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Lacón con grelos y cachelos: Guiso gallego contundente

El lacón con grelos y cachelos es un plato estrella de la cocina gallega, ideal para los días fríos. Este guiso gallego contundente combina la suavidad del lacón cocido con el toque amargo de los grelos y la textura cremosa de los cachelos (patatas grandes). Una receta tradicional, fácil de preparar y llena de sabor, perfecta para compartir en familia. Con ingredientes accesibles en cualquier supermercado de España, como Mercadona o Carrefour, este plato te transportará a Galicia sin salir de casa. Además, es una fuente excelente de proteínas y hierro, ideal para una comida nutritiva y reconfortante.

1 h 30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
30gProteína
520Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
ApioCerdo
Plato hondo de barro con lacón con grelos y cachelos, guiso gallego contundente, servido con trozos de patata, grelos verdes y lacón dorado en un caldo espeso y aromático.

El Secreto de esta Receta

El secreto para un lacón con grelos y cachelos perfecto está en el orden de cocción. Cocina primero los grelos para que pierdan su amargor y luego añade las patatas grandes (cachelos), así absorberán todo el sabor del caldo. Además, dorar ligeramente el lacón y el chorizo antes de añadir el agua potenciará el aroma del plato. No olvides el pimentón dulce, clave para darle ese toque auténtico gallego.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 500grlacón fresco
  • 400grgrelos
  • 6unidadpatatas grandes
  • 1unidadcebolla
  • 3dienteajo
  • 150grchorizo gallego
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 2hojalaurel
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1litroagua
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta las patatas grandes (cachelos) en trozos gruesos. Reserva en un bol con agua fría para evitar que se oxiden.

2

Limpia bien los grelos: retira los tallos duros y corta las hojas en trozos medianos. Lávalos bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra.

3

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente y los ajos en láminas. Sofríe hasta que estén transparentes, unos 5 minutos.

4

Incorpora el lacón fresco cortado en trozos y el chorizo gallego en rodajas. Dorar ligeramente durante 3-4 minutos para que suelten sus jugos.

5

Agrega el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme. Vierte el agua y añade las hojas de laurel. Sube el fuego hasta que hierva.

6

Cuando empiece a hervir, baja el fuego a medio-bajo y añade los grelos. Cocina durante 20 minutos para que se ablanden.

7

Incorpora las patatas (cachelos) y cocina otros 25-30 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el guiso espese ligeramente. Rectifica con sal y pimienta negra al gusto.

8

Deja reposar el guiso gallego contundente 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Acompaña este guiso gallego contundente con un buen pan rústico para mojar en el caldo.
  • Si te sobra caldo, puedes usarlo al día siguiente para hacer una sopa con fideos o arroz.
  • Para un toque extra de autenticidad, añade un chorrito de vinho verde (vino blanco gallego) al guiso 10 minutos antes de terminar la cocción.

Sustituciones

  • Lacón fresco: Puedes sustituir el lacón fresco por costillas de cerdo saladas, pero deberás desalarlas previamente dejando las costillas en remojo en agua fría durante 12 horas, cambiando el agua cada 4 horas. El sabor será más intenso y salado, pero mantendrá la esencia del guiso.
  • Grelos: Si no encuentras grelos, usa espinacas frescas o acelgas. Las espinacas aportarán un sabor más suave y menos amargo, mientras que las acelgas mantendrán una textura similar, aunque con un toque más terroso.
  • Chorizo gallego: El chorizo gallego puede reemplazarse por chorizo ibérico o chorizo dulce. El chorizo ibérico añadirá un sabor más intenso y ligeramente picante, mientras que el chorizo dulce reducirá el contraste de sabores, haciendo el guiso más equilibrado.

Errores Comunes

  • Las patatas se deshacen demasiado.: Añade las patatas grandes (cachelos) 20 minutos después de los grelos y vigila el tiempo de cocción. Usa patatas de variedad para cocer (como la Monalisa) y no las cortes demasiado finas.
  • El guiso queda muy amargo por los grelos.: Blanquea los grelos en agua hirviendo con un poco de sal durante 5 minutos antes de añadirlos al guiso. Escúrrelos bien y así reducirás su amargor sin perder nutrientes.
  • El lacón queda duro.: Cocina el lacón a fuego lento y asegúrate de que esté cubierto por agua durante toda la cocción. Si es necesario, añade más agua caliente para mantener el nivel. No lo hiervas a fuego fuerte, ya que endurecerá la carne.

Conservación y Congelación

Para guardar el lacón con grelos y cachelos en la nevera, deja que el guiso se enfríe completamente y transfiere las porciones a recipientes herméticos. Conservará su sabor y textura durante 3-4 días en la nevera. Si quieres congelarlo, hazlo en porciones individuales para facilitar el descongelado. El guiso aguantará hasta 3 meses en el congelador sin perder calidad. Para descongelar, pasa el recipiente a la nevera la noche anterior y calienta a fuego lento en una olla, añadiendo un poco de agua si el guiso ha quedado muy espeso. Evita congelar las patatas si ya están muy cocidas, ya que pueden deshacerse al descongelar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este guiso en olla rápida?

Sí, puedes adaptar la receta a la olla rápida. Cocina el lacón y el chorizo 5 minutos en modo dorar, añade el resto de ingredientes y cocina 15 minutos con la válvula cerrada. Deja que la presión baje naturalmente antes de abrir.

¿Qué diferencia hay entre lacón y tocino?

El lacón es la pata delantera del cerdo, curada y cocida, con un sabor más suave y menos graso. El tocino es la grasa subcutánea del cerdo, más denso y con un sabor más intenso. En esta receta, el lacón aporta una textura tierna y jugosa.

¿Puedo usar patatas normales en lugar de cachelos?

Sí, pero los cachelos (patatas grandes y viejas) tienen más almidón, lo que da una textura más cremosa al guiso. Si usas patatas normales, elige variedades para cocer como la Monalisa o Kennebec para obtener un resultado similar.

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