Makrud de Dátiles y Semillas de Sésamo: Postre Argélino Sin Azúcar y Sin Horno
El Makrud de dátiles y semillas de sésamo es un postre tradicional argelino que ha conquistado paladares por su textura suave y su sabor intenso a frutos secos. Esta versión sin azúcar añadido y sin horno mantiene la esencia auténtica, pero con un toque moderno y saludable. Ideal para quienes buscan un dulce keto, vegano y sin gluten, este postre es perfecto para compartir en reuniones o disfrutar como un capricho nutritivo. La combinación de dátiles Medjool, semillas de sésamo tostado y un toque de agua de azahar crea una experiencia gastronómica única, llena de tradiciones del norte de África pero adaptada a las necesidades actuales.

El Secreto de esta Receta
El secreto del Makrud de dátiles y semillas de sésamo radica en el equilibrio entre la humedad de los dátiles y la sequedad de las semillas de sésamo. Usa dátiles Medjool por su textura cremosa y dulzor natural, y tosta las semillas de sésamo antes de usarlas para realzar su aroma. El agua de azahar es clave: añade un toque floral auténtico que eleva el perfil de sabores de este postre argelino sin azúcar.
Ingredientes
- 300grdátiles Medjool sin hueso
- 100grsemillas de sésamo tostadas
- 50grharina de almendra
- 1cucharaditaagua de azahar
- 0.5cucharaditacanela en polvo
- 0.5cucharaditaesencia de vainilla
- 1cucharadaaceite de coco derretido
- 0.5cucharaditaralladura de limón orgánico
- 1pizcasal marina
- 20grpistachos picados
Instrucciones Paso a Paso
Remoja los dátiles Medjool en agua tibia durante 10 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y sécalos con papel absorbente.
En un procesador de alimentos, tritura los dátiles con el aceite de coco derretido, el agua de azahar, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal marina hasta obtener una pasta homogénea y pegajosa.
Añade la harina de almendra y la canela en polvo a la mezcla de dátiles. Procesa nuevamente hasta integrar todos los ingredientes. La masa debe quedar maleable pero no líquida.
Forma bolitas con las manos (previamente humedecidas para evitar que se pegue) y aplástalas ligeramente para darles forma de disco. Colócalas en una bandeja forrada con papel vegetal.
En un bol, mezcla las semillas de sésamo tostado con los pistachos picados. Reboza cada disco de masa en esta mezcla, presionando ligeramente para que se adhiera bien.
Coloca los Makrud en la nevera durante al menos 1 hora para que endurezcan y los sabores se asienten. Sirve frío.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de lujo, baña los Makrud en chocolate negro 85% derretido antes de rebozarlos en sésamo. Deja enfriar el chocolate antes de añadir las semillas.
- Si prefieres una textura más crujiente, tuesta las bolitas en una sartén antiadherente a fuego bajo durante 2-3 minutos por cada lado después de rebozarlas.
- Acompaña este postre con té de menta argelino para una experiencia auténtica.
Sustituciones
- Dátiles Medjool: Puedes sustituir por higos secos remojados, aunque el resultado será menos dulce y con una textura ligeramente más fibrosa. Ajusta la cantidad de canela para compensar la diferencia de sabor.
- Harina de almendra: Si no tienes harina de almendra, usa harina de coco, pero reduce la cantidad a 30 gramos, ya que absorbe más humedad. La textura será más densa pero igualmente deliciosa.
- Agua de azahar: Si no encuentras agua de azahar, usa 1 cucharadita de ralladura de naranja y ½ cucharadita de extracto de almendra. El perfil aromático cambiará, pero seguirá siendo equilibrado.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado pegajosa.: Añade 1 cucharada adicional de harina de almendra y amasa bien. Si persiste, refrigera la mezcla 15 minutos antes de formar las bolitas.
- Las semillas de sésamo no se adhieren bien.: Humedece ligeramente los discos de masa con un poco de agua o aceite de coco antes de rebozarlos. Presiona con firmeza para que queden bien cubiertos.
- El Makrud se desmorona al cortar.: Deja reposar en la nevera al menos 2 horas para que la masa compacte. Si el problema persiste, reduce la cantidad de aceite de coco en la receta.
Conservación y Congelación
El Makrud de dátiles y semillas de sésamo se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 10 días si se guarda en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelarlo durante hasta 3 meses: colócalos en una bandeja con papel vegetal, separando cada unidad para que no se peguen, y una vez congelados, traspásalos a una bolsa o recipiente apto para congelador. Para descongelar, déjalos en la nevera 2-3 horas antes de consumir. Evita dejarlo a temperatura ambiente por más de 2 horas, ya que el aceite de coco puede derretirse y hacer que pierda su forma. Si notas que se secan, rocía un poco de agua de azahar antes de servir para devolverles frescura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de semillas en lugar de sésamo?
Sí, puedes usar semillas de amapola, chía o cáñamo, aunque el sabor y la textura variarán. Las semillas de amapola darán un toque más suave, mientras que las de chía aportarán un extra de fibra pero pueden quedar más crujientes.
¿Es necesario usar agua de azahar?
El agua de azahar es tradicional en la repostería argelina y le da un aroma único, pero si no la encuentras, puedes omitirla o sustituirla como se indica en la sección de sustituciones.
¿Puedo hacer esta receta en Thermomix?
¡Por supuesto! Tritura todos los ingredientes (excepto las semillas de sésamo y pistacho) en el vaso 20 segundos a velocidad 6. Luego forma las bolitas y reboza como indica la receta.
¿El Makrud es apto para diabéticos?
Sí, esta receta sin azúcar añadido es apta para diabéticos, ya que los dátiles tienen un índice glucémico moderado y las semillas aportan fibra. Sin embargo, consulta con tu médico si tienes dudas sobre las cantidades.
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.