Croquetas de Espirulina y Champiñones Portobello: Aperitivo Vegano en Olla Rápida con Salsa de Trufa
Las croquetas de espirulina y champiñones portobello son el aperitivo vegano perfecto para quienes buscan un bocado gourmet, nutritivo y lleno de sabor umami. Preparadas en olla rápida, esta receta optimiza el tiempo sin sacrificar textura: un exterior crujiente y un interior cremoso, realzado por la salsa de trufa negra que aporta un toque de lujo. La espirulina, superalimento rico en proteínas y hierro, se combina con los champiñones portobello —de carne densa y sabor intenso— para crear un aperitivo que satisfará hasta a los paladares más exigentes. Ideal para eventos, cenas informales o como tupper saludable para llevar al trabajo.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de espirulina y champiñones portobello en olla rápida está en el uso de harina de garbanzo en lugar de harina tradicional. Este ingrediente aporta proteína vegetal y una textura más densa, evitando que la masa se deshaga al freír. Además, la espirulina se incorpora después de la cocción para preservar sus nutrientes y evitar que amargue. No omitas el tahini, ya que su cremosidad equilibra el sabor terroso de la espirulina.
Ingredientes
- 300grchampiñones portobello frescos
- 20grespirulina en polvo orgánica
- 150grharina de garbanzo
- 1unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 60mlaceite de oliva virgen extra
- 200mlleche de coco sin azúcar
- 100grpan rallado integral
- 30grtahini
- 15mlaceite de trufa negra
- 10grmostaza de Dijon
- 5grsal ahumada
- 3grpimienta negra recién molida
- 10grperejil fresco
- 2grnuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Limpia los champiñones portobello con un paño húmedo y pícalos en cubos pequeños. Reserva.
En la olla rápida, calienta 20 ml de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Sofríe la cebolla morada picada finamente y los ajos picados hasta que estén transparentes (3 min).
Añade los champiñones y cocina 5 minutos hasta que suelten su agua y se doren ligeramente. Agrega una pizca de sal ahumada y pimienta negra.
Incorpora la harina de garbanzo y remueve bien para integrar. Vierte la leche de coco poco a poco sin dejar de remover para evitar grumos. Cierra la olla y cocina a presión alta durante 8 minutos.
Una vez lista, abre la olla y añade la espirulina en polvo, el tahini, la nuez moscada y el perejil fresco picado. Mezcla hasta obtener una masa homogénea y espesa. Deja enfriar 15 minutos en la nevera.
Forma bolitas con las manos humedecidas y pásalas por pan rallado integral para empanizar. Aplástalas ligeramente para dar forma de croqueta.
Calienta el resto del aceite de oliva en una sartén y fríe las croquetas a fuego medio-alto hasta que estén doradas por ambos lados (3-4 min por lado). Escurre sobre papel absorbente.
Para la salsa de trufa, mezcla el aceite de trufa negra con la mostaza de Dijon y una pizca de sal. Sirve las croquetas calientes con la salsa por encima.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de gourmet, espolvorea las croquetas con virutas de almendra tostada antes de servir.
- Si prefieres una versión sin gluten, usa pan rallado de copos de quinoa o maíz y asegúrate de que la harina de garbanzo esté certificada.
- Para un aperitivo más ligero, hornea las croquetas a 180°C durante 15-20 minutos, rociadas con un poco de aceite en spray.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas o harina de guisante, pero la textura será ligeramente más densa. Añade 20 ml extra de leche de coco para compensar la absorción de líquido.
- Leche de coco: Usa leche de avena sin azúcar para un sabor más neutro. Reduce el tiempo de cocción en olla rápida a 6 minutos, ya que la avena espesa menos.
- Aceite de trufa negra: Si no encuentras aceite de trufa, usa 1 cucharadita de extracto de trufa mezclado con 15 ml de aceite de oliva. El sabor será menos intenso, pero igualmente aromático.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado líquida: Añade 20 gr extra de harina de garbanzo y cocina 2 minutos más en la olla rápida sin presión. Remueve constantemente para evitar grumos.
- Las croquetas se deshacen al freír: Enfría la masa 30 minutos en la nevera antes de formar las croquetas. Usa pan rallado panko para un empanizado más resistente.
- El sabor a espirulina es demasiado fuerte: Reduce la cantidad a 10 gr y añade 1 cucharadita de zumo de limón a la masa para equilibrar el sabor terroso.
Conservación y Congelación
Para guardar las croquetas de espirulina y champiñones portobello en la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente entre capas para evitar que se humedezcan. Duran hasta 3 días. Para congelar, dispón las croquetas sin freír en una bandeja con papel de horno, congélalas 1 hora (para que no se peguen) y luego transfiérelas a una bolsa hermética. Se conservan hasta 2 meses. Para recalentar, fríelas directamente desde congeladas en aceite caliente 1-2 minutos extra o hornéalas a 200°C durante 10-12 minutos. No las descongeles antes, ya que perderían textura. La salsa de trufa se guarda aparte en un tarro de vidrio en la nevera hasta 1 semana.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, pero rocía las croquetas con aceite en spray antes de colocarlas en la airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será menos crujiente que fritas, pero igual de sabroso.
¿La espirulina cambia el color de la masa?
Sí, la espirulina le dará un tono verde azulado característico. Si prefieres un color más neutro, reduce la cantidad a 10 gr o usa clorela en polvo, que es más discreta.
¿Puedo usar champiñones blancos en lugar de portobello?
Sí, pero los champiñones portobello tienen un sabor más intenso y una textura más carnosa. Si usas blancos, añade 1 cucharadita de salsa de soja a la masa para potenciar el umami.
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