutritivo, económico y versátil, perfecto para servir en tapas, meriendas o incluso como acompañamiento. Además, es una forma inteligente de reducir el desperdicio y sacarle partido a ingredientes que todos tenemos en la despensa.

El Secreto de esta Receta
El secreto para que el pan de hígado con tomate triturado y aceite quede jugoso y lleno de sabor está en cocinar el hígado a fuego medio-alto para que no se reseque y en usar pan duro de calidad, como el de barra del día anterior. El tomate triturado fresco, en lugar de en conserva, aporta un toque ácido y natural que equilibra la intensidad del hígado. Además, añadir el huevo al final garantiza una textura esponjosa y unifica todos los ingredientes.
Ingredientes
- 200grpan duro
- 250grhígado de cerdo
- 3unidadtomates maduros
- 60mlaceite de oliva virgen extra
- 2dienteajo
- 1unidadhuevo
- 10grperejil fresco
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
- 5grpimentón dulce
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien los tomates maduros y córtalos por la mitad. Retira las semillas y tritúralos con un tenedor hasta obtener una salsa gruesa. Reserva.
Pela y pica finamente los dientes de ajo. Lava y pica el perejil fresco. Reserva ambos.
Corta el hígado de cerdo en trozos pequeños y retírale los nervios si los tiene. Sazona con sal, pimienta negra y pimentón dulce.
En una sartén antiadherente, calienta 30 ml de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade el hígado y dóralo durante 3-4 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando esté cocinado, retíralo y resérvalo.
En el mismo aceite, añade el ajo picado y rehoga 1 minuto hasta que desprenda aroma. Agrega el tomate triturado y cocina a fuego lento durante 5 minutos, hasta que espese ligeramente.
Rompe el pan duro en trozos pequeños y añádelos a la sartén con el tomate. Mezcla bien para que se impregne. Si la mezcla queda muy seca, añade un poco de agua.
Incorpora el hígado reservado y el perejil fresco. Remueve todo y deja que se integren los sabores durante 2 minutos.
Bate el huevo con una pizca de sal y viértelo sobre la mezcla. Remueve rápidamente para que cuaje y quede una textura homogénea.
Retira del fuego y deja reposar 2 minutos. Sirve caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una cucharadita de vinagre de Jerez al tomate triturado antes de cocinarlo.
- Si te gusta el picante, incorpora una pizca de cayena o unos copos de ñora al hígado mientras se dora.
- Sirve el pan de hígado con unas aceitunas verdes o una rodaja de limón para realzar su sabor.
Sustituciones
- Hígado de cerdo: Puedes sustituirlo por hígado de pollo, que tiene un sabor más suave pero igual de nutritivo. Cocínalo menos tiempo (2-3 minutos) para que no se endurezca.
- Pan duro: Si no tienes pan duro, usa pan de molde integral tostado en trozos. Aportará un toque más dulce y una textura ligeramente distinta, pero igual de sabrosa.
- Tomates maduros: En caso de no tener tomates frescos, usa tomate triturado en conserva natural, sin azúcares añadidos. Escúrrelo bien para evitar exceso de líquido.
Errores Comunes
- El hígado queda gomoso o amargo.: Cocínalo a fuego alto y poco tiempo (máximo 4 minutos). Si el hígado es de cerdo, retírale la piel blanca antes de cocinar para evitar sabores amargos.
- La mezcla queda muy seca.: Añade un poco de agua o caldo mientras integras el pan. También puedes mojar el pan en agua antes de incorporarlo para que absorba mejor los sabores.
- El huevo no cuaja bien.: Bátelo bien antes de añadirlo y remueve la mezcla en la sartén a fuego bajo hasta que quede cremoso. Si se hace demasiado, retíralo del fuego y tapa la sartén para que termine de cuajar con el calor residual.
Conservación y Congelación
El pan de hígado con tomate triturado y aceite se conserva bien en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Para guardarlo, déjalo enfriar completamente antes de taparlo para evitar que se forme condensación y el pan se reblandezca demasiado. Si quieres congelarlo, hazlo por porciones individuales en bolsas de congelación, donde durará hasta 1 mes. Para descongelar, sácalo la noche anterior al frigorífico y calienta en una sartén con un poco de aceite para que recupere su textura original. Evita recalentarlo en el microondas, ya que puede quedar gomoso. Si la mezcla ha perdido humedad, añade un chorrito de agua o aceite al recalentar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin huevo?
Sí, aunque el huevo ayuda a unificar la mezcla, puedes omitirlo. En su lugar, añade un poco más de aceite o caldo para que el pan no quede demasiado seco.
¿Qué tipo de pan es el mejor para esta receta?
El pan duro de barra o de pueblo es el ideal por su textura y sabor neutro. Evita panes muy blandos o con semillas, ya que pueden alterar el resultado.
¿Puedo usar otro tipo de carne en lugar de hígado?
Sí, puedes usar mollejas o corazón de pollo, aunque el sabor será diferente. Cocínalos bien para que queden tiernos y corta en trozos pequeños para que se integren mejor con el pan.
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