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Milkshake de Cheesecake con Pedazos de Galleta y Salsa de Fresa: Un Vaso de Felicidad (y Azúcar)

Si creías que un milkshake no podía ser más indulgente, este milkshake de cheesecake con pedazos de galleta y salsa de fresa te demostrará lo contrario. Combina la cremosidad del cheesecake casero, el crujiente de las galletas tipo María trituradas y el toque ácido y dulce de una salsa de fresa espesa que lo hace irresistible. Perfecto para esos días en los que solo apetece un postre en vaso que sea puro placer culpable. Con ingredientes fáciles de encontrar en cualquier supermercado, esta receta es ideal para sorprender o para darse un capricho sin salir de casa.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
850Calorías
BatidoTécnica
Alérgenos
LácteosGlutenHuevos
Vaso alto transparente con milkshake de cheesecake cremoso, trozos de galleta María, salsa de fresa espesa en el fondo y nata montada con azúcar glas por encima. Cuchara larga y pajita gruesa al lado.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este milkshake de cheesecake con pedazos de galleta y salsa de fresa está en la textura. No batas demasiado el cheesecake: debe quedar en trozos irregulares para que cada sorbo tenga un bocado cremoso. Además, usa salsa de fresa fría y espesa (como la de Mercadona en bote) para que no se mezcle con el batido y cree un contraste perfecto entre lo cremoso y lo ácido. El orden de los ingredientes también es clave: la salsa debe ir en el fondo para que al beber, se mezcle poco a poco con el resto.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 300grhelado de vainilla
  • 200grcheesecake casero o comprado
  • 200mlleche entera
  • 6unidadgalletas tipo María
  • 100grsalsa de fresa espesa
  • 100mlnata para montar
  • 20grazúcar glas
  • 1cucharaditaesencia de vainilla

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara el cheesecake: si no tienes uno casero, compra un cheesecake de supermercado (como el de Mercadona) y córtalo en trozos pequeños (unos 2 cm). Reserva.

2

Tritura las galletas María en un procesador o mételas en una bolsa y aplástalas con un rodillo hasta obtener migas gruesas. Reserva la mitad para decorar.

3

En una batidora, añade el helado de vainilla, la leche entera, la esencia de vainilla y la mitad de las migas de galleta. Tritura hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.

4

Añade los trozos de cheesecake a la batidora y mezcla con pulsos cortos (solo 2 o 3) para que queden pedazos enteros. No lo tritures demasiado.

5

Vierte la mezcla en dos vasos altos. Con una cuchara, haz un hueco en el centro de cada vaso y añade 2 cucharadas de salsa de fresa en el fondo.

6

Monta la nata con el azúcar glas hasta que esté semidura. Colócala encima del milkshake con una manga pastelera o una cuchara.

7

Decora con el resto de las migas de galleta y un chorrito adicional de salsa de fresa por encima. Sirve inmediatamente con una cuchara larga y una pajita gruesa.

8

Opcional: para un toque extra, añade virutas de chocolate blanco o un poco de caramelo líquido por encima.

Pro-Tips del Chef

  • Para un efecto visual espectacular, usa vasos transparentes y decora las paredes del vaso con un poco de salsa de fresa antes de verter el batido. Así quedará como un milkshake de bar profesional.
  • Si te gusta el contraste de temperaturas, sirve el batido bien frío y la salsa de fresa a temperatura ambiente.
  • Para más calorías (y más placer), añade una bola de helado de vainilla encima de la nata montada antes de servir.

Sustituciones

  • Helado de vainilla: Puedes sustituirlo por helado de fresa para un sabor más intenso, aunque el resultado será menos cremoso. Si usas helado de fresa, reduce la cantidad de salsa de fresa para evitar que quede demasiado dulce.
  • Galletas María: Las galletas Digestive o incluso galletas de chocolate funcionan bien, pero aportan un sabor más intenso y un color oscuro. Tritúralas menos para que queden trozos más grandes y crujientes.
  • Nata para montar: Si no tienes nata, usa yogur griego entero batido con azúcar glas, aunque el resultado será menos esponjoso y más ácido.

Errores Comunes

  • El milkshake queda muy líquido.: Añade más helado o reduce la cantidad de leche. Si ya lo has batido, puedes agregar 1 cucharada de maicena disuelta en leche fría y batir de nuevo para espesar.
  • La salsa de fresa se mezcla con el batido y pierde color.: Vierte la salsa justo antes de servir y no la mezcles. Usa una cuchara para colocarla en el fondo del vaso y luego cubre con el batido.
  • El cheesecake se deshace y el batido queda con grumos.: Congela el cheesecake 1 hora antes de cortarlo y añadirlo al batido. Así aguantará mejor los pulsos de la batidora.

Conservación y Congelación

Este milkshake de cheesecake con pedazos de galleta y salsa de fresa es mejor consumirlo inmediatamente después de prepararlo, ya que la galleta se reblandece y el helado se derrite con el tiempo. Si necesitas guardarlo, puedes mantenerlo en la nevera un máximo de 2 horas, pero ten en cuenta que la textura cambiará: el batido se espesará y los trozos de cheesecake perderán frescura. No es recomendable congelarlo, ya que al descongelarse la nata y el helado se separarán, quedará aguado y perderá su cremosidad. Si sobra salsa de fresa o migas de galleta, guárdalas por separado en recipientes herméticos: la salsa aguanta 5 días en nevera y las migas 1 semana en un tarro seco.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar cheesecake de frutos rojos en lugar de vainilla?

Sí, pero el sabor será más ácido y puede chocar con la salsa de fresa. Si lo haces, reduce la cantidad de salsa para no saturar el paladar.

¿Cómo hago para que el batido quede más espeso?

Usa menos leche (solo 100 ml) y más helado (400 gr). También puedes añadir 1 plátano maduro a la batidora, que espesará la mezcla naturalmene.

¿Puedo preparar este milkshake sin batidora?

Sí, pero la textura no será tan cremosa. Machaca el helado con un tenedor hasta que quede como un puré, mézclalo con la leche y los trozos de cheesecake, y luego añade el resto de ingredientes. Remueve bien hasta integrar.

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