Croquetas de Espelta y Boletus: Receta Española Gourmet en Thermomix con Toque de Trufa
Las croquetas de espelta y boletus con toque de trufa son una versión elevada y sofisticada de las clásicas croquetas españolas, pero con ingredientes accesibles y un proceso sencillo en tu Thermomix. Esta receta combina el sabor terroso de los boletus deshidratados (fáciles de encontrar en cualquier supermercado) con la textura cremosa de la bechamel de espelta, un cereal tradicional que aporta un toque nutritivo y sin gluten. El aceite de trufa negra, disponible en frascos pequeños en secciones gourmet de Mercadona o Carrefour, es el detalle final que transforma este plato en una experiencia gourmet española perfecta para aperitivos, tapas o entrantes en reuniones especiales. Olvídate de complicaciones: aquí te enseñamos cómo lograr unas croquetas esponjosas por dentro y crujientes por fuera, con un aroma que conquistará a todos.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espelta y boletus con toque de trufa perfectas está en dos detalles clave: primero, el remojo de los boletus en caldo (no en agua) para potenciar su sabor umami, y segundo, el enfriado prolongado de la masa (mínimo 2 horas). Esto garantiza que las croquetas no se rompan al freír y que la bechamel de espelta quede cremosa pero firme. Además, el aceite de trufa se añade al final de la cocción de la bechamel para preservar su aroma intenso.
Ingredientes
- 100gharina de espelta
- 20gboletus deshidratados
- 50mlaceite de oliva virgen extra
- 1unidadcebolla
- 2dienteajo
- 500mlcaldo de verduras casero o en pastilla
- 2unidadhuevos camperos
- 100gpan rallado fino
- 1cucharaditaaceite de trufa negra
- 1pizcasal
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.25cucharaditanuez moscada
- 30gmantequilla sin lactosa o margarina vegetal
Instrucciones Paso a Paso
Remoja los boletus deshidratados en 200 ml de caldo de verduras caliente durante 15 minutos. Escúrrelos (guarda el líquido) y pícalos finamente con un cuchillo o en el Thermomix a velocidad 5 durante 3 segundos.
En el vaso del Thermomix, añade la cebolla pelada y cortada en cuartos y los ajos. Tritura a velocidad 5 durante 3 segundos. Añade el aceite de oliva virgen extra y sofríe a 100°C, velocidad 1 durante 5 minutos.
Incorpora los boletus picados, la harina de espelta, la sal, la pimienta negra y la nuez moscada. Mezcla a velocidad 2 durante 10 segundos. Luego, programa 2 minutos a 100°C, velocidad 2.
Vierte el caldo de verduras restante (incluyendo el líquido del remojo) poco a poco mientras mezclas a velocidad 3 durante 20 segundos. Añade la mantequilla sin lactosa y cocina a 100°C, velocidad 2 durante 8-10 minutos, hasta que la bechamel espese.
Agrega el aceite de trufa negra y mezcla a velocidad 2 durante 5 segundos. Vierte la masa en un recipiente hondo, tápala con film transparente (que toque la superficie) y déjala enfriar en la nevera durante al menos 2 horas (o toda la noche).
Forma las croquetas con las manos humedecidas o con dos cucharas. Pásalas por huevo batido y luego por pan rallado fino, presionando ligeramente para que queden bien cubiertas.
Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio (170-180°C). Fríe las croquetas en tandas hasta que estén doradas y crujientes (unos 2-3 minutos por lado). Escúrrelas sobre papel absorbente.
Sirve calientes, con un hilo de aceite de trufa adicional por encima si deseas intensificar el aroma.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra gourmet, añade 1 cucharadita de levadura nutricional a la bechamel. Aporta un sabor umami adicional que combina perfectamente con la trufa.
- Si quieres reducir calorías, hornea las croquetas en lugar de freírlas: pínchalas en palillos, pásalas por huevo y pan rallado, y hornéalas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
- Para servir, acompaña con una salsa de yogur griego sin lactosa mezclado con un poco de aceite de trufa y pimienta negra. Queda ideal para mojar.
Sustituciones
- Harina de espelta: Puedes sustituirla por harina de trigo integral si no encuentras espelta. El resultado será ligeramente más denso, pero igual de sabroso. Evita la harina blanca común, ya que pierde el toque rústico y nutritivo de la receta.
- Boletus deshidratados: Si no encuentras boletus, usa setas deshidratadas mezcla de temporada (disponibles en Mercadona o Carrefour). El sabor será menos intenso, pero mantendrá el perfil terroso. También puedes usar champiñones portobello deshidratados, aunque son más suaves.
- Aceite de trufa negra: Si no tienes aceite de trufa, usa 1 cucharadita de trufa negra en conserva picada finamente (se vende en frascos pequeños en supermercados). El aroma será más concentrado, así que ajusta la cantidad a tu gusto.
- Pan rallado fino: Para un toque extra crujiente, usa pan rallado panko (disponible en secciones internacionales). Quedarán más ligeras y con una textura más aireada, pero absorben más aceite al freír.
Errores Comunes
- La bechamel queda líquida: Aumenta el tiempo de cocción a 100°C, velocidad 2 hasta que espese. Si sigue líquida, añade 1 cucharada de harina de espelta disuelta en un poco de caldo frío y cocina 2 minutos más.
- Las croquetas se rompen al freír: Enfría la masa al menos 2 horas (mejor toda la noche) y usa huevo muy frío para rebozar. También puedes añadir 1 cucharada de harina a la masa antes de enfriar si notas que está muy blanda.
- El sabor a trufa no se nota: Añade el aceite de trufa al final de la cocción de la bechamel y no lo calientes demasiado para que no pierda aroma. Si usas trufa en conserva, pícala muy fina y mézclala bien.
- Quedan demasiado aceitosas: Escúrrelas bien sobre papel absorbente y fríelas a temperatura media (170-180°C). Si el aceite está muy caliente, se doran rápido por fuera pero quedan crudas por dentro.
Conservación y Congelación
Para guardar las croquetas de espelta y boletus con toque de trufa ya fritas, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente en el fondo para eliminar el exceso de grasa. En la nevera, se conservan hasta 3 días sin perder textura, aunque es recomendable recalentarlas en el horno a 180°C durante 5-10 minutos para que recuperen el crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, rebózalas y colócalas en una bandeja con papel vegetal. Congélalas 1 hora (para que no se peguen) y luego guárdalas en una bolsa hermética. Durarán hasta 1 mes. Para cocinarlas desde congeladas, fríelas directamente (sin descongelar) en aceite caliente, añadiendo 1 minuto extra por lado. Evita recalentarlas en el microondas, ya que quedarán blandas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin Thermomix?
Sí, puedes preparar la bechamel en una olla tradicional. Sofríe la cebolla y el ajo en aceite, añade la harina de espelta y mezcla bien. Vierte el caldo poco a poco sin dejar de remover hasta que espese. El resto del proceso es igual.
¿Dónde compro boletus deshidratados en España?
Los encuentras en la sección de setas y productos deshidratados de Mercadona (marca Hacendado), Carrefour, Alcampo o El Corte Inglés. También en herbolarios o tiendas especializadas en productos gourmet.
¿Puedo usar espelta en grano en lugar de harina?
No, la harina de espelta es esencial para la textura de la bechamel. Si solo tienes grano, deberás molerlo hasta obtener harina fina, pero no es lo mismo que la harina comercial.
¿Esta receta es apta para celíacos?
La harina de espelta contiene gluten, por lo que no es apta para celíacos. Puedes sustituirla por harina de arroz o maíz (mezclada con 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura), pero el resultado será diferente.
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