Croquetas de Jamón York Caseras: Receta Tradicional en 30 Minutos
Las croquetas de jamón york caseras son un clásico español que nunca falla. Perfectas para aperitivos, tapas o incluso como plato principal acompañado de una ensalada, esta receta tradicional destaca por su bechamel cremosa y su cobertura dorada y crujiente. Con ingredientes cotidianos como jamón york, harina, leche y huevo, podrás preparar unas croquetas que nada tienen que envidiar a las de bar. Además, son ideales para hacer en tupper y congelar, lo que las convierte en una opción práctica para cualquier ocasión. Descubre cómo lograr la textura perfecta con este paso a paso detallao.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de jamón york perfectas está en la textura de la bechamel: debe quedar espesa, casi como una masa moldeable. No escatimes en el tiempo de enfriado (mínimo 1 hora en nevera), ya que esto evita que se rompan al freír. Además, usa pan rallado panko para un extra de crujiente si tienes a mano.
Ingredientes
- 500mlleche entera
- 100gharina de trigo
- 200gjamón york
- 1unidadcebolla pequeña
- 50gmantequilla
- 2unidadhuevo grande
- 100gpan rallado
- 300mlaceite de girasol
- 1pizcasal
- 0.5cucharaditanuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Pica finamente la cebolla y cortar el jamón york en taquitos pequeños. Reserva.
En una cazuela, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente, sin dorar.
Incorpora la harina y remueve bien para integrar, cocinando 1 minuto para eliminar el sabor a crudo.
Vierte la leche entera poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo hasta que la bechamel espese.
Añade el jamón york, la sal y la nuez moscada. Mezcla bien y cocina 2 minutos más. Retira del fuego y deja enfriar la masa en la nevera durante 1 hora.
Una vez fría, forma las croquetas con las manos (puedes humedecértelas para que no se peguen) y pásalas por huevo batido y pan rallado.
Calienta el aceite de girasol en una sartén y fríe las croquetas a fuego medio hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Sirve calientes o templadas. ¡Ideales para acompañar con una cerveza bien fría o un vino blanco!
Pro-Tips del Chef
- Para unas croquetas extra cremosas, añade un poco de queso rallado (como emmental o gruyère) a la bechamel antes de enfriar.
- Si quieres ahorrar tiempo, prepara la masa el día anterior y déjala en la nevera toda la noche. Así, al día siguiente solo tendrás que formar y freír.
- Para una versión más ligera, hornea las croquetas en lugar de freírlas. Pincélalas con un poco de aceite de oliva y hornea a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Sustituciones
- Jamón york: Puedes sustituirlo por jamón serrano picado o pavo cocido para un sabor más intenso o menos salado, respectivamente. El jamón serrano aportará un toque más tradicional, mientras que el pavo resultará en croquetas más ligeras.
- Leche entera: Si prefieres una versión sin lactosa, usa leche vegetal sin azúcar (como la de soja o avena). Ten en cuenta que el sabor será ligeramente diferente y la bechamel puede quedar menos cremosa.
- Mantequilla: Sustituye por aceite de oliva virgen extra para una opción más ligera. El sabor será menos neutro, pero igual de sabroso. Usa la misma cantidad.
Errores Comunes
- La bechamel queda líquida: Cocina a fuego lento y remueve constantemente hasta que espese. Si sigue líquida, añade un poco más de harina disuelta en leche fría y cocina 2 minutos más.
- Las croquetas se rompen al freír: Enfría bien la masa antes de formar las croquetas y asegúrate de que el huevo y el pan rallado las cubran bien. Si la masa está muy pegajosa, añade un poco más de pan rallado a la mezcla.
- Quedan muy aceitosas: Escúrrelas bien sobre papel absorbente después de freír y usa aceite a la temperatura adecuada (180°C). Si el aceite no está lo suficientemente caliente, absorberán más grasa.
Conservación y Congelación
Las croquetas de jamón york caseras se conservan perfectamente en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Para recalentarlas, colócalas en una sartén con un poco de aceite a fuego medio o en el horno a 200°C durante 10 minutos hasta que vuelvan a estar crujientes. También puedes congelarlas una vez formadas y empanizadas (sin freír). Guárdalas en una bolsa o recipiente apto para congelador, separadas por papel film para que no se peguen, hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, fríelas directamente en aceite caliente, sin descongelar, añadiendo 1-2 minutos extra de cocción.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, puedes cocinar las croquetas de jamón york en airfryer. Rocía un poco de aceite en spray por encima y cocínalas a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Quedarán menos crujientes que fritas, pero igual de sabrosas y más ligeras.
¿Cómo evito que se peguen al formarlas?
Humedece tus manos con agua fría o úntalas con un poco de aceite antes de dar forma a las croquetas. También puedes usar dos cucharas para moldearlas sin tocar la masa directamente.
¿Puedo usar otro tipo de jamón?
Por supuesto. Además del jamón york, puedes usar jamón cocido, jamón serrano o incluso pavo cocido. Cada uno aportará un sabor distinto, pero todos funcionan bien.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.