Nachos con Queso Cheddar Fundido y Toppings de Pulled Pork y Jalapeños: Receta para Compartir (o no)
Si buscas una receta de nachos con queso cheddar fundido y pulled pork que te haga olvidar cualquier dieta, este es tu plato. Combina el crujiente de los nachos de maíz con el queso cheddar derretido a la perfección, la jugosidad del pulled pork desmenuzado y el toque picante de los jalapeños frescos y fritos. Ideal para ver el fútbol, una película o simplemente para darte un capricho sin remordimientos. Esta versión casera supera a cualquier nachos con pulled pork y jalapeños que hayas probado en un restaurante, con ingredientes accesibles y un resultado espectacular.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos nachos con queso cheddar fundido y pulled pork perfectos está en la salsa de queso. Usar una roux de mantequilla y harina garantiza que el queso cheddar no se corte y quede ultracremoso. Además, freír los jalapeños frescos les da un toque crujiente que contrasta con la suavidad del pulled pork y el queso. No escatimes en capas: cuantas más, mejor para que cada bocado tenga todos los sabores.
Ingredientes
- 200grtortitas de maíz para nachos
- 300grqueso cheddar rallado
- 400grpulled pork cocinado
- 4unidadjalapeños frescos
- 6unidadjalapeños en escabeche
- 1unidadcebolla morada
- 100mlsalsa barbacoa
- 100mlnata para cocinar
- 30grmantequilla
- 15grharina de trigo
- 500mlaceite de girasol
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el pulled pork: en una sartén, calienta el pulled pork ya cocinado con la salsa barbacoa a fuego medio durante 5 minutos. Remueve bien para que se impregne. Reserva.
Haz la salsa de queso cheddar fundido: en una olla pequeña, derrite la mantequilla a fuego bajo. Añade la harina de trigo y remueve para hacer una roux. Vierte la nata para cocinar poco a poco sin parar de remover. Cuando empiece a espesar, añade el queso cheddar rallado y sigue removiendo hasta que quede una salsa cremosa y homogénea. Sazona con sal y pimienta negra al gusto. Reserva en caliente.
Fríe los jalapeños: corta los jalapeños frescos en rodajas finas. En una sartén con aceite de girasol caliente, fríe las rodajas de jalapeño hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
Monta los nachos: en una bandeja para horno grande, coloca una capa de tortitas de maíz para nachos. Vierte una parte de la salsa de queso cheddar fundido por encima, distribuyéndola bien. Añade una capa de pulled pork y otra de cebolla morada picada. Repite el proceso con otra capa de nachos, queso y pulled pork.
Hornea los nachos: introduce la bandeja en el horno precalentado a 180°C durante 5-7 minutos, hasta que el queso esté burbujeante.
Termina con los toppings: saca los nachos del horno y decora con los jalapeños fritos, los jalapeños en escabeche picados y un poco más de cebolla morada. Sirve inmediatamente.
Pro-Tips del Chef
- Usa nachos de maíz gruesos (tipo 'restaurante') para que aguanten mejor el peso de los toppings sin romperse.
- Si quieres un extra de sabor, mezcla un poco de polvo de ajo y cebolla en la salsa de queso.
- Para un toque final, rocía un poco de salsa picante tipo Tabasco por encima antes de servir.
- Si no tienes horno, puedes montar los nachos en un plato apto para microondas y calentar en intervalos de 30 segundos hasta que el queso se funda.
Sustituciones
- Pulled pork cocinado: Puedes sustituirlo por costillas de cerdo desmenuzadas cocinadas en la olla rápida con salsa barbacoa durante 30 minutos. El sabor será más intenso, pero la textura seguirá siendo jugosa.
- Queso cheddar rallado: Si no encuentras cheddar, usa una mezcla de queso gouda y emmental rallados. El resultado será igual de cremoso, aunque con un toque menos afrutado.
- Jalapeños frescos: Si prefieres menos picante, sustituye por pimientos del piquillo asados en tiras. Pierdes el toque picante, pero ganas en dulzor y textura tierna.
Errores Comunes
- El queso se corta o queda grumoso.: Usa fuego bajo al hacer la salsa de queso y remueve constantemente. Si se corta, añade un chorrito de nata caliente y sigue removiendo hasta que se homogenice.
- Los nachos se quedan blandos.: Hornea las capas por separado si la bandeja es muy grande. Así el queso se funde sin ablandar los nachos de abajo. No los cubras hasta servir para que mantengan el crujiente.
- El pulled pork queda seco.: Añade un poco de caldo de pollo o agua al calentarlo con la salsa barbacoa y tapa la sartén. Remueve de vez en cuando para que absorba bien el líquido.
Conservación y Congelación
Para guardar los nachos con queso cheddar fundido y pulled pork, sigue estos pasos: si sobran, separa los toppings (jalapeños, cebolla) del resto y guarda los nachos con queso en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. El pulled pork se conserva bien en la nevera hasta 3 días en un recipiente aparte. No congeles los nachos montados, ya que el queso y las tortitas perderán textura. Si quieres congelar, hazlo por separado: el pulled pork aguanta hasta 3 meses en el congelador, y la salsa de queso (sin fundir) hasta 1 mes. Para recalentar, hornea los nachos a 160°C durante 5-10 minutos con un poco de queso extra por encima para que recuperen el punto cremoso. El pulled pork se recalienta mejor en una sartén con un chorro de agua o salsa barbacoa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta de nachos con pulled pork en el microondas?
Sí, pero con precaución. Coloca una capa de nachos en un plato hondo, añade el queso y el pulled pork, y calienta en intervalos de 30 segundos a potencia media. Remueve entre cada intervalo para que el queso se funda de manera uniforme. Los jalapeños fritos y la cebolla es mejor añadirlos después para que no se ablanden.
¿Qué tipo de pulled pork es mejor para esta receta?
El pulled pork ya cocinado y desmenuzado (como el que venden en bandejas precocinadas en el supermercado) es ideal por comodidad. Si lo haces en casa, cocínalo a fuego lento con salsa barbacoa, mostaza y un poco de miel para darle ese toque dulce y ahumado que combina perfectamente con el queso cheddar fundido.
¿Puedo usar otro tipo de queso en lugar de cheddar?
Sí, pero el cheddar es el rey por su punto de fusión y su sabor intenso. Si quieres experimentar, prueba con queso monterey jack (más suave) o queso azul (para un toque fuerte y salado). Evita quesos muy secos como el parmesano, ya que no funden bien.
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