Crema de Espinacas y Gorgonzola Light: Receta Rápida y Baja en Calorías
La crema de espinacas y gorgonzola light es una opción perfecta para quienes buscan un plato reconfortante pero sin excederse en calorías. Esta versión ligera mantiene todo el sabor intenso del queso gorgonzola y la frescura de las espinacas, pero con un toque saludable que la hace ideal para incluir en dietas equilibradas. Además, su preparación en solo 25 minutos la convierte en una receta express para días ocupados. Ideal para servir con un toque de nueces tostadas o un chorrito de aceite de oliva virgen extra para realzar su sabor.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una crema de espinacas y gorgonzola light perfecta está en saltear las espinacas a fuego vivo para eliminar el exceso de agua y evitar que la crema quede aguada. Además, usar harina de avena en lugar de harina de trigo no solo reduce las calorías, sino que aporta un toque ligeramente dulce que equilibra el sabor intenso del gorgonzola. No hiervas la crema a fuego fuerte después de añadir el queso, para evitar que se corte.
Ingredientes
- 500grespinacas frescas
- 1unidadcebolla blanca
- 2unidaddiente de ajo
- 100grqueso gorgonzola light
- 400mlcaldo de verduras bajo en sal
- 100mlleche desnatada
- 1cucharadaharina de avena
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 20grnueces picadas
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 1pizcasal y pimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. Pica la cebolla blanca y los dientes de ajo finamente.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén transparentes.
Agrega las espinacas y saltea durante 3-4 minutos hasta que reduzcan su volumen. Espolvorea la harina de avena y remueve bien para integrar.
Vierte el caldo de verduras bajo en sal y la leche desnatada. Cocina a fuego medio-bajo durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.
Incorpora el queso gorgonzola light desmenuzado y la nuez moscada. Remueve hasta que el queso se derrita por completo y la crema quede homogénea.
Prueba y ajusta de sal y pimienta negra al gusto. Si deseas una textura más cremosa, tritura la mezcla con una batidora de mano.
Sirve caliente espolvoreando las nueces picadas por encima para dar un toque crujiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una cucharadita de mostaza de Dijon al sofrito de cebolla y ajo. Esto realzará el sabor del gorgonzola.
- Si te gusta el contraste de texturas, reserva unas hojas de espinaca para añadirlas crudas al servir, junto con las nueces.
- Para una versión aún más ligera, sustituye la mitad del caldo de verduras por agua de cocción de las espinacas, previamente colada.
Sustituciones
- Queso gorgonzola light: Puedes sustituirlo por queso azul light o queso de cabra desnatado. El queso azul mantendrá un sabor fuerte y salado, mientras que el queso de cabra aportará acidez y cremosidad, aunque con un perfil de sabor menos intenso.
- Leche desnatada: Si prefieres una versión vegana, usa leche de avena sin azúcar. Esta alternativa aporta cremosidad sin lácteos, aunque el sabor será ligeramente más dulce y menos lácteo.
- Harina de avena: Para una opción sin gluten, reemplázala por maicena o harina de arroz. La maicena espesará la crema de manera similar, pero ten en cuenta que puede dar un acabado más brillante.
Errores Comunes
- La crema queda demasiado líquida.: Añade más harina de avena (1/2 cucharada adicional) disuelta en un poco de caldo frío antes de incorporarla a la olla. Cocina a fuego lento durante unos minutos más para que espese.
- El gorgonzola no se derrite bien y queda grumoso.: Retira la olla del fuego al añadir el queso y remueve constantemente hasta que se integre por completo. Si persisten grumos, usa una batidora de mano para lograr una textura lisa.
- La crema tiene un sabor amargo.: Añade una pizca de azúcar o un chorrito de vinagre balsámico para equilibrar la amargura. También puedes reduccir el tiempo de cocción de las espinacas para evitar que liberen demasiado amargor.
Conservación y Congelación
Esta crema de espinacas y gorgonzola light se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente antes de taparla, ya que el calor residual puede generar condensación y alterar su textura. Si deseas congelarla, hazlo en porciones individuales en recipientes aptos para congelador, donde aguantará hasta 2 meses. Para descongelar, traspasa la porción deseada a la nevera la noche anterior y recalienta a fuego bajo, añadiendo un poco de leche desnatada o caldo de verduras para restaurar su cremosidad. Evita congelar la crema si ya le has añadido las nueces picadas, ya que estas perderán su textura crujiente al descongelarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas congeladas para esta receta?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar el exceso de agua. Las espinacas congeladas suelen liberar más líquido, por lo que es posible que necesites ajustar la cantidad de caldo o añadir un poco más de harina de avena para compensar.
¿Cómo puedo hacer esta receta vegana?
Sustituye el queso gorgonzola light por tofu ahumado desmenuzado o queso vegano de anacardos, y usa leche vegetal sin azúcar en lugar de leche desnatada. El resultado será menos intenso en sabor, pero igualmente cremoso.
¿Puedo usar otro tipo de queso en lugar de gorgonzola?
Claro, el queso roquefort o el queso de cabra curado son excelentes alternativas. Ambos aportarán un sabor fuerte y característico, aunque el roquefort es más salado y el queso de cabra más ácido.
También te encantarán

Cena Ligera para Dormir Bien y No Engordar
Receta de cena ligera perfecta para dormir bien y no engordar. Alta en nutrientes que promueven la relajación muscular y cerebral.

Crema Calmante con Triptófano para Combatir la Ansiedad
Descubre esta reconfortante crema rica en triptófano para combatir la ansiedad de forma natural. Alimenta tu mente y relaja tu cuerpo.