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Nuggets de Pollito Rellena de Queso Mozzarella y Jamón: Sorpresa Fundente en Cada Mordisco

Si buscas un aperitivo que robe el protagonismo en cualquier reunión, los nuggets de pollito rellena de queso mozzarella y jamón son tu mejor opción. Esta receta combina la ternura del pollo picado con el toque salado del jamón cocido y la cremosidad del queso mozzarella, todo envuelto en una capa crujiente de pan rallado y especias. Perfectos para freír en aceite o en la airfryer, estos nuggets son el snack definitivo para amantes de la comida reconfortante. Olvídate de los aperitivos aburridos: con cada bocado, el queso fundido y el jamón crearán una explosión de sabores que te hará repetir.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
28gProteína
480Calorías
Fritura EmpanadoTécnica
Alérgenos
GlutenHuevoLácteosApio
Nuggets de pollito rellena de queso mozzarella y jamón, dorados y crujientes por fuera, con el queso fundente asomando por algunos lados, servidos en un plato blanco con salsa barbacoa al lado.

El Secreto de esta Receta

El truco profesional para que los nuggets de pollito rellena de queso mozzarella y jamón no se rompan al freír es enfriar la mezcla de pollo 20 minutos en la nevera antes de rellenar. Así la masa gana consistencia y sella mejor el relleno. Además, usa pan rallado panko en lugar de normal: su textura ultra crujiente hace que cada bocado sea una experiencia adictiva. Por último, no sobrecargues la sartén o airfryer, ya que el aceite bajaría de temperatura y los nuggets absorberían más grasa.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 500grpechuga de pollo picada
  • 200grqueso mozzarella en bloques
  • 150grjamón cocido en taquitos
  • 150grpan rallado panko
  • 100grharina de trigo
  • 2unidadhuevos grandes
  • 50mlleche entera
  • 1cucharaditacebolla en polvo
  • 1cucharaditaajo en polvo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1litroaceite de girasol

Instrucciones Paso a Paso

1

En un bol, mezcla la pechuga de pollo picada con la cebolla en polvo, el ajo en polvo, el pimentón dulce, sal y pimienta negra. Amasa bien hasta que quede una mezcla homogénea.

2

Divide la mezcla de pollo en 12 porciones iguales (aproximadamente 40 gr cada una) y aplástalas ligeramente con las manos para formar discos de unos 8 cm de diámetro.

3

Corta el queso mozzarella en 12 cubitos de aproximadamente 2 cm y el jamón cocido en 12 taquitos del mismo tamaño.

4

Coloca un cubito de queso mozzarella y un taquito de jamón cocido en el centro de cada disco de pollo. Cierra bien los bordes, presionando para que el relleno quede completamente sellado. Dale forma de nugget alargado o redondo, según prefieras.

5

En un plato hondo, bate los huevos con la leche hasta obtener una mezcla homogénea. En otro plato, coloca la harina de trigo y en un tercero, el pan rallado panko.

6

Pasa cada nugget por harina, sacude el exceso, luego sumérgelo en la mezcla de huevo y leche, y finalmente reboza bien en el pan rallado panko, presionando ligeramente para que se adhiera bien.

7

Calienta el aceite de girasol en una sartén a fuego medio-alto (debe cubrir los nuggets). Cuando esté caliente, fríe los nuggets en batches (sin amontonar) durante 3-4 minutos por lado o hasta que estén dorados y crujientes. Si usas airfryer, rocía con un poco de aceite y cocina a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

8

Retira los nuggets y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Sirve inmediatamente para que el queso siga fundente.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de mostaza en polvo a la mezcla de especias del pollo. Esto potenciará el contraste con el jamón y el queso.
  • Si quieres un toque ahumado, cambia el pimentón dulce por pimentón ahumado. Combinará de maravilla con el jamón.
  • Para una presentación profesional, sirve los nuggets con salsa barbacoa casera o salsa de queso cheddar. También puedes espolvorear perejil fresco picado por encima para darle un toque de color.
  • Si preparas muchos nuggets, mantén los ya fritos calientes en el horno a 100°C mientras terminas de freír el resto. Así evitarás que se enfríen y pierdan crujiente.

