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Lasagna de Calabaza y Queso Ricotta: Receta Italiana Vegetariana y Baja en Calorías

Si buscas una lasagna de calabaza y queso ricotta que combine tradición italiana con un toque ligero y vegetariano, esta receta es tu solución. Aprovechamos la dulzura natural de la calabaza asada para crear capas intensas en sabor pero bajas en calorías, sustituyendo la bechamel clásica por una crema de ricotta y espinacas que aporta proteínas sin sacrificar la textura sedosa. Ideal para días fríos o comidas familiares saludables, esta versión sin carne pero con un perfil nutricional equilibrado te conquistará desde el primer bocado. Además, su preparación en horno convencional garantiza que los sabores se integren a la perfección, dando como resultado un plato reconfortante pero ligero.

1 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
LácteosHuevoFrutos secos (opcional)
Lasagna vegetariana de calabaza y queso ricotta baja en calorías, servida en porción cuadrada con capas visibles de calabaza asada, crema de ricotta verde y nueces tostadas, sobre plato blanco rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta lasagna de calabaza y queso ricotta baja en calorías radica en asar la calabaza antes de hornear. Esto concentra sus azúcares naturales, potenciando su dulzor caramelizado sin necesidad de añadir azúcar. Además, la crema de ricotta y espinacas no solo reemplaza a la bechamel tradicional, sino que aporta proteínas magras y un color vibrante. Usar láminas precocidas sin gluten evita el exceso de carbohidratos y acelera el proceso.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 800grcalabaza tipo butternut pelada y en rodajas finas
  • 500grqueso ricotta desnatado
  • 200grespinacas frescas lavadas y escurridas
  • 12unidadláminas de lasaña sin gluten y precocidas
  • 1unidadcebolla morada picada finamente
  • 2dienteajo picado
  • 100mlvino blanco seco
  • 200mlcaldo de verduras casero y bajo en sodio
  • 50grqueso parmesano ralado
  • 30grnueces picadas
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra recién molida
  • 0.25cucharaditanuez moscada en polvo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección). Coloca las rodajas de calabaza butternut en una bandeja con papel vegetal, rocía con 1 cucharada de aceite de oliva, salpimienta y hornea 20 minutos hasta que estén tiernas pero firmes. Reserva.

2

En una sartén antiadherente, calienta 1 cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla morada y el ajo hasta que estén transparentes (5 min). Añade las espinacas, saltea 2 minutos y vierte el vino blanco. Deja reducir a la mitad.

3

En un bol, mezcla el queso ricotta desnatado, el parmesano, la nuez moscada, sal y pimienta. Incorpora la mezcla de espinacas y cebolla. Reserva esta crema de ricotta y espinacas como sustituto de la bechamel.

4

En una fuente para horno (20x30 cm), coloca una capa fina de caldo de verduras para evitar que se pegue. Añade una primera capa de láminas de lasaña precocidas, luego 1/3 de la crema de ricotta, 1/3 de las rodajas de calabaza asada y un puñado de nueces picadas. Repite el proceso 2 veces más, terminando con una capa de crema de ricotta y espolvorea el resto de parmesano y nueces.

5

Cubre la fuente con papel aluminio y hornea a 180°C durante 30 minutos. Luego, retira el aluminio y hornea 10 minutos más hasta que esté dorada por encima.

6

Deja reposar 10 minutos antes de servir para que las capas se asienten. Corta en porciones y decora con hojas de espinaca fresca.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque crujiente, espolvorea copos de avena tostados mezclados con nueces sobre la capa final antes de hornear.
  • Si buscas más proteína, añade una capa de lentejas cocidas (200 g escurridas) mezcladas con tomate triturado y orégano entre las capas de calabaza.
  • Para ahorrar tiempo, usa calabaza precortada y asada del supermercado, pero sazónala tú con especias para potenciar el sabor.

Sustituciones

  • Queso ricotta desnatado: Puedes sustituirlo por tofu sedoso batido con 1 cucharada de levadura nutricional para una versión vegana. El sabor será más neutro, pero la textura cremosa se mantendrá. Añade un chorrito de limón para equilibrar el perfil.
  • Láminas de lasaña sin gluten: Si prefieres una opción sin carbohidratos, usa rodajas finas de berenjena asada (2 berenjenas grandes) en lugar de las láminas. Seca bien las rodajas con papel absorbente antes de usarlas para evitar exceso de humedad.
  • Vino blanco: Para una versión sin alcohol, usa 100 ml de caldo de verduras con 1 cucharadita de vinagre de manzana. Esto aportará la acidez necesaria para cortar la cremosidad de la ricotta.

Errores Comunes

  • Las láminas de lasaña quedan duras: Asegúrate de usar láminas precocidas o, si son normales, hierve 2 minutos antes de montar. Cubre bien con caldo de verduras en cada capa para que absorban líquido durante el horneado.
  • La lasagna queda aguada: Escurre bien las espinacas después de lavarlas y saltearlas. No excedas el caldo de verduras en la base; usa solo lo suficiente para humedecer.
  • La calabaza se deshace al cortarla: Elige una calabaza butternut firme y córtala con un cuchillo afilado. Si está muy madura, ásala entera 10 minutos antes de pelar para que mantenga su forma.

Conservación y Congelación

Para guardar en la nevera, coloca las porciones individuales en recipientes herméticos y refrigera hasta 3 días. Al recalentar, hazlo en el microondas a potencia media (500W) con un paño húmedo encima para evitar que se reseque, o en el horno a 160°C durante 10-15 minutos tapada con papel aluminio. Si deseas congelar, envuelve cada porción en papel film y luego en una bolsa para congelar, eliminando el aire. Durará hasta 2 meses. Para descongelar, deja en la nevera toda la noche y recalienta como se indica anteriormente. Evita congelar si has usado láminas de lasaña frescas no precocidas, ya que pueden deshacerse al descongelar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta lasagna de calabaza y ricotta en airfryer?

No es recomendable, ya que el horno convencional permite que las capas se cocinen de manera uniforme. En la airfryer, el riesgo de que las láminas se sequen o quemen es alto. Sin embargo, puedes usar la airfryer para asar la calabaza (15 min a 180°C) antes de montar la lasagna en el horno.

¿Cómo bajo aún más las calorías de esta receta?

Reducir el queso parmesano a 20 g y sustituir las nueces por semillas de girasol (más ligeras) ayudará. También puedes aumentar la proporción de espinacas y reducir la ricotta a 400 g, mezclándola con yogur griego 0% para mantener la cremosidad.

¿Puedo preparar esta lasagna con antelación?

Sí, puedes montar la lasagna hasta el paso 4 (antes de hornear) y guardarla en la nevera hasta 24 horas. No la hornees hasta el momento de servir, ya que las láminas absorberán demasiado líquido. Si la preparas con más antelación, congélala sin hornear y hornea directamente desde congelado, añadiendo 10-15 minutos extra al tiempo de cocción.

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