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Croquetas de Espinacas y Queso Idiazábal: Tapa Cremosa y Sin Lactosa con Harina de Garbanzo

Las croquetas de espinacas y queso Idiazábal sin lactosa son una versión innovadora y apta para intolerantes de un clásico español. Esta receta utiliza harina de garbanzo para lograr una textura cremosa y un rebozado crujiente, sin necesidad de lácteos ni harinas tradicionales. El queso Idiazábal, ahumado y de oveja, aporta un sabor intenso y auténtico que combina a la perfección con el toque terroso de las espinacas frescas. Perfectas para servir como tapa en reuniones o como entrante en comidas especiales, estas croquetas son fáciles de preparar y llenas de proteína vegetal. Además, al hornearlas o freírlas en airfryer, obtendrás un resultado ligero pero igualmente indulgente.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
Horneado FreídoTécnica
Alérgenos
HuevosFrutos secos (opcional en rebozado)Sésamo (opcional en rebozado)
Croquetas doradas y crujientes de espinacas y queso Idiazábal sin lactosa, servidas en un plato blanco con salsa de yogur y decoradas con hojas de espinaca fresca. Receta tradicional española con harina de garbanzo.

El Secreto de esta Receta

El secreto de unas croquetas de espinacas y queso Idiazábal sin lactosa perfectas está en la harina de garbanzo. Esta legumbre aporta una textura cremosa y un sabor neutro que realza el queso ahumado sin competir con él. Enfriar bien la masa antes de empanar es clave para que no se rompan al freír. Además, si usas pan rallado con semillas de sésamo, le darás un toque crujiente y nutritivo extra.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 300grespinacas frescas
  • 150grqueso Idiazábal rallado
  • 100grharina de garbanzo
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 2unidadhuevos L
  • 80grpan rallado sin gluten
  • 100mlaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra
  • 200mlcaldo de verduras

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén con un chorro de aceite de oliva virgen extra, saltea la cebolla morada picada y los ajos a fuego medio hasta que estén transparentes.

2

Añade las espinacas a la sartén y cocina hasta que reduzcan su volumen (unos 5 minutos). Retira del fuego y reserva.

3

En un cazo, calienta el caldo de verduras y añade la harina de garbanzo poco a poco, removiendo sin parar para evitar grumos. Cocina a fuego lento hasta obtener una bechamel espesa.

4

Incorpora el queso Idiazábal rallado, la nuez moscada, sal y pimienta negra a la bechamel. Mezcla bien hasta que el queso se funda por completo.

5

Agrega las espinacas salteadas a la mezcla y remueve hasta integrar todos los ingredientes. Deja enfriar la masa en la nevera durante al menos 2 horas (o hasta que esté firme).

6

Forma bolitas o cilindros con la masa fría. Pásalos por huevo batido y luego por el pan rallado sin gluten, presionando ligeramente para que quede bien adherido.

7

Para cocinar: Freír en aceite caliente (180°C) hasta que estén doradas (unos 3-4 minutos) o hornear en airfryer a 200°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

8

Escurre sobre papel absorbente y sirve calientes. Acompaña con un alioli sin lactosa o una salsa de yogur de soja con limón.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de pimentón de la Vera a la masa antes de enfriar.
  • Si quieres croquetas más ligeras, hornea todas las unidades en lugar de freír y usa spray de aceite para reducir las calorías.
  • Para darles forma perfecta, usa dos cucharas o un molde para croquetas. Moja las cucharas en agua fría para que la masa no se pegue.
  • Si sobra masa, puedes congelarla cruda (sin empanar) y usarla otro día. Descongélala en la nevera 12 horas antes de moldear.

Sustituciones

  • Queso Idiazábal: Puedes sustituirlo por queso manchego curado rallado (asegúrate de que sea sin lactosa si es necesario). El sabor será menos ahumado pero igual de intenso. Si buscas una opción vegana, usa queso de anacardos rallado, aunque la textura será más densa.
  • Harina de garbanzo: Si no encuentras harina de garbanzo, usa harina de lentejas o harina de guisantes. Ambas aportan una textura similar, aunque el sabor puede variar ligeramente. Evita harinas de cereales si buscas una receta sin gluten.
  • Pan rallado sin gluten: Para un rebozado más original, usa copos de avena molidos o almendras picadas. Esto añadirá un toque crujiente y un sabor a frutos secos que combina muy bien con el queso.

Errores Comunes

  • La masa queda líquida y no se puede moldear: Añade más harina de garbanzo (1-2 cucharadas) a la bechamel mientras está caliente y remueve bien. Si ya está fría, refrigera 30 minutos más antes de intentar moldear.
  • Las croquetas se rompen al freír: Enfría la masa al menos 2 horas antes de empanar y usa huevo muy frío para el rebozado. Si el problema persiste, hornea en lugar de freír para evitar el contacto brusco con el aceite.
  • El sabor a harina de garbanzo es demasiado fuerte: Aumenta la cantidad de queso Idiazábal (hasta 200 gr) o añade un chorrito de limón a la masa para equilibrar los sabores. También puedes tostar ligeramente la harina antes de usarla para reducir su sabor crudo.

Conservación y Congelación

Para guardar estas croquetas de espinacas y queso Idiazábal sin lactosa en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez frías y consúmelas en un máximo de 3 días. Para recalentar, puedes usarlas directamente en el airfryer a 180°C durante 5-6 minutos o en el horno a 200°C durante 8-10 minutos, hasta que estén calientes y crujientes. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, empánalas y colócalas en una bandeja con papel vegetal. Congélalas 1 hora (para que no se peguen) y luego guárdalas en una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, fríelas en aceite caliente sin descongelar (añade 1-2 minutos extra) o hornéalas en airfryer a 200°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin huevo?

Sí, puedes sustituir el huevo por aquafaba (líquido de garbanzos enlatados) o por leche vegetal con una cucharada de maicena para el rebozado. El resultado será menos compacto, pero igual de sabroso.

¿El queso Idiazábal siempre es sin lactosa?

No necesariamente. El queso Idiazábal tradicional (de oveja) suele ser bajo en lactosa debido a su curación, pero no está completamente libre. Si eres intolerante, busca versiones certificadas sin lactosa o usa queso de cabra curado, que suele ser más digerible.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelar y exprime el exceso de agua con un paño limpio. Si no, la masa quedará demasiado húmeda y será difícil de moldear.

¿Cómo puedo hacer que queden más cremosas?

Añade 2 cucharadas de crema de anacardos sin azúcar a la bechamel antes de integrar las espinacas. Esto potenciará la cremosidad sin usar lácteos.

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