Sustituciones

  • Pechuga de pollo picada: Puedes sustituirla por carne picada de pavo, aunque el sabor será menos intenso. También puedes usar carne picada de cerdo y ternera (50/50) para un toque más jugoso, pero el resultado será más graso.
  • Queso mozzarella: Si prefieres un sabor más fuerte, usa queso cheddar en cubitos. El resultado será más denso y con un toque ácido, pero igualmente fundente. Evita quesos muy blandos como el brie, ya que se derretirían demasiado y podrían salir del nugget.
  • Jamón cocido: Para un contraste más salado, usa jamón serrano en taquitos. Añadirá un toque curado que combina muy bien con el queso, aunque el precio será más elevado. También puedes usar chorizo dulce para un toque picante y ahumado.
  • Pan rallado panko: Si no encuentras panko, usa pan rallado normal mezclado con copos de maíz triturados (tipo Corn Flakes). Esto le dará más crujiente, aunque el color será menos dorado.

Errores Comunes

  • Los nuggets se abren al freír y el relleno sale.: Sella bien los bordes al cerrar el nugget, presionando con los dedos. Si la masa está muy húmeda, añade 1 cucharada de pan rallado a la mezcla de pollo para que sea más manejable.
  • El empanado no se pega bien.: Seca bien los nuggets con papel de cocina antes de pasarlos por harina y huevo. Si el huevo está muy líquido, añade 1 cucharada de harina a la mezcla para que espese.
  • El queso no se funde lo suficiente.: Usa queso mozzarella fresco (no el desmenuzado para pizza) y corta los cubitos pequeños (1.5-2 cm). Si el nugget es muy grande, el queso no se calentará lo suficiente.
  • Los nuggets quedan muy aceitosos.: Mantén el aceite a temperatura constante (170-180°C). Si no tienes termómetro, prueba con un trocito de pan: si burbujea al instante, el aceite está listo. Escurre bien los nuggets sobre papel absorbente.

Conservación y Congelación

Los nuggets de pollito rellena de queso mozzarella y jamón se pueden conservar en la nevera durante hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentarlos, colócalos en la airfryer a 160°C durante 5-6 minutos o en el horno a 180°C durante 8-10 minutos (con papel de horno para evitar que se peguen). No los calientes en el microondas, ya que el empanado perderá su textura crujiente y el queso se derretirá demasiado, dejando un resultado pastoso. Si quieres congelarlos, hazlo antes de freír: colócalos en una bandeja separados entre sí y mételos al congelador durante 1 hora (para que no se peguen). Luego, guárdalos en una bolsa hermética hasta 1 mes. Para cocinarlos desde congelados, fríelos directamente en aceite caliente (añade 1-2 minutos extra) o en la airfryer a 180°C durante 15-18 minutos. Nunca los descongeles antes de freír, ya que el relleno podría derretirse y romper el nugget.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estos nuggets en el horno en lugar de freírlos?

Sí, puedes hornearlos a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía generosamente con aceite antes de meterlos al horno para que queden crujientes. Eso sí, el resultado no será tan dorado como fritos, pero seguirán siendo deliciosos.

¿Puedo usar otro tipo de queso además de mozzarella?

¡Por supuesto! Puedes probar con queso gouda, queso emmental o incluso queso de cabra, aunque este último tiene un sabor más fuerte. Evita quesos muy blandos como el camembert, ya que se derretirían demasiado y podrían salir del nugget.

¿Cómo evito que el jamón quede demasiado salado?

Si el jamón cocido que usas es muy salado, remójalo en agua fría durante 10 minutos antes de cortarlo. También puedes usar jamón york bajo en sal, que tiene un sabor más suave.

¿Puedo preparar la masa de pollo con antelación?

Sí, puedes preparar la mezcla de pollo con especias y guardarla en la nevera hasta 24 horas antes de formar los nuggets. No la congeles, ya que la textura cambiaría al descongelarla.

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