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Crema Pastelera de Citronella: Receta Sin Lactosa y Aroma Cítrico Único

La crema pastelera de citronella es una versión innovadora y sin lactosa del clásico relleno repostero, ideal para quienes buscan sabores únicos y opciones más ligeras. Esta receta combina la suavidad de la leche de coco con el aroma cítrico y fresco de la citronella, creando una textura sedosa y un perfil de sabor que sorprenderá en cada bocado. Perfecta para rellenar tartas, bizcochos esponjosos o incluso para disfrutar sola con fruta fresca. Además, al ser sin lactosa y sin gluten, se adapta a dietas con restricciones sin sacrificar el placer de un postre tradicional.

30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
3.2gProteína
220Calorías
Cocción al baño MaríaTécnica
Alérgenos
HuevoCoco
Tazón de porcelana blanca con crema pastelera de citronella sin lactosa, textura sedosa y color amarillento, decorada con hojas de citronella fresca y rodajas de limón.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta crema pastelera de citronella está en la infusión en frío de la citronella en la leche de coco. La citronella aporta un aroma cítrico y ligeramente floral que realza el dulzor sin dominarlo. Usa solo la parte blanca del tallo, ya que la verde es amarga. Además, incorporar la leche caliente a las yemas en hilo fino evita que el huevo cuaje prematuramente, garantizando una textura cremosa y sin grumos.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 500mlleche de coco sin azúcar
  • 4unidadyemas de huevo grandes
  • 100grazúcar de caña
  • 40gralmidón de maíz (maicena)
  • 2unidadtallos frescos de citronella (solo la parte blanca)
  • 1unidadcáscara de limón
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 20grmantequilla vegetal sin lactosa

Instrucciones Paso a Paso

1

Paso 1: Infusiona la leche de coco. En un cazo, calienta la leche de coco a fuego medio con los tallos de citronella (previamente lavados y cortados en trozos de 5 cm) y la cáscara de limón. Retira del fuego justo antes de que hierva y deja reposar 15 minutos para que los sabores se integren.

2

Paso 2: Prepara la mezcla de yemas. En un bol, bate las yemas de huevo con el azúcar de caña hasta que la mezcla esté pálida y espumosa. Añade el almidón de maíz y mezcla bien para evitar grumos.

3

Paso 3: Cuaja la crema. Retira los tallos de citronella y la cáscara de limón de la leche infusionada. Vierte la leche caliente poco a poco sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para evitar que cuajen los huevos. Vuelve a poner la mezcla en el cazo y cocina a fuego bajo, removiendo sin parar con unas varillas hasta que espese (unos 5-7 minutos).

4

Paso 4: Añade los toques finales. Fuera del fuego, incorpora la esencia de vainilla y la mantequilla vegetal, mezclando hasta que esta se derrita por completo y la crema quede sedosa.

5

Paso 5: Enfría y sirve. Vierte la crema en un recipiente limpio, cubre con film transparente (en contacto con la superficie para evitar costra) y refrigera al menos 2 horas antes de usar. Ideal para rellenar postres o servir con frutos rojos.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de frescura, añade unas hebras de azafrán a la leche durante la infusionado.
  • Si quieres una crema más ligera, sustituye 100 ml de leche de coco por agua de rosas (sin azúcar).
  • Usa esta crema para rellenar tartaletas de frutos secos o como acompañamiento de bizcocho de limón.

Sustituciones

  • Leche de coco: Puedes sustituirla por leche de almendras sin azúcar, aunque el resultado será menos cremoso. El sabor será más neutro, por lo que recomendamos aumentar la cantidad de citronella o añadir un poco de ralladura de limón para compensar.
  • Yemas de huevo: Para una versión vegana, usa 4 cucharadas de harina de garbanzo mezcladas con 100 ml de agua y 1 cucharada de aceite de girasol. La textura será ligeramente más densa, pero el aroma de la citronella disimulará la diferencia.
  • Almidón de maíz: Sustituye por harina de arroz en la misma cantidad. El resultado será un poco menos estable, pero igual de sabroso. Ideal para quienes evitan el maíz.

Errores Comunes

  • La crema queda con grumos.: Remueve constantemente la mezcla durante la cocción y usa un batidor de varillas para deshacer cualquier grumo que aparezca. Si ya se han formado, pasa la crema por un colador fino antes de enfriar.
  • La crema no espesa.: Asegúrate de que la leche esté bien caliente antes de mezclarla con las yemas. Si la crema no espesa, vuelve a calentarla a fuego bajo 2-3 minutos más, removiendo sin parar.
  • Sabor amargo de la citronella.: Retira la parte verde de los tallos antes de infusionar, ya que es la que aporta amargor. No excedas los 15 minutos de infusionado para evitar que el sabor se vuelva demasiado intenso.

Conservación y Congelación

Esta crema pastelera de citronella se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético con film transparente pegado a la superficie para evitar que forme costra. Para conservarla más tiempo, puedes congelarla en porciones individuales (usando moldes de silicona) hasta 1 mes. Al descongelar, hazlo en la nevera durante toda la noche y luego remueve bien con unas varillas para recuperar su textura cremosa. No recomendamos congelar la crema si va a usarse para decoraciones finas, ya que puede perder algo de estabilidad. Si notas que se ha separado al descongelar, calienta ligeramente al baño María y bate hasta homogeneizar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar citronella en polvo?

Sí, pero usa solo 1 cucharadita de citronella en polvo (secado y molido) por cada tallo fresco. El sabor será más concentrado, así que ajusta a tu gusto. Infusiona el polvo directamente en la leche caliente y cuela antes de mezclar con las yemas.

¿Cómo sé que la crema está lista?

La crema estará en su punto cuando al pasar el dedo por el dorso de una cuchara cubierta con la mezcla, la huella se mantenga nítida sin cerrarse. Esto indica que ha alcanzado la consistencia adecuada.

¿Puedo hacer esta receta sin huevo?

Sí, como se menciona en las sustituciones, puedes usar harina de garbanzo para una versión vegana. También puedes probar con agar-agar (1 cucharadita disuelta en la leche caliente), aunque la textura será más gelatinosa.

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