Costillas de Cerdo Glaseadas con Salsa de Miel y Sésamo: Receta para Carnívoros Sin Remordimientos
Si eres de los que cree que las costillas de cerdo glaseadas con miel y sésamo son el plato definitivo para un festín sin límites, esta receta es para ti. Olvídate de las dietas y sumérgete en un manjar pegajoso, dulce y con ese toque tostado del sésamo que hará que cada bocado sea una explosión de sabor. Perfectas para compartir (o no) en una cena de carnívoros sin remordimientos, estas costillas se cocinan al horno hasta quedar tiernas por dentro y con una capa caramelizada por fuera que te hará chuparte los dedos. La combinación de miel espesa, salsa de soja y sésamo tostado crea un glaseado irresistible que elevará tu comida basura casera a otro nivel.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas costillas de cerdo glaseadas con miel y sésamo de escándalo está en la doble cocción: primero a baja temperatura para que la carne quede tierna y jugosa, y luego a alta temperatura con el glaseado para conseguir ese acabado crujiente y brillante. Además, añadir maicena al glaseado garantiza que se adhiera perfectamente a las costillas sin escurrirse. No escatimes en el sésamo tostado, ya que su aroma y textura son clave para el contraste de sabores.
Ingredientes
- 1.2kgcostillas de cerdo (cortadas en trozos individuales)
- 150mlmiel espesa
- 80mlsalsa de soja
- 30mlvinagre de manzana
- 1cucharaditaajo en polvo
- 1cucharadajengibre fresco rallado
- 50gsemillas de sésamo tostado
- 1cucharaditapimienta negra molida
- 1cucharaditapimentón dulce
- 2cucharadasaceite de girasol
- 1unidadcaldo de pollo concentrado (1 cubito)
- 200mlagua caliente
- 1cucharadamaicena
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 160°C (con calor arriba y abajo). Mientras, prepara las costillas de cerdo: retírales el exceso de grasa visible y sazona con pimienta negra, pimentón dulce y ajo en polvo por todos lados. Masajea bien para que los sabores penetren.
En una fuente de horno grande, coloca las costillas en una sola capa (sin amontonar). Vierte el aceite de girasol por encima y hornea a 160°C durante 1 hora y 30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Esto hará que queden tiernas por dentro.
Mientras se hornean, prepara el glaseado: en un cazo pequeño, mezcla la miel espesa, la salsa de soja, el vinagre de manzana, el jengibre rallado y el caldo de pollo disuelto en el agua caliente. Calienta a fuego medio hasta que hierva, luego baja el fuego y deja reducir 5 minutos.
Disuelve la maicena en un poco de agua fría (2 cucharadas) y añádela al glaseado. Remueve bien y cocina 2 minutos más hasta que espese ligeramente. Retira del fuego y reserva.
Saca las costillas del horno y sube la temperatura a 200°C (grill o calor arriba). Pinta las costillas con el glaseado por todos lados usando un pincel de cocina. Espolvorea la mitad de las semillas de sésamo tostado por encima.
Vuelve a hornear las costillas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta y bañándolas con más glaseado cada 5 minutos. Esto creará una capa pegajosa y caramelizada. Espolvorea el resto del sésamo tostado en los últimos 2 minutos.
Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de servir. El glaseado se endurecerá ligeramente al enfriar, creando una textura perfecta.
Pro-Tips del Chef
- Si quieres un extra de sabor, añade 1 cucharadita de cinco especias chinas al glaseado. Le dará un toque exótico que combina genial con la miel y el sésamo.
- Para un acabado más brillante, pinta las costillas con un poco de miel líquida pura justo al sacarlas del horno.
- Si te sobra glaseado, guárdalo en un tarro en la nevera. Es perfecto para mojar pollo frito o alitas.
Sustituciones
- Miel espesa: Puedes sustituirla por miel líquida normal, pero tendrás que reducirla a fuego lento hasta que espese (unos 10 minutos). El resultado será menos intenso en sabor y la textura del glaseado menos consistente.
- Salsa de soja: Si no tienes salsa de soja, usa salsa teriyaki (más dulce) o salsa Worcestershire (más umami). En ambos casos, reduce un poco la cantidad de miel para equilibrar sabores.
- Jengibre fresco: Sustituye por jengibre en polvo (½ cucharadita), pero ten en cuenta que el sabor será menos fresco y más concentrado. Añádelo directamente al glaseado sin cocinarlo antes.
Errores Comunes
- Las costillas quedan secas: No las cocines a alta temperatura desde el principio. Empieza a 160°C para que se cocinen lentamente en su jugo. Si ya están secas, baña con más glaseado y tapa con papel aluminio 10 minutos antes de terminar.
- El glaseado se quema: Vigila el horno en los últimos 20 minutos. Si ves que se oscurece demasiado rápido, baja la temperatura a 180°C y alarga el tiempo 5 minutos más.
- El sésamo se quema: Espolvorea el sésamo solo en los últimos 2 minutos de horneado. Si lo pones antes, se tostará demasiado y amargará.
Conservación y Congelación
Para guardar las costillas de cerdo glaseadas con miel y sésamo en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que estén completamente frías (el glaseado se endurecerá). Se conservan hasta 3 días en el frigorífico. Para recalentar, precalienta el horno a 180°C y calienta las costillas durante 10-12 minutos, rociándolas con un poco de agua o caldo para que no se sequen. Si prefieres congelar, envuélvelas individualmente en papel film y luego en una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y luego recalienta en el horno como se indica. Evita el microondas, ya que el glaseado perderá su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas costillas en airfryer?
Sí, pero el resultado será distinto. Cocina las costillas a 160°C durante 40 minutos (dales la vuelta a mitad), luego sube a 200°C y pinta con el glaseado cada 5 minutos durante 10-12 minutos. El sésamo puede volar con el aire, así que espolvoréalo al final.
¿Puedo usar costillas de ternera en lugar de cerdo?
Sí, pero las costillas de ternera son más magras y pueden quedar menos jugosas. Asegúrate de no pasarlas de cocción y añade un poco más de aceite o mantequilla al glaseado para compensar.
¿Cómo hago para que el glaseado quede más espeso?
Aumenta la cantidad de maicena a 1.5 cucharadas o cocina el glaseado a fuego lento durante 2-3 minutos más hasta que espese. Remueve constantemente para evitar que se pegue.
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