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Olla Podrida con Garbanzos y Carnes: Receta Medieval para Amantes de la Historia

La olla podrida es mucho más que un simple guiso: es un viaje al corazón de la cocina medieval española, donde los garbanzos se funden con carnes humildes pero sabrosas para crear un plato contundente y lleno de tradición. Esta versión, fiel a sus raíces pero adaptada a los fogones modernos, rescata el espíritu de los cocidos de antaño, cuando se aprovechaba cada trozo de comida para alimentar a familias enteras. Con ingredientes accesibles como garbanzos, morcilla, tocino y chorizo, logramos un resultado lleno de sabor, texturas y aromas que te transportarán a las mesas de los castillos y posadas del siglo XV. Ideal para días fríos o reuniones donde el plato estrella debe ser tan sustancioso como memorable.

3 hTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
35gProteína
650Calorías
EstofadoTécnica
Alérgenos
SulfitosApioGluten
Olla de barro humeante con olla podrida tradicional: garbanzos tiernos, trozos de morcilla, chorizo y tocino, verduras y patatas, en un caldo espeso y aromático, servida en cuenco rústico sobre mesa de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de una auténtica olla podrida está en el cocido lento y el orden de los ingredientes. Los garbanzos deben cocinarse primero con las verduras y el hueso de jamón para que absorban bien los sabores. Las carnes embutidas como la morcilla y el chorizo se añaden después para que no se deshagan y aporten su grasa y aroma al caldo. El pimentón debe incorporarse en el momento adecuado para que no se queme y amargue el plato.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 500grgarbanzos secos
  • 2unidadmorcilla de cebolla
  • 200grchorizo ibérico
  • 300grtocino fresco
  • 1unidadhueso de jamón serrano
  • 2unidadcebolla grande
  • 3unidadzanahoria grande
  • 1unidadpuerro grande
  • 4dienteajo
  • 2unidadhoja de laurel
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 2litroagua
  • 3unidadpatata grande

Instrucciones Paso a Paso

1

Pon los garbanzos secos en remojo la noche anterior en un bol con agua fría y una pizca de bicarbonato para ablandarlos.

2

Escurre y enjuaga los garbanzos. En una olla grande, añade los garbanzos, el hueso de jamón serrano, la cebolla pelada y cortada en cuartos, las zanahorias peladas y troceadas, el puerro limpio y cortado en rodajas gruesas, los ajos enteros (sin pelar) y las hojas de laurel. Cubre con el agua y lleva a ebullición.

3

Baja el fuego y cocina a fuego lento durante 1 hora y media, espumando la superficie de vez en cuando para eliminar impurezas.

4

Añade el tocino fresco troceado en dados, el chorizo ibérico en rodajas gruesas y la morcilla de cebolla entera. Incorpora el pimentón dulce, la sal y la pimienta negra. Remueve con cuidado para integrar los sabores.

5

Cocina a fuego lento durante 45 minutos más. Añade las patatas peladas y troceadas en trozos grandes y cocina otros 30 minutos, hasta que los garbanzos estén tiernos y las carnes bien cocidas.

6

Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira el hueso de jamón y desmenúzalo para añadirlo de nuevo al guiso.

7

Deja reposar la olla podrida tapada durante 15 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Si te sobra caldo, úsalo para hacer una sopa al día siguiente. Quedará lleno de sabor.
  • Acompaña la olla podrida con un buen pan rústico para mojar.
  • Para un toque extra de autenticidad, sirve el plato en cuencos de barro.

Sustituciones

  • Morcilla de cebolla: Puedes sustituirla por morcilla de arroz si prefieres un toque más dulce. El sabor será ligeramente más suave, pero la textura cremosa se mantendrá.
  • Tocino fresco: Si no encuentras tocino fresco, usa panceta ahumada. El resultado tendrá un toque más intenso y ahumado, pero igual de sabroso.
  • Hueso de jamón serrano: En su defecto, puedes usar un trozo de jamón serrano con hueso o incluso costillas de cerdo. El caldo será menos concentrado, pero igual de aromático.

Errores Comunes

  • Los garbanzos quedan duros.: Asegúrate de remojarlos al menos 12 horas y usa agua fría para la cocción. Si aún quedan duros, cocínalos 30 minutos más a fuego lento.
  • El caldo queda muy grasiento.: Retira el exceso de grasa con una cuchara durante la cocción o enfría el guiso y retira la grasa solidificada antes de calentarlo de nuevo.
  • La morcilla se deshace en el caldo.: Añade la morcilla entera y sin pinchar al final de la cocción. Si ya se ha roto, retírala con cuidado y sírvela aparte.

Conservación y Congelación

Para guardar la olla podrida en la nevera, déjala enfriar completamente y transfiere el contenido a un recipiente hermético. Se conserva hasta 4 días en la nevera, y los sabores se intensificarán con el tiempo. Si quieres congelarla, hazlo por raciones en recipientes aptos para congelador, dejando un espacio libre para que el líquido se expanda. Dura hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, sácalo la noche anterior a la nevera y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de agua si el caldo ha reducido demasiado. Nunca congeles la olla podrida con las patatas, ya que se desharán al descongelarse; es mejor añadirlas frescas al recalentar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar garbanzos de bote para ahorrar tiempo?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Los garbanzos de bote son más blandos y absorben menos los sabores del caldo. Si los usas, enjuágalos bien y añádelos 30 minutos antes de terminar la cocción.

¿Es necesario el hueso de jamón?

No es imprescindible, pero aporta un sabor único y profundidad al caldo. Si no tienes, puedes usar un trozo de jamón serrano o incluso un cubito de caldo de carne.

¿Puedo hacer esta receta en olla rápida?

Sí, reduce el tiempo a unos 45 minutos después de remojar los garbanzos. Sigue el mismo orden de ingredientes, pero vigila que no se pase el cocido para que las carnes no se deshagan.

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