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Croquetas de Espirulina y Queso de Anacardos: Aperitivo Vegano en Olla Exprés

Si buscas un aperitivo vegano en olla exprés que sorprenda por su sabor único y su alto contenido en proteínas, estas croquetas de espirulina y queso de anacardos son tu mejor opción. La espirulina, un superalimento accesible en herbolarios y algunas secciones de supermercados como Mercadona o Carrefour, aporta un toque terroso y un color verde intenso, mientras que el queso de anacardos casero crea una textura cremosa y reconfortante. Esta receta es ideal para preparar en grandes cantidades y guardar en el congelador, perfecta para impresionar en cualquier reunión o para disfrutar como snack saludable. Además, al usar la olla exprés, reducirás el tiempo de cocción a la mitad, obteniendo unas croquetas doradas y esponjosas por dentro sin complicaciones.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Cocción presiónTécnica
Alérgenos
AnacardosGluten
Plato blanco con croquetas de espirulina y queso de anacardos doradas, aperitivo vegano en olla exprés, servidas con salsa yogur y decoradas con semillas de sésamo.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de espirulina y queso de anacardos en olla exprés perfectas está en el remojo de los anacardos y en la cocción al vapor de las patatas. Remojar los anacardos garantiza una textura ultracremosa para el queso vegano, mientras que cocer las patatas en la olla exprés con la cebolla y el ajo potencia su sabor y acelera el proceso. Además, añadir la espirulina al final evita que pierda propiedades por el calor excesivo, manteniendo su color vibrante y su aporte nutricional intacto.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 150granacardos crudos
  • 3unidadpatatas medianas
  • 1cucharaditaespirulina en polvo
  • 80grharina de trigo
  • 2cucharadaslevadura nutricional
  • 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal fina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1unidadcebolla pequeña
  • 1dienteajo
  • 100grpan rallado
  • 200mlagua tibia
  • 1cucharadazumo de limón

Instrucciones Paso a Paso

1

Remoja los anacardos crudos en agua tibia durante 15 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y resérvalos.

2

Pela y corta las patatas medianas en cubos pequeños. Pela y pica finamente la cebolla pequeña y el ajo. Añade todo a la olla exprés con un poco de aceite de oliva virgen extra y sofríe 2 minutos con la olla abierta.

3

Añade 200 ml de agua, cierra la olla y cocina a presión durante 8 minutos. Una vez listo, abre la olla y aplasta las patatas con un tenedor hasta obtener un puré sin grumos.

4

En una batidora, mezcla los anacardos escurridos, el puré de patata, la espirulina en polvo, la levadura nutricional, el zumo de limón, la sal fina y la pimienta negra molida. Tritura hasta obtener una masa homogénea y cremosa. Si queda muy espesa, añade 1 cucharada de agua.

5

Incorpora la harina de trigo poco a poco a la mezcla anterior y remueve hasta integrar bien. La masa debe quedar manejable pero no pegajosa. Si es necesario, añade más harina.

6

Deja reposar la masa en la nevera durante 20 minutos para que espese y sea más fácil de trabajar.

7

Forma bolitas con las manos (previamente humedecidas para que no se pegue) y aplástalas ligeramente para darles forma de croqueta. Pásalas por pan rallado para que queden crujientes.

8

Calienta aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio y fríe las croquetas hasta que estén doradas por ambos lados (unos 3-4 minutos por lado). Escúrrelas sobre papel absorbente.

9

Sirve calientes o a temperatura ambiente, acompañadas de una salsa de yogur de soja o alioli vegano.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de mostaza de Dijon a la masa. Combina perfectamente con la espirulina y el queso de anacardos.
  • Si quieres evitar freír, hornea las croquetas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite de oliva antes de hornear para que queden doradas.
  • Para un aperitivo más original, forma las croquetas en forma de cilindros pequeños y sírvelas con palillos como si fueran brochetas. Quedarán ideales para fiestas.

Sustituciones

  • Anacardos: Puedes sustituir los anacardos por almendras crudas remojadas, aunque el sabor será menos neutro y ligeramente más amargo. Para compensar, añade 1 cucharadita de sirop de agave o miel de caña a la mezcla. La textura será similar, pero el color del queso puede volverse más beige.
  • Espirulina en polvo: Si no encuentras espirulina, usa algas nori tostadas y trituradas (1 cucharada). El sabor será más marino y menos terroso, pero aportará un toque umami muy interesante. También puedes omitirla y añadir espinacas frescas cocidas y escurridas (50 gr) para mantener el color verde.
  • Harina de trigo: Para una versión sin gluten, sustituye la harina de trigo por harina de garbanzo (80 gr). La masa quedará más densa, pero el resultado final será igual de sabroso y con un extra de proteína. Añade 1 cucharada de agua extra si la mezcla queda demasiado seca.

Errores Comunes

  • La masa queda demasiado líquida: Añade harina poco a poco hasta lograr una textura manejable. Si ya has incorporado toda la harina y sigue líquida, deja reposar la masa 10 minutos más en la nevera. La harina absorberá el exceso de humedad.
  • Las croquetas se deshacen al freír: Enfría la masa 30 minutos antes de formar las croquetas y asegúrate de que el aceite esté bien caliente (180°C) antes de freír. Si el aceite no está a la temperatura adecuada, las croquetas absorberán grasa y se romperán.
  • El sabor a espirulina es demasiado fuerte: Reduce la cantidad a ½ cucharadita y equilibra con más levadura nutricional (1 cucharada extra). La levadura aporta un toque quesoso que contrarresta el sabor terroso de la espirulina.

Conservación y Congelación

Puedes guardar las croquetas de espirulina y queso de anacardos en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para conservarlas mejor, colócalas en capas separadas por papel de horno para que no se peguen. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, pásalas por pan rallado y congélalas en una bandeja plana durante 1 hora. Luego, trasfiere a una bolsa hermética y guárdalas hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: fríelas directamente en aceite caliente, añadiendo 1-2 minutos extra de cocción. Si las has frito ya, recaliéntalas en el horno a 180°C durante 5-10 minutos para que queden crujientes. Evita recalentarlas en el microondas, ya que perderán su textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin olla exprés?

Sí, puedes cocer las patatas en una olla normal con agua durante 15-20 minutos hasta que estén tiernas. El resto de la receta sigue igual, aunque el tiempo total será un poco mayor.

¿Dónde puedo comprar espirulina en España?

La espirulina en polvo se encuentra en herbolarios, tiendas de dietética y en algunas secciones de supermercados como Mercadona (Hacendado), Carrefour Bio o El Corte Inglés. También está disponible en Amazon y otras tiendas online.

¿Puedo usar queso de anacardos comprado?

Sí, puedes usar queso de anacardos comercial (como el de la marca Veggie Room o Violife), pero el resultado será menos cremoso y más denso. En ese caso, reduce la cantidad de harina a 50 gr para ajustar la textura.

¿Son aptas estas croquetas para celíacos?

No, a menos que sustituyas la harina de trigo por harina de garbanzo o harina de arroz y uses pan rallado sin gluten. Asegúrate también de que la levadura nutricional y la espirulina no tengan trazas de gluten.

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