Falafel de Remolacha y Garbanzos: Aperitivo Mediterráneo Colorido y Vegano
El falafel de remolacha y garbanzos es una reinvención vibrante del clásico aperitivo mediterráneo, donde el color intenso de la remolacha y el sabor terroso de los garbanzos se fusionan en una textura crujiente por fuera y escondiendo un corazón tierno. Esta receta, alta en proteína vegetal y sin gluten, es ideal para servir en reuniones o como snack saludable. La combinación de especias mediterráneas como el comino y el cilantro, junto con el toque cremoso de la salsa de tahini y limón, eleva este plato a un nivel gourmet. Perfecta para quienes buscan una alternativa vegana, colorida y llena de nutrientes que destaque en cualquier mesa.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos falafel de remolacha y garbanzos perfectos está en el equilibrio de humedad y el reposo en frío. La remolacha cocida debe escurrirse muy bien para evitar que la mezcla quede pastosa. Además, el uso de harina de garbanzo en lugar de pan rallado no solo mantiene la receta sin gluten, sino que aporta un sabor auténtico y una textura más compacta. No saltees el paso de refrigerar los falafel antes de hornear, ya que esto evita que se desmoronen y garantiza un exterior crujiente.
Ingredientes
- 400grgarbanzos cocidos
- 200grremolacha cocida
- 0.5unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 30grperejil fresco
- 20grcilantro fresco
- 1.5cucharaditacomino molido
- 1cucharaditacilantro molido
- 1cucharaditapimentón dulce
- 50grharina de garbanzo
- 1cucharaditalevadura en polvo
- 1cucharaditasal marina
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 60grtahini
- 30mlzumo de limón
- 20mlagua tibia
- 0.5cucharaditaazúcar de coco
- 10grsemillas de sésamo
Instrucciones Paso a Paso
Escurre y seca bien los garbanzos cocidos con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad. Esto es clave para una textura crujiente.
Pela y trocea la remolacha cocida en cubos pequeños. Pica finamente la cebolla morada, el ajo, el perejil fresco y el cilantro fresco.
En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos, la remolacha, la cebolla, el ajo y las hierbas hasta obtener una mezcla homogénea pero con cierta textura. No debe quedar una pasta líquida.
Añade las especias (comino, cilantro molido, pimentón dulce), la harina de garbanzo, la levadura en polvo y la sal. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
Forma bolitas con las manos (previamente humedecidas con agua para evitar que se peguen) y aplástalas ligeramente para darles forma de falafel tradicional. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo.
Coloca los falafel en una bandeja con papel vegetal y refrigera durante 20 minutos para que compacten y no se deshagan al cocinar.
Precalienta el horno a 200°C. Pincela los falafel con aceite de oliva virgen extra y hornéalos durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén dorados y crujientes.
Mientras, prepara la salsa de tahini: mezcla el tahini, el zumo de limón, el agua tibia, el azúcar de coco y una pizca de sal. Bate hasta obtener una textura cremosa. Añade más agua si es necesario.
Sirve los falafel calientes con la salsa de tahini, espolvoreados con semillas de sésamo y acompañados de rodajas de limón o hierbas frescas.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de crujiente, puedes freír los falafel en aceite de oliva a 180°C durante 3-4 minutos en lugar de hornearlos. Escúrrelos sobre papel absorbente.
- Añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la mezcla de los falafel para un toque cítrico que realce los sabores.
- Si prefieres un aperitivo más ligero, hornea los falafel en airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, rociándolos con un poco de aceite en spray.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de avena sin gluten o almendra molida, aunque el sabor será menos auténtico y la textura ligeramente más densa. Ajusta la cantidad según la humedad de la mezcla.
- Tahini: Si no tienes tahini, usa crema de anacardos o yogur de soja natural para la salsa. El sabor será más suave y menos terroso, pero igual de cremoso.
- Remolacha cocida: Para un color menos intenso, sustituye la remolacha por calabaza asada. El sabor será más dulce y la textura ligeramente más fibrosa.
Errores Comunes
- Los falafel se deshacen al hornear: Asegúrate de secar bien los garbanzos y la remolacha antes de triturarlos. Si la mezcla está muy húmeda, añade más harina de garbanzo y refrigera 30 minutos antes de hornear.
- Quedan crudos por dentro: No sobrecargues la bandeja del horno para que el aire circule bien. Si son muy grandes, alarga el tiempo de cocción 5-10 minutos más.
- La salsa de tahini queda demasiado espesa: Añade agua tibia poco a poco mientras bates hasta alcanzar la consistencia deseada. Usa zumo de limón fresco para equilibrar el sabor.
Conservación y Congelación
Los falafel de remolacha y garbanzos se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, colócalos en una sola capa y separa cada falafel con papel de horno. También puedes congelarlos crudos (antes de hornear) en una bandeja, y una vez congelados, pasarlos a una bolsa apta para congelador donde aguantarán hasta 1 mes. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10-12 minutos (si están congelados, no es necesario descongelar). La salsa de tahini se conserva en la nevera hasta 5 días en un tarro de cristal. Evita congelar la salsa, ya que puede separarse al descongelar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin horno?
Sí, puedes cocinar los falafel en una sartén antiadherente con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Cocínalos 3-4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Usa una tapa para que se cocinen bien por dentro.
¿Cómo evito que los falafel queden secos?
La clave está en no sobrecocerlos. Retíralos del horno cuando estén dorados pero aún tiernos por dentro. La remolacha aporta humedad, pero si la mezcla te parece seca, añade 1 cucharada de agua o aceite de oliva antes de formar las bolitas.
¿Puedo usar garbanzos de bote?
Sí, los garbanzos de bote son perfectos para esta receta. Solo asegúrate de enjuagarlos bien y secarlos muy bien con papel de cocina para eliminar el exceso de líquido y almidón.
¿Esta receta es apta para dieta keto?
No es estrictamente keto por el contenido de carbohidratos de los garbanzos y la remolacha, pero puedes adaptarla sustituyendo la harina de garbanzo por harina de almendra y reduciendo la cantidad de remolacha a la mitad.
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