ZonaDeSabor

Morcilla de Arroz con Cebolla: Receta de la Abuela de la Rioja Alta

La morcilla de arroz con cebolla es un plato humilde pero lleno de tradición de la Rioja Alta, donde las abuelas aprovechaban los ingredientes más básicos para crear sabores inolvidables. Esta receta, transmitida de generación en generación, combina el arroz redondo con la cebolla caramelizada y especias sencillas para lograr una morcilla casera, sin necesidad de sangre ni tripas. Ideal para acompañar con patatas cocidas o un buen pan rústico, es una opción económica, reconfortante y llena de autenticidad. Perfecta para días fríos o como plato principal en comidas familiares.

1 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
Cocción guisoTécnica
Alérgenos
Gluten
Plato de morcilla de arroz con cebolla tradicional de la Rioja Alta, dorada y crujiente por fuera, servida sobre un plato de barro con patatas cocidas y un fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de la morcilla de arroz con cebolla de la Rioja Alta está en la paciencia al caramelizar la cebolla. No aceleres el proceso: cocínala a fuego lento hasta que adquiera un color ámbar intenso. Además, usa arroz redondo (como el bomba o el senia) para que la mezcla quede compacta y no se deshaga al freír. Un toque de pimentón dulce al final de la cocción de la cebolla realzará el sabor tradicional.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 250grarroz redondo
  • 4unidadcebolla blanca
  • 1cucharaditapimentón dulce de la Vera
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1cucharaditasal fina
  • 100mlaceite de oliva virgen extra
  • 500mlagua
  • 2unidadhojas de laurel
  • 2unidadhuevos
  • 100grpan rallado
  • 50grharina de trigo

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y pica finamente las cebollas blancas. En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio y añade la cebolla. Cocina a fuego lento durante 30-40 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté completamente caramelizada y dorada.

2

Mientras, lava el arroz redondo bajo el grifo para eliminar el exceso de almidón. Escúrrelo bien.

3

Cuando la cebolla esté lista, añade el arroz, el pimentón dulce, la pimienta negra, la sal y las hojas de laurel. Remueve bien para que el arroz se impregne de los sabores.

4

Vierte el agua caliente y mezcla. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento, tapa la cazuela y deja cocinar 20 minutos o hasta que el arroz esté tierno y el agua se haya absorbido.

5

Retira del fuego y deja reposar 10 minutos con la tapa puesta. La mezcla debe quedar espesa y compacta.

6

Pasado el tiempo, extiende la mezcla sobre una superficie plana (como una bandeja) y déjala enfriar completamente. Esto facilitara el moldeado.

7

Una vez fría, forma morcillas alargadas con las manos (puedes humedecértelas para que no se pegue). Pásalas por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas.

8

Fríe las morcillas en aceite de oliva caliente hasta que estén doradas por todos lados. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

9

Sirve caliente, acompañadas de patatas cocidas o una ensalada verde.

Pro-Tips del Chef

  • Para darle un toque extra de sabor, añade una pizca de nuez moscada a la mezcla de arroz y cebolla.
  • Si quieres una versión más ligera, hornea las morcillas en lugar de freírlas: pínctalas con un poco de aceite y hornéalas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
  • Esta receta es ideal para aprovechar sobras de arroz cocido. En ese caso, reduce el agua a la mitad.

Sustituciones

  • Arroz redondo: Puedes sustituirlo por arroz de grano medio, aunque la textura será ligeramente menos compacta. Evita el arroz basmati o de grano largo, ya que no absorberá bien los sabores y la morcilla podría deshacerse.
  • Cebolla blanca: Si prefieres un sabor más dulce, usa cebolla morada. Ten en cuenta que el color de la morcilla será más oscuro, pero el resultado seguirá siendo delicioso.
  • Pimentón dulce: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón ahumado para darle un toque más intenso. Reduce la cantidad a media cucharadita para no amargar el plato.

Errores Comunes

  • La cebolla no se carameliza correctamente.: Baja el fuego y remueve con frecuencia. Si la cebolla se quema, añade un poco de agua y raspa el fondo de la cazuela para recuperar los sabores.
  • El arroz queda crudo o demasiado blando.: Mide bien el agua: debe ser el doble que el volumen de arroz. Si el arroz está crudo, añade un poco más de agua caliente y cocina unos minutos más. Si está blando, extiende la mezcla en una bandeja y déjala secar al aire antes de moldear.
  • Las morcillas se deshacen al freír.: Asegúrate de que la mezcla esté fría y compacta antes de moldear. Si se deshacen, añade un poco más de pan rallado a la mezcla antes de formar las morcillas.

Conservación y Congelación

La morcilla de arroz con cebolla se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días si la guardas en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelarla cruda (antes de rebozar) en una bolsa para congelar, separando cada morcilla con papel film para que no se peguen. Durarán hasta 3 meses en el congelador. Para cocinar desde congelado, no es necesario descongelar: fríe directamente en aceite caliente, aunque puede que necesiten un par de minutos más. Si ya están cocinadas, guárdalas en la nevera y recalienta en una sartén con un poco de aceite o en el horno a 180°C durante 10 minutos para que recuperen su textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin gluten?

Sí, sustituye la harina de trigo y el pan rallado por sus versiones sin gluten (de maíz o arroz). Asegúrate de que el pimentón no tenga trazas de gluten.

¿Se puede hacer en airfryer?

Por supuesto. Reboza las morcillas como indica la receta y cocínalas en la airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Rocía con un poco de aceite antes de cocinar para que queden más crujientes.

¿Qué acompañamiento recomiendas?

En la Rioja Alta, se suele servir con patatas cocidas o puré de patata. También queda muy bien con pimientos asados o una ensalada de tomate y lechuga.

También te encantarán