Milkshake de Red Velvet con Trozos de Pastel y Crema de Queso: Batido que Parece un Postre
Si creías que un milkshake de Red Velvet no podía ser más irresistible, este batido que parece un postre lo lleva al siguiente nivel. Combinamos el clásico sabor a bizcocho rojo con trozos de pastel de Red Velvet casero, una crema de queso sedosa y un toque de vainilla que lo hace adictivo. Perfecto para esos días en los que el antojo de comida reconfortante no entiende de límites. Esta receta es fácil, rápida y usa ingredientes que ya tienes en la despensa, como los de cualquier supermercado español. ¿Listo para sumergirte en un vaso de placer culpable?

El Secreto de esta Receta
El secreto para que este milkshake de Red Velvet sea una explosión de sabores está en usar bizcocho casero ligeramente húmedo (no seco) y en integrar la crema de queso en dos momentos: parte en la batidora para dar cremosidad al batido y parte como topping para un contraste de texturas. No escatimes en el colorante rojo en gel, ya que el tono vibrante es clave para el efecto visual de este batido que parece un postre.
Ingredientes
- 300mlhelado de vainilla
- 200mlleche entera fría
- 150gbizcocho Red Velvet casero o comprado
- 100gqueso crema tipo Philadelphia
- 50gazúcar glas
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 0.5cucharaditacolorante rojo en gel
- 100mlnata para montar 35% MG
- 30gvirutas de chocolate blanco
- 20ggalletas type Digestive trituradas
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el bizcocho Red Velvet (si no lo tienes comprado): bate 2 huevos con 100 g de azúcar, 80 ml de aceite de girasol, 1 cucharadita de esencia de vainilla y el colorante rojo en gel. Añade 150 g de harina de trigo, 1 cucharadita de levadura en polvo y 1 pizca de sal. Mezcla bien y hornea a 180°C durante 20-25 minutos en un molde pequeño. Deja enfriar y corta en trozos pequeños.
En un bol, bate el queso crema con el azúcar glas y 1 cucharadita de esencia de vainilla hasta obtener una mezcla cremosa y sin grumos. Reserva.
En la batidora, añade el helado de vainilla, la leche fría y 2-3 cucharadas de la mezcla de queso crema. Tritura hasta que quede una textura homogénea y espumosa.
Incorpora la mitad de los trozos de bizcocho Red Velvet a la batidora y pulsa 2-3 veces para integrarlos sin deshacerlos por completo. Queremos que se noten los pedacitos.
Vierte el milkshake en dos vasos altos. Añade una cucharada generosa de la crema de queso restante en la superficie de cada vaso y decora con el resto de trozos de bizcocho.
Monta la nata ligeramente (sin azúcar) y colócala sobre el milkshake con una cuchara. Espolvorea las virutas de chocolate blanco y las galletas trituradas por encima.
Sirve inmediatamente con una cuchara larga para llegar hasta el fondo y disfrutar de cada capa.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de lujo, añade una cucharada de salsa de caramelo entre las capas de crema de queso y milkshake.
- Si te gusta el contraste salado, espolvorea unas migajas de bacon crujiente por encima antes de servir.
- Usa vasos de cristal grueso para mantener el milkshake frío por más tiempo.
Sustituciones
- Bizcocho Red Velvet casero: Puedes usar un bizcocho de chocolate comprado en el supermercado, pero añade 1 cucharadita de cacao en polvo y unas gotas de colorante rojo a la mezcla del milkshake para imitar el sabor. El resultado será menos auténtico pero igual de indulgente.
- Queso crema tipo Philadelphia: Si no tienes queso crema, mezcla 100 g de yogur griego natural con 20 g de mantequilla derretida y 1 cucharada de azúcar glas. Batir bien hasta que quede cremoso, aunque la textura será un poco más líquida.
- Helado de vainilla: Sustituye por helado de fresa para un toque afrutado, pero reduce el colorante rojo a 1/4 de cucharadita para evitar que el sabor sea demasiado intenso.
Errores Comunes
- El milkshake queda demasiado líquido.: Usa menos leche (150 ml en lugar de 200 ml) o congela los trozos de bizcocho 10 minutos antes de añadirlos. También puedes añadir 1 cucharada de leche en polvo para espesar.
- La crema de queso se corta al batir.: Asegúrate de que el queso crema esté a temperatura ambiente antes de batirlo. Si se corta, añade 1 cucharadita de leche tibia y mezcla hasta que vuelva a ser cremosa.
- El color rojo no es vibrante.: Usa colorante en gel, no líquido, ya que es más concentrado. Si el tono sigue siendo débil, añade unas gotas más y mezcla bien.
Conservación y Congelación
Este milkshake de Red Velvet es mejor consumirlo inmediatamente después de prepararlo, ya que el helado se derrite y el bizcocho puede ablandarse demasiado. Si necesitas guardarlo, refrigera los ingredientes por separado (bizcocho, crema de queso y nata montada) en recipientes herméticos. El bizcocho aguanta hasta 3 días en la nevera, y la crema de queso hasta 5 días. Para el milkshake ya montado, no lo guardes más de 1 hora en la nevera (con tapa) o perderá textura. No es recomendable congelarlo, ya que el helado y la nata se separarán al descongelar, arruinando la consistencia cremosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este milkshake sin batidora?
Sí, pero el resultado no será tan cremoso. Tritura el helado con un tenedor en un bol grande, añade la leche y mezcla bien. Luego incorpora el resto de ingredientes a mano. La textura será más espesa, como un batido tipo 'thickshake'.
¿Cómo hago para que el bizcocho no se hunda en el milkshake?
Corta los trozos de bizcocho en cubos pequeños (1 cm) y congélalos 10 minutos antes de añadirlos. También puedes reservar la mitad para decorar y así evitas que se hundan todos.
¿Puedo usar bizcocho de Red Velvet comprado?
¡Por supuesto! Elige uno con glaseado de crema de queso para potenciar el sabor. Si es muy dulce, reduce el azúcar glas en la receta a 30 g.
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