Croquetas de Espinacas y Queso de Almendras: Receta Española Sin Lactosa y Baja en Calorías
Las croquetas de espinacas y queso de almendras son una versión innovadora y saludable de este clásico español, perfecta para quienes buscan una receta sin lactosa y baja en calorías sin sacrificar el sabor. El queso de almendras casero, combinado con espinacas frescas y un toque de nuez moscada, crea una masa cremosa y aromática. al hornearlas en el airfryer o al horno, logramos un exterior dorado y crujiente con un interior tierno, ideal para aperitivos, tapas o incluso como plato principal ligero. Esta receta es tan versátil que puedes adaptarla a dietas veganas, keto o simplemente para disfrutar de un snack saludable y lleno de proteínas vegetales.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espinacas y queso de almendras sin lactosa perfectas está en el reposo de la masa y en el uso de harina de garbanzo y almidón de tapioca. La harina de garbanzo aporta estructura y proteína, mientras que el almidón de tapioca garantiza una textura cremosa en el interior. No saltees el paso de enfriar la mezcla, ya que esto evita que las croquetas se desmoronen al empanizarlas y al hornearlas. Además, el pan rallado de avena les da un toque extra de fibra y un crujiente irresistible sin añadir gluten.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 150gralmendras crudas sin piel
- 60grharina de garbanzo
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 20grlevadura nutricional
- 0.25cucharaditanuez moscada
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 1unidadhuevo grande
- 80grpan rallado de avena
- 10gralmidón de tapioca
- 10grperejil fresco
Instrucciones Paso a Paso
Remoja las almendras crudas en agua caliente durante 15 minutos. Escúrrelas y tritúralas en un procesador de alimentos con 100 ml de agua, la levadura nutricional, una pizca de sal marina y media cucharadita de nuez moscada hasta obtener una crema suave. Este será tu queso de almendras casero.
En una sartén, calienta 15 ml de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y los ajos picados. Sofríe hasta que estén transparentes.
Agrega las espinacas frescas lavadas y troceadas a la sartén. Cocina hasta que reduzcan su volumen y pierdan el agua. Retira del fuego y deja enfriar.
En un bol, mezcla el queso de almendras, las espinacas cocidas, la harina de garbanzo, el almidón de tapioca y el perejil fresco picado. Ajusta de sal y pimienta negra al gusto. La masa debe quedar espesa y manejable.
Deja reposar la mezcla en la nevera durante 20 minutos para que se compacte.
Forma croquetas alargadas con las manos humedecidas (para que no se peguen). Pásalas por huevo batido y luego por el pan rallado de avena, presionando ligeramente para que queden bien cubiertas.
Precalienta el airfryer a 180°C o el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Coloca las croquetas en una bandeja con papel vegetal (o en la canastilla del airfryer) y rocía con un poco de aceite de oliva virgen extra en spray.
Hornea en el airfryer durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, o en el horno durante 20-25 minutos, hasta que estén doradas y crujientes.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la masa. Esto realzará los sabores de las espinacas y el queso de almendras.
- Si quieres un acabado más dorado, pinta las croquetas con un poco de leche vegetal (como bebida de almendras) antes de hornearlas.
- Acompaña estas croquetas con una salsa de yogur de coco y menta para contrastar con su sabor terroso: mezcla 100 gr de yogur de coco, 1 cucharada de menta fresca picada, sal y un chorrito de limón.
- Para una versión keto, sustituye el pan rallado de avena por coco rallado sin azúcar y el almidón de tapioca por psyllium husk (1 cucharadita).
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes reemplazarla por harina de lentejas o harina de coco, aunque esta última dará un sabor más dulce. La harina de lentejas mantendrá un perfil proteico alto y una textura similar, pero puede requerir un poco más de líquido para integrarse bien.
- Pan rallado de avena: Si buscas una opción keto, usa pan rallado de almendra o semillas de lino molidas. El pan de almendra intensificará el sabor a frutos secos, mientras que las semillas de lino aportarán un toque terroso y más fibra.
- Huevo: Para una versión vegana, sustituye el huevo por una mezcla de 1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua, dejada reposar 5 minutos. Esto ayudará a que el empanizado se adhiera, aunque el resultado será ligeramente menos crujiente.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado líquida.: Añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo o almidón de tapioca y mezcla bien. Si persiste, deja reposar la masa 10 minutos más en la nevera para que espese.
- Las croquetas se desmoronan al empanizarlas.: Enfría la masa 30 minutos antes de formar las croquetas y asegúrate de que el pan rallado de avena esté bien adherido. También puedes pasar las croquetas por harina de garbanzo antes del huevo para mayor sujeción.
- No quedan crujientes.: Rocía generosamente con aceite en spray antes de hornear y no las amontones en la bandeja. Si usas horno, colócalas en la rejilla superior para que el calor circule mejor. En el airfryer, dales la vuelta a mitad de cocción.
- El sabor a almendra es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad de almendras a 120 gr y añade 1 cucharada de zumo de limón a la mezcla para equilibrar los sabores. También puedes incorporar 1 cucharadita de comino para dar profundidad.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de espinacas y queso de almendras sin lactosa se conservan perfectamente en la nevera durante hasta 3 días si las guardas en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Para recalentarlas, colócalas en el airfryer a 160°C durante 4-5 minutos o en el horno a 180°C durante 8-10 minutos, hasta que recuperen su textura crujiente. Evita el microondas, ya que las dejará blandas. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de hornear: forma las croquetas, empánizalas y colócalas en una bandeja en el congelador durante 1 hora (para que no se peguen). Luego, transfiere a una bolsa hermética y consérvalas hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, hornea en el airfryer a 180°C durante 15-18 minutos o en el horno a 200°C durante 25-30 minutos, sin necesidad de descongelar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en una freidora tradicional?
Sí, aunque el resultado será menos saludable. Calienta aceite de oliva a 180°C y fríe las croquetas durante 2-3 minutos o hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, siempre que uses harina de garbanzo certificada sin gluten y pan rallado de avena sin contaminación cruzada. Asegúrate de que todos los ingredientes sean aptos para celíacos.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar toda el agua. Si no, la masa quedará demasiado húmeda y será difícil de manejar.
¿Cómo puedo hacer que queden más jugosas?
Añade 2 cucharadas de tofu sedoso a la masa. Esto aportará humedad extra sin alterar el sabor. También puedes incorporar 1 cucharada de aceite de oliva a la mezcla antes de empanizar.
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