ZonaDeSabor

Croquetas de Coliflor y Espirulina con Bechamel de Anacardos: Receta Vegana al Horno

Si buscas una alternativa vegana llena de sabor y nutrientes, estas croquetas de coliflor y espirulina con bechamel de anacardos al horno son tu opción ideal. La combinación de la coliflor asada, el toque terroso de la espirulina y la cremosidad de la bechamel de anacardos crea un aperitivo único, rico en proteínas vegetales y antioxidantes. Perfectas para servir en reuniones o como entrante saludable, esta receta destaca por su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro, sin necesidad de freír. Además, al hornearlas, reducimos las calorías sin sacrificar el sabor, convirtiéndolas en una opción keto-friendly y sin gluten si usas los ingredientes adecuados.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Horno al vacíoTécnica
Alérgenos
AnacardosEspirulina
Croquetas doradas y crujientes de coliflor y espirulina con bechamel de anacardos, servidas en bandeja de madera con semillas de sésamo y hierbas frescas, receta vegana al horno.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de coliflor y espirulina perfectas está en asar la coliflor antes de mezclarla con la bechamel. Esto elimina su humedad y potencil el sabor tostado, evitando que las croquetas se deshagan. Además, añadir espirulina al final (no durante la cocción de la bechamel) preserva su color verde intenso y sus propiedades antioxidantes. Usa pan rallado muy fino para un acabado ultra crujiente sin necesidad de freír.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 500grcoliflor fresca
  • 150granacardos remojados 4 horas
  • 2cucharaditasespirulina en polvo
  • 40grharina de garbanzo
  • 20grlevadura nutricional
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2dientesajo
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 200mlagua vegetal (o caldo de verduras)
  • 80grpan rallado sin gluten
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 10mljugos de limón
  • 1cucharaditapimentón ahumado
  • 20grsemillas de sésamo tostadas

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) y forra una bandeja con papel de horno. Corta la coliflor en floretes pequeños y ásalos en el horno con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimentón ahumado durante 20 minutos o hasta que estén dorados. Reserva.

2

Mientras, prepara la bechamel de anacardos: en una batidora, mezcla los anacardos remojados, el agua vegetal, la levadura nutricional, el jugo de limón, sal y pimienta hasta obtener una crema suave. En una sartén, sofríe la cebolla morada y el ajo picados en aceite de oliva hasta que estén transparentes. Añade la crema de anacardos y cocina a fuego medio 5 minutos, removiendo constantemente.

3

En un bol, mezcla los floretes de coliflor asados con la bechamel de anacardos y la espirulina en polvo. Añade la harina de garbanzo para espesar y deja reposar 10 minutos para que la mezcla coja cuerpo.

4

Forma croquetas con las manos (puedes humedecerte las manos para que no se peguen) y pásalas por pan rallado sin gluten mezclado con semillas de sésamo tostadas para darles un toque crujiente.

5

Coloca las croquetas en la bandeja del horno y hornea a 180°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que queden doradas por ambos lados.

6

Sirve calientes con una salsa de yogur vegano o un dip de tahini y limón para realzar los sabores.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de comino molido a la mezcla de coliflor antes de formar las croquetas.
  • Si quieres un toque picante, incorpora 1/2 cucharadita de cayena a la bechamel de anacardos.
  • Usa molde para croquetas para darles una forma perfecta y uniforme.

Sustituciones

  • Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de almendra para una versión más baja en carbohidratos, aunque la textura será ligeramente más densa. Añade 1 cucharada de psyllium para mejorar la cohesión.
  • Anacardos: Si tienes alergia, usa almendras remojadas (mismo peso). El sabor será más neutro, pero aumenta la cremosidad. Evita los frutos secos con piel para texturas más suaves.
  • Espirulina en polvo: Si no te gusta su sabor intenso, reemplázala por matcha en polvo (1 cucharadita). Reducirá el aporte de hierro pero añadirá un toque terroso y antioxidantes.

Errores Comunes

  • Las croquetas se desmoronan al formarlas: Añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo a la mezcla y deja reposar 15 minutos antes de formar las croquetas. Si la mezcla sigue líquida, hornea la coliflor más tiempo para eliminar humedad.
  • La bechamel de anacardos queda granulosa: Remoja los anacardos al menos 6 horas (o usa anacardos cocidos al vapor 10 min). Cuela la mezcla después de batirla para eliminar posibles grumos.
  • Las croquetas no se doran en el horno: Pinta las croquetas con un poco de aceite de oliva antes de hornear y aumenta la temperatura a 190°C los últimos 5 minutos. Usa pan rallado panko para mayor crujiente.

Conservación y Congelación

Estas croquetas de coliflor y espirulina se conservan en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para recalentarlas, colócalas en el horno a 160°C durante 10 minutos (evita el microondas, ya que perderían su textura crujiente). Si prefieres congelarlas, hazlo antes de hornear: forma las croquetas, pásalas por pan rallado y congélalas en una bandeja plana. Una vez congeladas, transfiérelas a una bolsa hermética donde aguantarán hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, hornea a 180°C durante 25-30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. No las descongeles antes, ya que podrían absorber humedad y quedarse blandas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?

Sí, pero reduce el tiempo a 12-15 minutos a 180°C, rociándolas con aceite en spray para que queden crujientes. Vigila que no se quemen por el contenido de espirulina.

¿Son aptas para dieta cetogénica?

Sí, si usas harina de almendra en lugar de garbanzo y pan rallado de coco. Cada croqueta tendrá aproximadamente 3g de carbohidratos netos.

¿Por qué mi bechamel de anacardos sabe amarga?

La amargura puede deberse a anacardos de baja calidad o no remojados. Usa anacardos crudos y orgánicos, y enjuágalos bien después de remojarlos para eliminar taninos.

También te encantarán