Crema Pastore de Calabacín y Parmesano: Receta Italiana Cremosa en 20 Minutos
La crema pastore de calabacín y parmesano es un plato tradicional de la cocina italiana que combina la suavidad del calabacín con el toque umami del queso parmesano rallado. Esta receta, poco conocida fuera de Italia pero de un sabor inigualable, es perfecta para quienes buscan un primer plato cremoso, rápido y lleno de sabor sin complicaciones. Ideal para días de prisa, esta crema pastore se prepara en solo 20 minutos y es tan versátil que puedes servirla como entrada, plato único o incluso como acompañamiento de carnes blancas. Además, su bajo coste por ración la convierte en una opción económica y nutritiva, perfecta para incluir en tu menú semanal.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una crema pastore de calabacín y parmesano perfecta está en no pelar los calabacines y en el momento exacto de añadir el queso. La piel del calabacín aporta textura y fibra, mientras que el parmesano debe incorporarse al final, fuera del fuego directo, para que no se corte y mantenga su sabor intenso y cremosidad. Además, un toque de nuez moscada realza el perfil italiano de este plato.
Ingredientes
- 600grcalabacín
- 1unidadcebolla blanca
- 2dienteajo
- 50grqueso parmesano rallado
- 500mlcaldo de verduras
- 100mlnata para cocinar
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 20grmantequilla
- 0.5cucharaditasal fina
- 0.25cucharaditapimienta negra molida
- 0.1cucharaditanuez moscada
- 5hojaalbahaca fresca
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas finas, sin pelarlos para aprovechar su fibra y nutrientes.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio y añade la cebolla picada finamente junto con el ajo picado. Sofríe hasta que estén transparentes, unos 3 minutos.
Agrega los calabacines a la olla y rehoga durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
Vierte el caldo de verduras caliente y añade la sal, la pimienta y la nuez moscada. Sube el fuego y deja hervir durante 10 minutos, hasta que los calabacines estén tiernos.
Retira del fuego y tritura la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Si prefieres una crema más líquida, añade un poco más de caldo.
Incorpora la nata para cocinar y la mantequilla, y mezcla bien hasta que queden completamente integradas.
Vuelve a poner la olla a fuego lento y añade el queso parmesano rallado, removiendo constantemente hasta que se funda y la crema quede sedosa.
Prueba y ajusta la sazón si es necesario. Decora con hojas de albahaca fresca antes de servir.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, tosta ligeramente el queso parmesano en una sartén antes de añadirlo a la crema.
- Si te gusta el contraste de texturas, reserva unas rodajas de calabacín crudo y añádelas al servir.
- Esta crema queda deliciosa con croutons caseros o virutas de jamón serrano para darle un toque crujiente.
Sustituciones
- Queso parmesano rallado: Puedes sustituirlo por queso pecorino o grana padano, que aportan un sabor similar aunque ligeramente más intenso. Si buscas una versión más económica, usa queso emmental rallado, pero ten en cuenta que el resultado será menos umami y más suave.
- Nata para cocinar: Para una versión más ligera, reemplaza la nata por leche evaporada o yogur griego natural sin azúcar. Esto reducirá las calorías, pero la textura será un poco menos cremosa.
- Caldo de verduras: Si no tienes caldo, usa agua con una pastilla de caldo concentrado o incluso agua con una cucharada de salsa de soja para dar profundidad al sabor.
Errores Comunes
- La crema queda líquida o aguada.: Cocina los calabacines a fuego medio-alto hasta que estén bien tiernos antes de triturar. Si ya está lista y queda líquida, vuelve a calentarla a fuego lento sin tapar para que reduzca y espese.
- El parmesano se corta y la crema queda grumosa.: Retira la olla del fuego antes de añadir el queso y remueve constantemente. Si ya se ha cortado, añade un chorrito de nata caliente o leche y bate enérgicamente para emulsionar de nuevo.
- La crema sabe sosa o falta de profundidad.: Añade una pizca más de sal y parmesano al final. Si persiste, incorpora una cucharadita de mostaza suave o un chorrito de limón para potenciar los sabores.
Conservación y Congelación
Esta crema pastore de calabacín y parmesano se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente antes de taparla y refrigerarla. Si quieres congelarla, hazlo en porciones individuales en recipientes aptos para congelador, donde aguantará hasta 2 meses. Para descongelar, sácalas la noche anterior a la nevera y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de caldo o leche si queda muy espesa. Evita congelar la crema si has añadido nata, ya que puede separarse al descongelar. Si la has preparado con nata, es mejor consumirla fresca o refrigerada.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta crema pastore sin lácteos?
Sí, puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva, la nata por leche de coco y el parmesano por levadura nutricional o queso vegano rallado. El resultado será igual de cremoso, aunque con un perfil de sabor ligeramente diferente.
¿Qué puedo acompañar con esta crema?
Es ideal como primer plato con pan tostado o grissini. También combina muy bien con pollo a la plancha, merluza al horno o incluso como salsa para pasta.
¿Puedo usar calabacín congelado?
Sí, pero descongélalo y escúrrelo bien antes de usarlo para evitar que la crema quede aguada. El calabacín fresco siempre dará mejor resultado.
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