Nuggets de Pollo Rellenos de Queso Cheddar y Bacon Envuelto en Masa de Hojaldre: Bocados que Explotan de Sabor
Si buscas una receta de nuggets de pollo rellenos de queso cheddar y bacon envueltos en masa de hojaldre que sea el rey de los aperitivos, estás en el lugar correcto. Estos bocados son la combinación perfecta de pollo jugoso, queso cheddar fundido, bacon crujiente y hojaldre dorado que estalla en cada mordisco. Ideal para fiestas, picoteos o simplemente para darte un capricho sin remordimientos. Esta receta de fast food casera es tan adictiva que repetirás una y otra vez. Además, es más fácil de preparar de lo que parece, y el resultado es un aperitivo irresistible que dejará a todos pidiendo más.

El Secreto de esta Receta
El secreto para que estos nuggets de pollo rellenos de queso cheddar y bacon envueltos en masa de hojaldre exploten de sabor está en sellar bien el hojaldre para evitar que el queso se escape. Usa bacon bien crujiente y queso cheddar frío (no a temperatura ambiente) para que no se derrita antes de tiempo. Además, doble empanizado (huevo + pan rallado dos veces) garantiza una textura ultra crujiente que contrasta con el relleno fundido.
Ingredientes
- 500grpechuga de pollo
- 200grqueso cheddar en bloques
- 12lonchasbacon ahumado
- 1láminamasa de hojaldre rectangular
- 1unidadhuevo grande
- 100grpan rallado
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra molida
- 1litroaceite de girasol
Instrucciones Paso a Paso
Corta la pechuga de pollo en tiras de unos 5 cm de largo y 2 cm de grosor. Sazona con sal y pimienta al gusto y reserva.
Corta el queso cheddar en cubitos de 1 cm y el bacon ahumado en tiras finas. Cocina el bacon en una sartén sin aceite (soltará su propia grasa) hasta que esté crujiente. Escúrrelo sobre papel absorbente.
Envuelve cada tira de pollo con una tira de bacon y un cubito de queso cheddar. Asegúrate de que el queso quede bien cubierto por el bacon para que no se escape al hornear.
Extiende la masa de hojaldre sobre una superficie con harina y córtala en cuadrados de unos 8x8 cm. Coloca un nugget relleno en el centro de cada cuadrado.
Pinta los bordes de la masa de hojaldre con huevo batido y envuelve el nugget, presionando bien los bordes para sellar. Asegúrate de que no queden huecos por donde pueda salir el queso.
Pasa cada nugget envuelto por huevo batido y luego por pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien adherido. Repite el proceso para obtener una capa extra crujiente.
Calienta el aceite de girasol en una olla a 180°C. Fríe los nuggets en pequeñas tandas durante 3-4 minutos o hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
Si prefieres una versión menos grasienta, puedes hornearlos a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren por ambos lados.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una pizca de ajo en polvo o pimentón dulce al pan rallado antes de empanizar.
- Si quieres un contraste de sabores, sirve los nuggets con salsa barbacoa o salsa de queso azul para mojar.
- Para ahorrar tiempo, prepara los nuggets el día anterior y guárdalos en la nevera listos para freír o hornear.
Sustituciones
- Queso cheddar: Puedes sustituir el queso cheddar por queso gouda o queso emmental, que también funden bien y aportan un sabor intenso. El resultado será igual de cremoso, aunque con un toque ligeramente más suave.
- Bacon ahumado: Si no tienes bacon ahumado, usa panceta o tocino fresco. El sabor será menos intenso, pero igual de sabroso. Asegúrate de cocinarlo bien para que quede crujiente.
- Masa de hojaldre: Si no encuentras masa de hojaldre rectangular, usa masa de hojaldre redonda y corta círculos. El resultado será igual de crujiente, aunque el formato cambiará.
Errores Comunes
- El queso se escapa al freír: Sella muy bien los bordes de la masa de hojaldre con huevo batido y presiona con los dedos. Si el queso es muy blando, congélalos 10 minutos antes de freír para que aguantan mejor.
- El hojaldre no se dora: Asegúrate de que el aceite esté a 180°C antes de freír. Si los horneas, pínchalos ligeramente con un tenedor para que el calor penetre y el hojaldre suba.
- El bacon queda blando: Cocina el bacon hasta que esté crujiente antes de envolverlo. Si usas panceta, fríela un poco más para que no quede gomosa.
Conservación y Congelación
Puedes guardar los nuggets de pollo rellenos de queso cheddar y bacon envueltos en masa de hojaldre en la nevera en un recipiente hermético hasta 2 días. Para recalentarlos, colócalos en el horno a 180°C durante 10-12 minutos hasta que estén calientes y crujientes. Si los has frito, no los guardes en el aceite, ya que perderían su textura. También puedes congelarlos crudos (antes de freír o hornear) en una bandeja con papel de hornear, separando cada unidad para que no se peguen. Una vez congelados, pasalos a una bolsa hermética y guárdalos hasta 1 mes. Para cocinarlos desde congelados, no los descongeles y fríelos o hornéalos directamente, añadiendo 2-3 minutos extra de cocción.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos nuggets en airfryer?
Sí, puedes cocinarlos en airfryer a 200°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía un poco de aceite en spray antes de cocinarlos para que queden más crujientes.
¿Puedo usar pollo picado en lugar de pechuga?
No es recomendable, ya que el pollo picado no mantiene bien la forma y el relleno podría deshacerse. Si quieres probar, usa pechuga en trozos grandes y ajusta el tiempo de cocción.
¿Qué otros rellenos puedo usar?
Puedes experimentar con queso azul y mermelada de higo, queso mozzarella y pepperoni o incluso chocolate negro y plátano para una versión dulce-salada.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.