Croquetas de Quinoa y Espirulina con Crujiente de Semillas de Calabaza: Receta en Airfryer Sin Lácteos
Las croquetas de quinoa y espirulina con crujiente de semillas de calabaza son una opción innovadora, llena de nutrientes y perfecta para quienes buscan una alternativa sin lácteos pero con todo el sabor tradicional. Esta receta en airfryer combina la quinoa, un superalimento rico en proteínas y fibra, con la espirulina, una alga llena de vitaminas y minerales, para crear unas croquetas crujientes por fuera y cremosas por dentro. El toque final lo ponen las semillas de calabaza, que aportan un crujiente extra y un contraste de texturas irresistible. Ideal para aperitivos, entantes o incluso como snack saludable, esta receta es fácil, económica y rápida de preparar con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de quinoa y espirulina con crujiente de semillas de calabaza perfectas está en la textura de la masa y el rebozado. Usa harina de garbanzo en lugar de harina normal para dar consistencia sin lácteos y asegurarte de que la mezcla esté fría antes de formar las croquetas para que no se deshagan. El toque final es el rebozado con semillas de calabaza tostadas, que aporta un crujiente único y un extra de nutrientes.
Ingredientes
- 150grquinoa
- 1cucharaditaespirulina en polvo
- 50grharina de garbanzo
- 0.5unidadcebolla
- 1dienteajo
- 300mlcaldo de verduras
- 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 50grsemillas de calabaza
- 60grpan rallado
- 1ramitaperejil fresco
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien la quinoa bajo el grifo para eliminar la saponina. Cocínala en el caldo de verduras durante 15 minutos o hasta que esté tierna. Escurre bien y reserva.
En una sartén, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla y el ajo picados finamente hasta que estén transparentes. Añade la quinoa cocida, la espirulina en polvo, sal y pimienta negra. Mezcla bien y cocina 2 minutos más.
Retira del fuego y añade la harina de garbanzo poco a poco, removiendo hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si queda muy espesa, añade un poco más de caldo. Deja enfriar la mezcla en la nevera durante 20 minutos para que sea más fácil de manejar.
Mientras, tuesta las semillas de calabaza en una sartén sin aceite durante 2-3 minutos hasta que estén ligeramente doradas. Tritúralas de forma grosera con un mortero o procesador y mézclalas con el pan rallado para crear el rebozado crujiente.
Forma las croquetas con las manos humedecidas, dándoles forma alargada o redonda según prefieras. Pásalas por la mezcla de pan rallado y semillas de calabaza, presionando ligeramente para que queden bien cubiertas.
Precalienta el airfryer a 180°C durante 3 minutos. Coloca las croquetas en la cesta sin amontonarlas y cocínalas durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes, decoradas con perejil fresco picado para dar un toque fresco y colorido.
Pro-Tips del Chef
- Añade un chorrito de limón a la masa para realzar los sabores de la espirulina y la quinoa.
- Si quieres un extra de proteína, mezcla 30 gr de tofu desmenuzado con la quinoa antes de formar las croquetas.
- Para un toque más sabroso, añade 1 cucharadita de pimentón dulce a la mezcla de pan rallado y semillas.
- Si no tienes airfryer, puedes hornearlas en el horno a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de avena o harina de trigo si no tienes harina de garbanzo. Ten en cuenta que la harina de avena dará un sabor ligeramente dulce, mientras que la harina de trigo puede hacer que las croquetas sean menos densas.
- Semillas de calabaza: Si no encuentras semillas de calabaza, usa semillas de girasol o pipas de calabacín. Las semillas de girasol aportarán un sabor más intenso, mientras que las pipas de calabacín mantendrán un perfil más neutro.
- Espirulina en polvo: Si la espirulina no es de tu agrado, puedes reemplazarla por alga nori en polvo o espinacas deshidratadas. El alga nori dará un sabor más marino, mientras que las espinacas aportarán un toque terroso.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al formarlas: Enfría la masa en la nevera durante al menos 20 minutos antes de manipularla. Si sigue siendo muy pegajosa, añade un poco más de harina de garbanzo para dar consistencia.
- El rebozado no se pega bien: Humedece ligeramente las croquetas con agua o un poco de caldo antes de pasarlas por el rebozado. Presiona con firmeza para que las semillas y el pan rallado queden bien adheridos.
- Las croquetas quedan secas por dentro: No cocines la quinoa en exceso y asegúrate de que la mezcla tenga suficiente humedad antes de formar las croquetas. Si es necesario, añade un poco más de caldo de verduras para mantener la cremosidad.
Conservación y Congelación
Para guardar las croquetas de quinoa y espirulina con crujiente de semillas de calabaza en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Se conservarán en perfecto estado durante 2-3 días. Para recalentarlas, usa el airfryer a 160°C durante 3-4 minutos para que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de cocinarlas en el airfryer: forma las croquetas, rebózalas y congélalas en una bandeja con papel vegetal. Una vez congeladas, transfiere a una bolsa hermética y guárdalas hasta 1 mes. Para cocinarlas desde congeladas, colócalas directamente en el airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin airfryer?
Sí, puedes hornearlas en el horno precalentado a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que queden doradas por ambos lados.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, siempre que uses harina de garbanzo sin gluten y pan rallado sin gluten. Asegúrate de que todos los ingredientes estén certificados como aptos para celíacos.
¿Puedo usar quinoa precocida?
Sí, puedes usar quinoa precocida para ahorrar tiempo. En ese caso, saltea la quinoa con la cebolla y el ajo durante 3-4 minutos para eliminar el exceso de humedad antes de añadir el resto de ingredientes.
¿Por qué se usan semillas de calabaza?
Las semillas de calabaza aportan un crujiente único, un toque de sabor tostado y un extra de nutrientes como magnesio, zinc y proteínas. Además, son fáciles de encontrar en cualquier supermercado.
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