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Hummus de Betenaga Negro con Garbanzos: Receta Original y Alta en Hierro en 10 Minutos

El hummus de betenaga negro con garbanzos es una versión innovadora y nutritiva del clásico dip mediterráneo. Originaria de la cocina fusión, esta receta destaca por su intenso color oscuro, gracias al betenaga negro (un tipo de remolacha de pulpa oscura), que no solo aporta un toque visual impactante, sino también un alto contenido en hierro y antioxidantes. Perfecto para acompañar con pan integral, crudités o como base de bowls saludables, este hummus es fácil, rápido y lleno de sabor. Además, su preparación en solo 10 minutos lo convierte en la opción ideal para aperitivos improvisados o para llevar al trabajo en tu tupper.

10 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
7gProteína
180Calorías
TrituradoTécnica
Alérgenos
Sésamo
Bol de hummus de betenaga negro con garbanzos, decorado con aceite de oliva, semillas de sésamo y pimentón ahumado, acompañado de pan de pita integral y bastones de zanahoria.

El Secreto de esta Receta

El secreto para un hummus de betenaga negro perfecto radica en el equilibrio de sabores. El betenaga negro, menos dulce que la remolacha tradicional, aporta profundidad y un toque terroso que combina a la perfección con el tahini y el comino. Usa garbanzos cocidos en casa (no enlatados) para una textura más cremosa y un sabor más auténtico. Además, añadir el aceite de oliva al final mientras trituras garantiza una emulsión perfecta y un acabado sedoso.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grgarbanzos cocidos
  • 200grbetenaga negro cocido
  • 30grtahini
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 30mljugo de limón
  • 1cucharaditacomino molido
  • 1dienteajo
  • 0.5cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimentón ahumado
  • 2cucharadasagua

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y trocea el betenaga negro si no lo has comprado ya cocido. Si es fresco, cocínalo al vapor o hiérvelo hasta que esté tierno (unos 30-40 minutos).

2

En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos cocidos (reservando un poco para decorar) junto con el betenaga negro, el tahini, el jugo de limón, el ajo pelado, el comino, la sal y el pimentón ahumado.

3

Añade el aceite de oliva virgen extra poco a poco mientras trituras para lograr una textura cremosa. Si la mezcla queda muy espesa, agrega agua hasta alcanzar la consistencia deseada.

4

Prueba y ajusta de sal o limón según tu gusto. El hummus de betenaga negro debe tener un equilibrio entre el dulzor terroso de la remolacha y la acidez del limón.

5

Sirve en un bol, decora con un hilo de aceite de oliva, los garbanzos reservados, una pizca de pimentón ahumado y semillas de sésamo tostadas. Acompaña con pan de pita integral o bastones de zanahoria y apio.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade un poco de ralladura de limón o hojas de menta fresca al servir.
  • Si te gusta el picante, incorpora media cucharadita de cayena o unos copos de chile seco al triturar.
  • Usa este hummus como base para wraps o como relleno de falafel para dar un giro creativo a tus platos.

Sustituciones

  • Betenaga negro: Puedes sustituirlo por remolacha tradicional cocida, aunque el color será menos intenso y el sabor ligeramente más dulce. Añade una pizca de colorante natural de carbón vegetal (opcional) para mantener el tono oscuro si es importante para la presentación.
  • Tahini: Si no tienes tahini, usa crema de cacahuete natural sin azúcar, aunque el sabor será menos auténtico y ligeramente más dulce. Ajusta la sal para compensar la diferencia.
  • Garbanzos cocidos: Para una versión sin legumbres, sustituye los garbanzos por lentejas cocidas o judías blancas. El resultado será menos cremoso, pero igual de sabroso. Añade más aceite de oliva para compensar la textura.

Errores Comunes

  • Hummus demasiado espeso o seco: Añade agua o más aceite de oliva poco a poco mientras trituras hasta lograr la textura deseada. No uses caldo de cocción de los garbanzos si no está bien colado, ya que puede dar un sabor amargo.
  • Sabor amargo en el hummus: Equilibra con más limón o una pizca de azúcar (opcional). El amargor puede provenir de un exceso de tahini o de la piel de los garbanzos. Pela los garbanzos cocidos antes de triturarlos para evitarlo.
  • Color apagado en el hummus: Añade más betenaga negro cocido o un poco de jugo de limón para intensificar el color. Evita triturar demasiado tiempo, ya que el calor puede oxidar los ingredientes y oscurecer el tono.

Conservación y Congelación

El hummus de betenaga negro se conserva perfectamente en la nevera durante 4 a 5 días si se guarda en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, cubre la superficie con un poco de aceite de oliva antes de tapar, esto evita que se forme una capa seca en la parte superior. Si deseas congelarlo, hazlo en porciones individuales (por ejemplo, en moldes de silicona) y guárdalo en una bolsa hermética hasta 3 meses. Descongela en la nevera la noche anterior a su consumo y remueve bien antes de servir, ya que puede separarse ligeramente. No vuelvas a congelar una vez descongelado, ya que la textura puede volverse granulosa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer hummus de betenaga negro sin tahini?

Sí, aunque el tahini es clave para la textura cremosa y el sabor auténtico. Puedes sustituirlo por yogur griego vegano o aguacate maduro, pero el resultado será diferente. Ajusta la acidez con más limón para compensar.

¿El betenaga negro mancha?

Sí, el betenaga negro tiene un pigmento muy intenso que puede manchar. Usa guantes al manipularlo crudo y lava bien los utensilios con agua fría y jabón inmediatamente después de usarlos para evitar manchas permanentes.

¿Puedo usar betenaga negro en crudo?

No se recomienda, ya que el betenaga negro crudo tiene una textura muy dura y un sabor terroso que puede ser desagradable. Cocínalo siempre al vapor, hervido o asado para ablandarlo y resaltar su dulzor.

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