Croquetas de espinacas y gambas con bechamel ligera: Receta tradicional baja en calorías
Las croquetas de espinacas y gambas con bechamel ligera son una versión saludable de un clásico español que no sacrifica el sabor. Esta receta tradicional baja en calorías combina la frescura de las espinacas con el toque marino de las gambas, envueltas en una bechamel esponjosa pero ligera, sin mantequilla ni harina refinada. Perfectas para aperitivos, entradas o incluso un tupper nutritivo, estas croquetas son ideales para quienes buscan disfrutar de la cocina española sin remordimientos. Con ingredientes fáciles de encontrar en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour, esta receta es tan sencilla como deliciosa.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espinacas y gambas con bechamel ligera perfectas está en la harina de avena, que sustituye a la harina de trigo tradicional, reduciendo calorías y aportando fibra. Enfriar bien la masa antes de formar las croquetas es clave para que no se deshagan al freír. Además, el queso light en el pan rallado les da un toque cremoso sin exceso de grasa.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 200grgambas peladas cocidas
- 500mlleche semidesnatada
- 60grharina de avena fina
- 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 1unidadcebolla
- 1unidaddiente de ajo
- 2unidadhuevo M
- 80grpan rallado integral
- 30grqueso rallado light
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Pica finamente la cebolla y el ajo. En una sartén con aceite de oliva virgen extra, sofríe a fuego medio hasta que estén transparentes.
Añade las espinacas frescas lavadas y troceadas. Cocina 5 minutos hasta que reduzcan su volumen. Escurre el exceso de agua y reserva.
En la misma sartén, agrega las gambas peladas cocidas picadas y saltéalas 2 minutos con un poco de sal y pimienta negra. Mezcla con las espinacas y reserva.
Para la bechamel ligera: en una olla, calienta la leche semidesnatada sin hervir. En otra olla, disuelve la harina de avena fina en un poco de leche fría para evitar grumos.
Incorpora la mezcla de harina a la leche caliente, removiendo constantemente con unas varillas. Cocina a fuego bajo hasta que espese (unos 5-7 minutos). Añade nuez moscada, sal y pimienta negra al gusto.
Integra la mezcla de espinacas y gambas en la bechamel. Remueve bien y deja enfriar en la nevera durante al menos 2 horas (o hasta que esté firme).
Forma las croquetas con las manos (puedes humedecértelas para que no se peguen). Pásalas por huevo batido, luego por pan rallado integral mezclado con el queso rallado light.
Fríe en una sartén con aceite de oliva virgen extra caliente hasta que estén doradas por ambos lados (unos 2-3 minutos por lado). Escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes o templadas. Si prefieres una versión aún más ligera, puedes hornearlas a 200°C durante 15-20 minutos, rociadas con un poco de aceite.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade un chorrito de limón al sofrito de espinacas y gambas.
- Si quieres reducir aún más las calorías, usa clara de huevo en lugar de huevo entero para rebozar.
- Para darle un toque gourmet, espolvorea pimentón dulce sobre las croquetas recién fritas.
Sustituciones
- Harina de avena fina: Puedes usar harina de trigo integral en la misma cantidad, aunque el resultado será ligeramente más denso. La textura será menos esponjosa pero igual de sabrosa.
- Gambas peladas cocidas: Si prefieres un toque más económico, sustituye por mejillones cocidos o atún en lata escurrido. El sabor marino se mantendrá, aunque la textura será menos firme.
- Leche semidesnatada: Para una versión sin lactosa, usa leche de avena sin azúcar. La bechamel quedará un poco más líquida, por lo que deberás cocinarla un poco más para que espese.
Errores Comunes
- La bechamel queda con grumos: Disuelve bien la harina de avena en leche fría antes de añadirla a la leche caliente y remueve constantemente con varillas para evitar grumos.
- Las croquetas se deshacen al freír: Enfría la masa al menos 2 horas en la nevera antes de formar las croquetas. Si la mezcla está muy húmeda, añade un poco más de pan rallado para compactarla.
- El pan rallado no se pega bien: Pasa las croquetas por huevo batido primero y luego por el pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien adherido. Usa pan rallado fino para mejor cobertura.
Conservación y Congelación
Puedes guardar las croquetas de espinacas y gambas con bechamel ligera en la nevera en un recipiente hermético hasta 3 días. Para conservarlas más tiempo, congélalas crudas (antes de freír) en una bandeja, separadas entre sí, y luego guárdalas en una bolsa apta para congelador hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no es necesario descongelarlas: fríelas directamente en aceite caliente, añadiendo 1-2 minutos extra. Si las has frito y quieres congelar las ya cocinadas, hazlo en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. Al recalentar, usa el horno a 180°C durante 10-12 minutos para que queden crujientes.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, puedes cocinarlas en la airfryer a 180°C durante 10-12 minutos, rociadas con un poco de aceite de oliva. Quedarán más ligeras y con menos grasa.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin huevo?
Sustituye el huevo por leche de soja o aquafaba (líquido de garbanzos) para rebozar. El resultado será igual de crujiente, aunque algo menos dorado.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de cocinarlas para eliminar el exceso de agua y evitar que la masa quede líquida.
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