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Croquetas de Espinacas y Gorgonzola: Aperitivo Cremoso con Toque Italiano

Las croquetas de espinacas y gorgonzola son el aperitivo perfecto para sorprender a tus invitados con un toque italiano en tu cocina casera. Esta receta combina el sabor intenso del queso gorgonzola con la frescura de las espinacas, creando una masa cremosa y reconfortante que se deshace en la boca. Fáciles de preparar con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado de España, como Mercadona o Carrefour, estas croquetas son ideales para servir en reuniones, tapas o incluso como acompañamiento de una cena ligera. Además, su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro las convierte en un éxito garantizado. Si buscas una receta de croquetas de espinacas y gorgonzola que sea económica, rápida y llena de sabor, esta es tu mejor opción.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
Fritura RebozadaTécnica
Alérgenos
GlutenLactosaHuevo
Plato blanco con croquetas de espinacas y gorgonzola doradas y crujientes por fuera, con un interior cremoso. Acompañadas de salsa de tomate casera y decoradas con hojas de espinaca fresca, sobre un fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de espinacas y gorgonzola perfectas está en el reposo de la masa y en el punto exacto de la bechamel. Deja enfriar la mezcla al menos 2 horas en la nevera para que adquiera consistencia y no se deshaga al freír. Además, usa queso gorgonzola de calidad (como el de Mercadona o Carrefour) para un sabor intenso pero equilibrado, y no añadas demasiado pan rallado al rebozar, o quedarán secas.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 300grespinacas frescas
  • 150grqueso gorgonzola
  • 100grharina de trigo
  • 500mlleche entera
  • 50grmantequilla
  • 1unidadcebolla
  • 1dienteajo
  • 2unidadhuevos grandes
  • 150grpan rallado
  • 1litroaceite de girasol
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén, saltea el ajo picado y la cebolla picada finamente con un poco de aceite de girasol hasta que estén transparentes.

2

Añade las espinacas a la sartén y cocina a fuego medio hasta que se reduzcan y pierdan su agua. Retíralas y pícalas finamente. Reserva.

3

En una olla, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la harina de trigo y remueve constantemente para hacer un roux. Cocina 2 minutos sin que se dore.

4

Vierte la leche entera poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos. Cocina hasta que la bechamel espese.

5

Incorpora las espinacas picadas, el queso gorgonzola desmenuzado, la nuez moscada, sal y pimienta negra. Mezcla bien hasta que el queso se funda y la masa quede homogénea. Retira del fuego y deja enfriar en la nevera durante 2 horas.

6

Una vez fría, forma bolitas o cilindros con las manos (puedes humedecértelas para que no se pegue la masa). Pásalas por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas.

7

Calienta aceite de girasol en una freidora o sartén honda a 180°C. Fríe las croquetas en tandas hasta que estén doradas por todos lados. Escúrrelas sobre papel absorbente.

8

Sirve calientes para disfrutar de su textura cremosa por dentro y crujiente por fuera. Acompaña con una salsa de tomate casera o alioli si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra italiano, añade una pizca de perejil fresco picado a la masa antes de enfriarla.
  • Si quieres croquetas más ligeras, puedes hornearlas en lugar de freírlas. Pincélalas con un poco de aceite de oliva y hornéalas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
  • Usa un cuchara dosificadora para formar croquetas de tamaño uniforme y que se cocinen de manera homogénea.

Sustituciones

  • Espinacas frescas: Puedes sustituir las espinacas frescas por espinacas congeladas, pero asegúrate de escurrirlas muy bien para eliminar el exceso de agua. Esto evitará que la masa quede aguada y afecte a la textura final de las croquetas.
  • Queso gorgonzola: Si no encuentras gorgonzola, usa queso azul español o queso de cabra curado. El sabor será más picante y menos cremoso, pero igual de delicioso. Ajusta la cantidad según tu preferencia de intensidad.
  • Harina de trigo: Para una versión sin gluten, sustituye la harina de trigo por harina de maíz o mezcla de harinas sin gluten. La textura será ligeramente más densa, pero igual de sabrosa.

Errores Comunes

  • La masa queda líquida al formar las croquetas.: Deja reposar la masa más tiempo en la nevera (mínimo 2 horas) o añade un poco más de harina a la bechamel mientras la cocinas para que espese correctamente.
  • Las croquetas se abren al freír.: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura adecuada (180°C) y no las muevas demasiado durante los primeros segundos de fritura. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, absorberán grasa y se desharán.
  • El sabor del gorgonzola es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad de queso a 100 gr o mezcla el gorgonzola con un poco de queso crema para suavizar su intensidad sin perder el toque italiano.

Conservación y Congelación

Puedes guardar las croquetas de espinacas y gorgonzola ya fritas en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Para recalentarlas, colócalas en una bandeja con papel de horno y caliéntalas en el horno a 180°C durante 10-12 minutos, o en el airfryer a 160°C durante 6-8 minutos, para que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, rebozalas, colócalas en una bandeja separadas (para que no se peguen) y mételas al congelador. Una vez congeladas, guárdalas en una bolsa hermética hasta 2 meses. Para cocinarlas, fríelas directamente desde congeladas, añadiendo 1-2 minutos extra de fritura. Nunca congeles las croquetas ya fritas, ya que perderán su textura al descongelarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas en el airfryer?

Sí, puedes cocinar las croquetas de espinacas y gorgonzola en el airfryer. Precalienta el aparato a 180°C y cocina las croquetas (previamente rebozadas) durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinarlas para que queden más crujientes.

¿Se pueden hacer estas croquetas sin huevo?

Sí, para una versión sin huevo, puedes rebozar las croquetas usando leche y pan rallado (pasa primero por leche y luego por pan rallado). El resultado será menos compacto, pero igual de sabroso. También puedes usar clara de huevo batida si solo quieres evitar la yema.

¿Qué otros quesos puedo usar para variar el sabor?

Además del gorgonzola, puedes probar con queso roquefort (más intenso), queso de cabra (más suave) o incluso queso brie (para un toque más cremoso y menos picante). Cada uno aportará un perfil de sabor único a tus croquetas.

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