Costillas Glaseadas con Miel y Salsa Teriyaki: Receta de Carne Jugosa en Olla Lenta
Si buscas una receta de costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki que te haga olvidar los remordimientos, esta es tu opción. Cocinadas a fuego lento en la olla, la carne se desprende del hueso con un toque dulce, salado y umami que enloquecerá a cualquiera. Perfectas para comer con las manos, mojando pan o acompañadas de un puré cremoso. La olla lenta es la clave para lograr una textura melosa y un glaseado que brilla como el caramelo. Ideal para días de antojo o para sorprender en una cena informal.

El Secreto de esta Receta
El truco para unas costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki perfectas está en la paciencia. Cocinarlas a fuego lento en la olla permite que la grasa se funda y la carne absorba todos los sabores. El paso final en la sartén con mantequilla es clave: no solo las dora, sino que el azúcar moreno de la salsa se carameliza, creando una capa brillante y pegajosa que las hace adictivas.
Ingredientes
- 1.5kgcostillas de cerdo
- 120mlmiel de girasol
- 100mlsalsa de soja
- 150mlsalsa teriyaki
- 60mlketchup
- 50gazúcar moreno
- 1cucharaditaajo en polvo
- 1cucharaditajengibre en polvo
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 200mlcaldo de carne
- 15gmaicena
- 30mlagua
- 30gmantequilla
Instrucciones Paso a Paso
Corta las costillas de cerdo en porciones individuales y retírales el exceso de grasa. Sácalas del frigorífico 30 minutos antes de cocinar para que estén a temperatura ambiente.
En un bol, mezcla la miel, la salsa de soja, la salsa teriyaki, el ketchup, el azúcar moreno, el ajo en polvo, el jengibre en polvo y la pimienta negra. Remueve hasta integrar bien todos los ingredientes.
Coloca las costillas en la olla lenta y vierte el caldo de carne por encima. Cocina a fuego BAJO durante 5 horas, tapadas.
Pasado ese tiempo, retira las costillas con cuidado y resérvalas en un plato. Filtra el líquido de la olla lenta y deséchalo (o guárdalo para hacer una sopa si prefieres no desperdiciar).
En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade las costillas y dóralas ligeramente por ambos lados (2-3 minutos cada lado).
Mientras, en un cazo pequeño, calienta la mezcla de salsa teriyaki con miel que preparaste antes. Añade la maicena disuelta en agua y remueve sin parar hasta que espese (unos 3-4 minutos).
Vierte el glaseado espeso sobre las costillas en la sartén y baña bien cada pieza. Deja que caramelice ligeramente durante 2 minutos más, dándoles la vuelta para que queden bien cubiertas.
Sirve las costillas glaseadas inmediatamente, espolvoreando un poco de azúcar moreno por encima para un toque crujiente extra.
Pro-Tips del Chef
- Si te gusta el toque ahumado, añade 1 cucharadita de pimentón dulce o pimentón de la Vera a la mezcla del glaseado.
- Para un extra de crujiente, pasa las costillas glaseadas por el horno a 200°C durante 5 minutos antes de servir.
- Acompaña con patatas panaderas o arroz blanco para mojar toda la salsa.
Sustituciones
- Salsa teriyaki: Puedes sustituirla por una mezcla de salsa de soja (80 ml) + miel (40 ml) + 1 cucharadita de vinagre de arroz y 1 cucharada de azúcar. El resultado será menos complejo pero igual de dulce y salado.
- Costillas de cerdo: Si prefieres algo más económico, usa costillas de ternera. Tendrás que cocinarlas 1 hora más en la olla lenta, ya que son más duras, pero el sabor final será igual de intenso y jugoso.
- Maicena: Si no tienes maicena, usa harina de trigo en la misma cantidad. El glaseado quedará ligeramente menos brillante pero igual de espeso.
Errores Comunes
- Las costillas quedan secas: No las cocines demasiado tiempo en la olla lenta (máximo 6 horas). Si ves que el líquido se evapora antes, añade un poco más de caldo. El glaseado final en la sartén debe ser rápido para que no se sequen.
- El glaseado no espesa: Asegúrate de disolver bien la maicena en agua fría antes de añadirla a la salsa caliente. Si no espesa, deja hervir 1-2 minutos más a fuego medio-alto sin dejar de remover.
- El sabor es demasiado salado: Reduce la cantidad de salsa de soja a 60 ml y compensa con más miel o un chorrito de limón para equilibrar. La salsa teriyaki ya lleva sal, así que ajusta las proporciones.
Conservación y Congelación
Para guardar las costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Se conservarán bien hasta 3 días. Si quieres alargarlo, puedes congelarlas: envuélvelas individualmente en papel film y luego en una bolsa para congelar. Durarán hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche. Recalienta en el microondas a potencia media (tapadas con papel de cocina para que no se sequen) o en una sartén con un chorrito de agua o caldo, a fuego lento, hasta que estén calientes. Si el glaseado ha perdido brillo, añade un poco más de miel o salsa teriyaki al recalentar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en el horno?
Sí, pero el resultado será distinto. Cocina las costillas en una bandeja con papel de horno a 160°C durante 3 horas, tapadas con papel de aluminio. Luego, destápalas, pinta con el glaseado y hornea 15 minutos más a 200°C para que caramelicen.
¿Se puede usar miel de romero en lugar de miel de girasol?
Claro, pero ten en cuenta que la miel de romero tiene un sabor más herbal y fuerte, que puede dominar el perfil umami de la salsa teriyaki. Si la usas, reduce la cantidad a 100 ml.
¿Cómo hago para que el glaseado quede más brillante?
Añade 1 cucharadita de vinagre de manzana o limón a la mezcla de la salsa antes de espesar. El ácido ayuda a realzar el brillo natural del azúcar.
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