Morcilla de Burgui con pimientos asados: Receta navarra de embutido y verduras
La morcilla de Burgui es un embutido típico de Navarra, con una tradición centenaria que destaca por su textura cremosa y su sabor intenso a sangre, cebolla y especias. Esta receta navarra combina la morcilla con pimientos asados, un clásico de la huerta española, para crear un plato contundente, lleno de matices y perfecto para compartir en familia. Aprovechando ingredientes sencillos como pimientos rojos, cebolla y un toque de ajo, lograrás un guiso que rinde homenaje a la cocina de aprovecahamiento, típica de las zonas rurales. Ideal para días fríos o como plato principal en comidas especiales, esta versión es fiel a la esencia de la morcilla de Burgui con pimientos asados, pero adaptada para cocinar en casa con facilidad.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta morcilla de Burgui con pimientos asados radica en el equilibrio de texturas. La morcilla de Burgui, más cremosa que otras morcillas, se deshace ligeramente al cocinarse, creando una salsa espesa que envuelve los pimientos asados. Para potenciar su sabor, asa los pimientos hasta que la piel esté completamente quemada; esto les dará un toque ahumado que contrasta perfectamente con el dulzor de la cebolla y el toque especiado de la morcilla. No los laves bajo el grifo para pelarlos, ya que perderían sabor.
Ingredientes
- 4unidadmorcilla de Burgui
- 4unidadpimientos rojos para asar
- 2unidadcebolla
- 3dienteajo
- 200mltomate triturado
- 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditapimentón dulce
- 1hojalaurel
- 1pizcasal
- 200mlagua
Instrucciones Paso a Paso
Prepara los pimientos asados: Colócalos enteros sobre una bandeja de horno o directamente en la parrilla del horno a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta cada 5 minutos hasta que la piel se queme y se desprenda. También puedes asarlos en una sartén a fuego medio-alto hasta que se carbonicen por todos lados.
Una vez asados, mételos en un bol y tápalos con film transparente. Déjalos reposar 10 minutos para que el vapor ayude a desprender la piel. Pélalos, retírales las semillas y córtalos en tiras gruesas. Reserva.
En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y los ajos picados, y sofríe durante 5 minutos hasta que estén transparentes.
Agrega el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. Incorpora el tomate triturado, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cocina a fuego lento durante 5 minutos.
Vierte el agua y sube el fuego hasta que hierva. Luego, baja a fuego medio y añade las tiras de pimientos asados. Cocina durante 10 minutos para que los sabores se integren.
Mientras, corta la morcilla de Burgui en rodajas de unos 2 cm de grosor. Añádelas a la cazuela con cuidado para que no se deshagan. Cocina a fuego lento durante 10-12 minutos, removiendo ocasionalmente. La morcilla soltarán su grasa y aromas, enriqueciendo el guiso.
Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira la hoja de laurel antes de servir.
Deja reposar 5 minutos fuera del fuego para que los sabores se asienten. Sirve caliente, acompañado de pan rústico para mojar.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque navarro auténtico, añade un chorrito de vino tinto (tipo Rioja) al sofrito de cebolla y ajo. Deja reducir 2 minutos antes de añadir el tomate.
- Si te gusta el contraste de sabores, sirve el plato con un poco de queso fresco desmenuzado por encima. El frescor del queso equilibra la intensidad de la morcilla.
- Acompaña con patatas cocidas o pan de pueblo tostado para aprovechar al máximo la salsa.
- Si prefieres un plato más ligero, retira parte de la grasa que suelte la morcilla con una cuchara antes de servir.
Sustituciones
- Morcilla de Burgui: Puedes sustituirla por morcilla de arroz o morcilla dulce de cebolla, aunque el resultado será menos cremoso. Si optas por morcilla de cebolla, añade un chorrito de vinagre de manzana al guiso para compensar la falta de acidez de la morcilla de Burgui.
- Pimientos rojos para asar: Si no tienes tiempo, usa pimientos del piquillo en conserva, escurridos y cortados en tiras. Aportarán un sabor similar, aunque con menos intensidad ahumada. Evita los pimientos verdes, ya que su sabor amargo puede desequilibrar el plato.
- Tomate triturado: Sustituye por 2 tomates maduros rallados (sin piel ni semillas). El resultado será más fresco, pero menos concentrado. Cocínalos 5 minutos más para evaporar el exceso de agua.
Errores Comunes
- Asar los pimientos a temperatura demasiado baja.: Usa el horno a máxima potencia (200°C o más) o una parrilla bien caliente. Si los pimientos no se queman lo suficiente, no desarrollarán el sabor ahumado característico. No los cubras con papel de aluminio al asar, ya que esto evita que se carbonicen.
- Cortar la morcilla en rodajas demasiado finas.: Corta rodajas de al menos 2 cm de grosor para que no se deshagan completamente al cocinarse. Si se rompen, retíralas con cuidado y sírvelas enteras sobre el guiso para que no se mezclen demasiado con la salsa.
- Remover demasiado la morcilla al cocinarla.: Mueve la cazuela con suaves movimientos circulares en lugar de remover con cuchara. Así evitarás que la morcilla se deshaga. Usa una espumadera si necesitas girar las rodajas.
Conservación y Congelación
Esta morcilla de Burgui con pimientos asados se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que el guiso se enfríe completamente a temperatura ambiente (no más de 2 horas) antes de taparlo. Si quieres congelarla, hazlo en porciones individuales en recipientes aptos para congelador, donde aguardará hasta 2 meses. Para descongelar, saca el recipiente la noche anterior y déjalo en la nevera. Recalienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un chorrito de agua o caldo si la salsa ha espesado demasiado. No la recalentar en el microondas, ya que la morcilla puede quedar gomosa. Si sobra salsa sin morcilla, puedes congelarla por separado y usarla como base para otros guisos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué diferencia a la morcilla de Burgui de otras morcillas?
La morcilla de Burgui es típica de Navarra y se elabora con sangre de cerdo, cebolla, arroz y especias, pero su proporción de grasa y su cocción lenta le dan una textura más cremosa y menos densa que otras morcillas, como la de Burgos (con arroz) o la de cebolla. Además, suele llevar un toque de pimienta negra y clavo, que le aportan un aroma único.
¿Puedo hacer esta receta sin asar los pimientos?
Sí, pero el resultado será menos auténtico. Puedes saltear los pimientos en tiras con un poco de aceite y ajo hasta que estén tiernos, aunque perderás el sabor ahumado que aporta el asado. Si optas por esta opción, añade una pizca de pimentón ahumado al guiso para compensar.
¿Es apta esta receta para celíacos?
Depende de la morcilla. La morcilla de Burgui tradicional lleva arroz, por lo que no contiene gluten, pero algunas versiones comerciales pueden incluir harinas como espesantes. Verifica siempre la etiqueta o compra en una carnicería de confianza. El resto de ingredientes son naturalmente sin gluten.
¿Puedo usar morcilla de Burgui congelada?
Sí, pero descongélala completamente en la nevera (un mínimo de 12 horas) antes de cocinarla. No la descongeles a temperatura ambiente, ya que la sangre puede fermentar. Una vez descongelada, cocínala lo antes posible y no la vuelvas a congelar.
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