Croquetas de Espinacas y Queso de Castañas con Pan de Almendra: Entrante Vegano al Horno
Si buscas un entrante vegano al horno que combine textura crujiente, sabor umami y un toque gourmet, estas croquetas de espinacas y queso de castañas con pan de almendra son tu mejor opción. Perfectas para impresionar en cenas o como aperitivo saludable, esta receta aprovecha el queso de castañas casero para lograr una cremosidad única, mientras que el pan de almendra aporta un acabado dorado y sin gluten. Ideal para dietas vegetales, sin lactosa y con un perfil nutricional equilibrado: alto en proteína vegetal y bajo en carbohidratos refinados.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de espinacas y queso de castañas con pan de almendra está en el queso de castañas casero: su sabor terroso y ligeramente dulce equilibra el amargor de las espinacas, mientras que el almidón de tapioca garantiza una textura elástica y fundente sin necesidad de huevo. El pan de almendra, tostado ligeramente antes de molerlo, aporta un crujiente extra y un aroma a frutos secos que eleva el plato.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 200grqueso de castañas casero
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 60grharina de garbanzo
- 15grlevadura nutricional
- 120grpan de almendra molido
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 0.25cucharaditanuez moscada
- 10mlzumos de limón
- 20gralmidón de tapioca
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (con ventilación) y forra una bandeja con papel vegetal.
Lava y escurre bien las espinacas frescas. En una sartén, saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo con 10 ml de aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade las espinacas y cocina hasta que reduzcan su volumen. Retira del fuego y reserva.
En un bol, mezcla el queso de castañas casero (previamente batido hasta obtener una textura cremosa) con la harina de garbanzo, levadura nutricional, almidón de tapioca, sal, pimienta negra y nuez moscada. Incorpora las espinacas salteadas y el zumo de limón. Mezcla hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si queda muy líquida, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo.
Forma bolitas con la masa (unos 40 gr cada una) y aplástalas ligeramente para dar forma de croqueta. Pásalas por pan de almendra molido hasta cubrirlas completamente, presionando suavemente para que adhiera bien.
Coloca las croquetas en la bandeja del horno, rocía con el resto del aceite de oliva virgen extra (20 ml) y hornea durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de servir. Acompaña con una salsa de yogur de soja y hierbas frescas para realzar su sabor.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, añade 1 cucharadita de algas nori en polvo a la masa: potenciará el sabor umami.
- Si quieres un acabado extra crujiente, pasa las croquetas por pan de almendra dos veces, presionando bien la segunda capa.
- Sirve con una salsa de tahini y limón para contrastar con la cremosidad del queso de castañas.
Sustituciones
- Queso de castañas casero: Puedes sustituirlo por queso de anacardos (remojados y batidos con levadura nutricional y limón), aunque el sabor será más neutro y menos terroso. Añade 1 cucharadita de miso blanco para compensar el umami perdido.
- Pan de almendra molido: Si no encuentras pan de almendra, usa copos de avena sin gluten tostados y molidos, pero aumenta la cantidad en 20 gr para lograr el mismo nivel de crujiente.
- Harina de garbanzo: Sustituible por harina de lentejas, aunque la masa quedará ligeramente más densa. Reduce el almidón de tapioca a 10 gr para evitar exceso de elasticidad.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al hornear.: Asegúrate de que la masa esté bien fría antes de empanar (refrigera 15 min) y usa suficiente pan de almendra para cubrirlas por completo. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada de harina de garbanzo extra.
- Quedan secas por dentro.: No hornees a temperatura demasiado alta (máximo 200°C) y revisa el tiempo de cocción. Si el queso de castañas está muy espeso, incorpora 1 cucharada de leche vegetal a la masa.
- El pan de almendra no se dora.: Rocía las croquetas con un poco más de aceite de oliva antes de hornear y colócalas en la parte superior del horno para que reciban más calor directo.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de espinacas y queso de castañas se conservan perfectamente en la nevera durante 3-4 días si las guardas en un recipiente hermético, separadas por capas de papel de horno para evitar que se peguen. Para congelar, colócalas en una bandeja plana (sin que se toquen) y congélalas 1 hora antes de pasarlas a una bolsa o táper. Durarán hasta 2 meses. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10-12 minutos (sin descongelar) o fríe en airfryer a 160°C durante 8 minutos para recuperar su textura crujiente. Evita el microondas, ya que ablandaría el pan de almendra.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, pero reduce el tiempo a 15-18 minutos a 180°C, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será ligeramente menos dorado que en horno convencional.
¿Cómo preparo el queso de castañas casero?
Remoja 200 gr de castañas cocidas (o 100 gr de castañas secas prehidratadas) en agua 4 horas. Escúrrelas y bátelas con 2 cucharadas de levadura nutricional, 1 cucharada de zumo de limón, 1 cucharadita de sal y 50 ml de agua hasta obtener una crema suave.
¿Son aptas para dieta keto?
No del todo, ya que las castañas y la harina de garbanzo contienen carbohidratos. Para una versión keto, sustituye el queso de castañas por queso de macadamia y la harina de garbanzo por harina de coco.
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