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Morcilla de Burgos con Cebolla y Patatas: Receta de Cuchara para Días Fríos

Cuando el frío aprieta, nada reconforta más que una receta de cuchara contundente y llena de sabor. La morcilla de Burgos con cebolla y patatas es un plato tradicional español que combina la intensidad de la morcilla de arroz, la dulzura de la cebolla caramelizada y el toque terroso de las patatas. Esta receta, típica de la cocina castellana, es perfecta para disfrutar en familia o como plato único en esos días en los que el cuerpo pide energía y calor. Además, es increíblemente fácil de preparar con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. ¡Un clásico que nunca falla!

50 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
22gProteína
480Calorías
EstofadoTécnica
Alérgenos
GlutenHuevo
Olla de barro con morcilla de Burgos en rodajas, cebolla caramelizada y patatas estofadas en un caldo espeso. Plato tradicional español de cuchara para días fríos, servido en cuenco hondo con perejil fresco.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que esta morcilla de Burgos con cebolla y patatas quede perfecta está en la caramelización lenta de la cebolla. No tengas prisa: cocínala a fuego bajo hasta que adquiera un color dorado oscuro y un sabor profundamente dulce. Esto contrarrestará la intensidad de la morcilla y le dará profundidad al plato. Además, añadir el pimentón justo antes de incorporar el caldo evita que se amargue y potencia su aroma sin quemarse.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 4unidadmorcilla de Burgos de arroz
  • 2unidadcebolla blanca grande
  • 600grpatatas para cocer
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 3dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 500mlcaldo de pollo casero o en pastilla
  • 1unidadhoja de laurel
  • 1pizcasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1ramaperejil fresco

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta las cebollas en juliana fina. En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio y añade las cebollas junto con los ajos picados finamente. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las cebollas estén dulces y caramelizadas.

2

Mientras, pela las patatas y córtalas en trozos irregulares de unos 3-4 cm. Reserva.

3

Cuando las cebollas estén listas, añade el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. Incorpora las patatas, el caldo de pollo, la hoja de laurel, sal y pimienta. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego medio y cocina durante 15 minutos.

4

Pela las morcillas de Burgos (retira la piel exterior) y córtalas en rodajas de unos 2 cm de grosor. Añádelas a la olla con cuidado y cocina todo junto durante 10-12 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas y el caldo haya espesado ligeramente.

5

Prueba y ajusta de sal o pimienta si es necesario. Espolvorea perejil fresco picado por encima antes de servir.

6

Deja reposar 5 minutos fuera del fuego para que los sabores se integren. Sirve bien caliente en cuencos hondos.

Pro-Tips del Chef

  • Acompaña este plato con un pan rústico para mojar el caldo y no desperdiciar ni una gota.
  • Si te gusta el toque picante, añade una pizca de cayena o un trocito de guindilla al caldo.
  • Para una versión más contundente, puedes añadir un chorrito de vino tinto junto con el pimentón.

Sustituciones

  • Morcilla de Burgos de arroz: Puedes sustituirla por morcilla de cebolla si prefieres un sabor más suave, aunque el resultado será menos tradicional. La textura será ligeramente más cremosa y el plato perderá parte de su intensidad característica.
  • Caldo de pollo: Si no tienes caldo de pollo, usa caldo de verduras para una versión más ligera. El sabor será menos contundente, pero igual de reconfortante. También puedes disolver una pastilla de caldo en agua caliente.
  • Pimentón dulce: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón ahumado para darle un toque más rústico. Añade solo media cucharadita, ya que su sabor es más intenso y podría enmascarar el de la morcilla.

Errores Comunes

  • La morcilla se deshace al cocinarla: No la remuevas demasiado una vez añadida a la olla. Cocínala a fuego medio-bajo y manipúlala con una cuchara de madera para evitar que se rompa.
  • El caldo queda demasiado líquido: Destapa la olla los últimos 5 minutos de cocción para que el líquido se evapore y espese. Si sigue muy claro, disuelve una cucharadita de maicena en agua fría y añádela removiendo.
  • Las patatas quedan duras: Asegúrate de cortarlas en trozos uniformes y añádelas al caldo cuando este esté hirviendo. Si son patatas nuevas, cocínalas 5 minutos más.

Conservación y Congelación

Para guardar esta morcilla de Burgos con cebolla y patatas en la nevera, déjala enfriar completamente y trasládala a un recipiente hermético. Se conservará hasta 3 días en la nevera. Para congelar, divide el plato en porciones individuales en recipientes aptos para congelador. Congélala sin el perejil fresco, ya que este pierde textura al descongelarse. Durará hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y recalienta a fuego lento en una olla, añadiendo un poco de agua o caldo si queda muy espesa. Nunca la recongeles una vez descongelada, ya que la morcilla puede perder su textura y el sabor se verá afectado.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta en olla rápida?

Sí, reduce el tiempo de cocción a la mitad. Cocina las cebollas y los ajos en la olla sin tapar, luego añade el resto de ingredientes y cocina 10 minutos con la válvula cerrada. Destapa y deja reducir 5 minutos más.

¿Qué tipo de morcilla es mejor para esta receta?

La morcilla de Burgos de arroz es la ideal por su textura firme y su sabor intenso pero equilibrado. Evita las morcillas muy grasas o con sangre líquida, ya que pueden deshacerse.

¿Puedo usar cebolla morada en lugar de blanca?

Sí, pero ten en cuenta que el color del plato será más oscuro y el sabor ligeramente más fuerte. Cocínala un poco más para que pierda su acidez inicial.

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