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Ensalada de Mangold y Quinoa con Vinagreta de Tamarindo: Receta Iraní Vegana y Sin Cocción

La ensalada de mangold y quinoa con vinagreta de tamarindo es una joya de la cocina iraní vegana que combina la frescura del mangold (o acelga suiza) con el toque exótico del tamarindo y la textura crujiente de la quinoa remojada. Esta receta sin cocción destaca por su alto contenido en proteína vegetal, hierro y antioxidantes, ideal para quienes buscan un plato saludable, rápido y lleno de sabor. El equilibrio entre lo ácido del tamarindo, lo terroso de la quinoa y lo ligeramente amargo del mangold la convierte en una ensalada iraní vegana única, perfecta para llevar al trabajo o disfrutar en reuniones. Además, su preparación en frío la hace ideal para días calurosos o para incluir en tu menú de tupper vegano.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
Remojado MezcladoTécnica
Alérgenos
Sésamo
Ensalada fresca de mangold y quinoa con vinagreta de tamarindo, decorada con almendras tostadas y semillas de sésamo negro, servida en un bol de cerámica blanca sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta ensalada de mangold y quinoa con vinagreta de tamarindo radica en el remojado de la quinoa en agua tibia, que la ablanda sin necesidad de cocinarla, conservando todos sus nutrientes y dando una textura crujiente pero tierna. Además, el jengibre fresco en la vinagreta potencia el contraste ácido-dulce del tamarindo, creando un perfil de sabor auténticamente iraní. No escatimes en el tiempo de reposo, ya que permite que la quinoa absorba los sabores de la vinagreta.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 150grhojas de mangold fresco
  • 80grquinoa blanca
  • 20grpasta de tamarindo sin semillas
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 15grperejil fresco
  • 10grmenta fresca
  • 20gralmendras fileteadas tostadas
  • 5grsemillas de sésamo negro
  • 5grjengibre fresco rallado
  • 10mllimón, zumo
  • 10mlmiel de agave o sirope de arce
  • 3grsal marina
  • 1pizcapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien las hojas de mangold y separa los tallos de las hojas. Corta los tallos en juliana fina y las hojas en tiras. Reserva en un bol grande.

2

Enjuaga la quinoa bajo agua fría para eliminar la saponina. Colócala en un bol con agua tibia y déjala remojar durante 15 minutos para ablandarla sin cocción. Escurre bien y reserva.

3

Para la vinagreta de tamarindo, mezcla en un tarro la pasta de tamarindo, el aceite de oliva, el zumo de limón, el jengibre rallado, la miel de agave, la sal y la pimienta. Agita hasta emulsionar.

4

Pela y corta la cebolla morada en juliana fina. Sumérgela en agua con hielo durante 5 minutos para suavizar su sabor. Escurre y seca con papel de cocina.

5

En un bol amplio, combina el mangold, la quinoa remojada, la cebolla morada, el perejil picado y la menta picada. Vierte la vinagreta de tamarindo y mezcla con cuidado para no romper los ingredientes.

6

Espolvorea las almendras tostadas y las semillas de sésamo negro por encima. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que los sabores se integren.

Pro-Tips del Chef

  • Añade granada desgranada para un toque dulce y ácido que complemente el tamarindo, típico de la cocina iraní.
  • Si buscas más proteína, incorpora garbanzos cocidos (previamente escurridos y secos) para convertirla en un plato principal.
  • Para un extra de frescura, sirve la ensalada sobre hojas de lechuga romana o en un bol de pepino ahuecado.

Sustituciones

  • Mangold: Puedes sustituir el mangold por espinacas baby o acelgas, aunque el sabor será menos terroso y ligeramente más suave. Asegúrate de cortarlas en tiras finas para mantener la textura crujiente.
  • Pasta de tamarindo: Si no encuentras pasta de tamarindo, usa zumo de tamarindo concentrado (reduce la cantidad a 15 gr) o mezcla zumo de limón con una cucharadita de azúcar moreno para imitar el equilibrio ácido-dulce, aunque el sabor será menos complejo.
  • Quinoa blanca: La quinoa roja o negra también funcionan, pero necesitarán 5 minutos más de remojo y aportarán un sabor más intenso. Evita el cuscús, ya que no queda crujiente al no cocinarse.

Errores Comunes

  • No lavar bien la quinoa: Enjuaga la quinoa bajo el grifo con un colador fino para eliminar la saponina, que puede dar un sabor amargo a la ensalada.
  • Usar tamarindo con semillas: Cuela la pasta de tamarindo antes de mezclarla con los demás ingredientes de la vinagreta para evitar texturas desagradables.
  • Dejar la cebolla morada sin remojar: Sumérgela en agua fría durante al menos 5 minutos para reducir su acidez y que no domine el sabor de la ensalada.

Conservación y Congelación

Esta ensalada de mangold y quinoa con vinagreta de tamarindo se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantenerla fresca, no añadas las almendras tostadas ni el sésamo hasta el momento de servir, ya que pueden perder su crujiente. Si prefieres congelarla, hazlo sin la vinagreta ni los frutos secos: guarda la quinoa y el mangold por un lado (hasta 1 mes) y prepara la vinagreta fresca al descongelar. Al servir, mezcla todos los ingredientes en frío y ajusta la sal si es necesario, ya que los sabores pueden concentrarse con el tiempo. Evita congelar la ensalada ya aliñada, ya que el mangold puede ablandarse demasiado y el tamarindo perderá su acidez característica.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar quinoa precocida?

Sí, pero evita calentarla. Úsala fría y reduce el tiempo de remojo a 5 minutos para que no se deshaga. La textura será menos crujiente, pero mantendrá su sabor.

¿Cómo hago para que la vinagreta quede más espesa?

Añade una cucharadita de mostaza de Dijon a la mezcla. Esto emulsionará mejor los ingredientes y dará cuerpo a la vinagreta.

¿Es apta para dieta keto?

No del todo, ya que la quinoa y el tamarindo contienen carbohidratos. Para adaptarla, sustituye la quinoa por coliflor rallada cruda y reduce la cantidad de tamarindo.

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