Tamarindus Indicum: Chutney de Tamarindo y Dátiles para Acompañar Carnes y Quesos
El chutney de tamarindo y dátiles es una explosión de sabores agrios, dulces y especiados que eleva cualquier plato. Originario de la cocina india pero adaptado con un toque mediterráneo, este Tamarindus Indicum en forma de salsa es perfecto para acompañar carnes a la parrilla, quesos curados o incluso como aderezo para ensaladas. Su equilibrio entre la acidez del tamarindo, la dulzura natural de los dátiles y el toque picante del jengibre fresco lo convierte en un condimento versátil y adictivo. Además, al prescindir de azúcares añadidos, es una opción saludable y apta para dietas sin azúcar, ideal para quienes buscan sabores intensos sin remordimientos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de un chutney de tamarindo y dátiles perfecto está en el equilibrio de sabores y en el punto de cocción. No hiervas la mezcla a fuego fuerte, ya que el tamarindo puede volverse amargo. Además, remojar los dátiles es clave para evitar grumos y lograr una textura sedosa. Usa semillas de mostaza negra en lugar de las blancas para un toque más auténtico y aromático, que realza la profundidad del Tamarindus Indicum.
Ingredientes
- 100grpasta de tamarindo
- 150grdátiles Medjool sin hueso
- 20grjengibre fresco pelado
- 2dienteajo
- 0.5unidadcebolla morada
- 1unidadchile rojo seco
- 1cucharaditacomino en polvo
- 10grcilantro fresco
- 30mlvinagre de manzana
- 100mlagua
- 0.5cucharaditasal marina
- 0.25cucharaditapimienta negra
- 1cucharaditasemillas de mostaza negra
- 15mlaceite de oliva virgen extra
Instrucciones Paso a Paso
Remoja los dátiles Medjool en agua caliente durante 10 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y reserva el líquido.
En una sartén, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade las semillas de mostaza negra y déjalas dorar hasta que empiecen a saltar.
Incorpora la cebolla morada picada finamente y el ajo machacado. Sofríe hasta que la cebolla esté transparente, unos 3-4 minutos.
Agrega el jengibre fresco rallado, el comino en polvo y el chile rojo seco troceado. Remueve bien durante 1 minuto para que los sabores se integren.
Vierte la pasta de tamarindo, los dátiles escurridos, el vinagre de manzana, la sal marina y la pimienta negra. Añade 100 ml del líquido de remojo de los dátiles y mezcla.
Cocina a fuego lento durante 10-12 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla espese y adquiera una textura similar a un puré grueso.
Retira del fuego y deja enfriar. Una vez frío, tritura con una batidora de mano hasta obtener una consistencia homogénea pero con algún trocito de dátil para darle textura.
Finaliza incorporando el cilantro fresco picado y mezcla. Prueba y ajusta la sazón si es necesario.
Transfiere a un frasco de vidrio esterilizado y guarda en la nevera hasta su uso.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque cítrico, añade 1 cucharadita de ralladura de limón al final.
- Si te gusta el contraste de texturas, reserva unos trocitos de dátil antes de triturar y mézclalos al final.
- Este chutney también funciona como marinado para pollo o cerdo. Úsalo 2-3 horas antes de cocinar para potenciar los sabores.
- Para una versión más especiada, añade 1 hoja de laurel durante la cocción y retírala antes de triturar.
Sustituciones
- Pasta de tamarindo: Puedes usar pulpa de tamarindo fresca (sin semillas) remojada en agua caliente durante 15 minutos. Cuela y usa el líquido, pero ten en cuenta que el sabor será menos concentrado, por lo que deberás reducir más la mezcla para lograr la intensidad deseada.
- Dátiles Medjool: Sustituye por higos secos remojados, que aportan un dulzor más suave y una textura ligeramente fibrosa. Ajusta el vinagre a 40 ml para compensar la menor acidez natural de los higos.
- Chile rojo seco: Si prefieres menos picante, usa pimentón ahumado dulce (1 cucharadita). Elimina las semillas del chile si lo usas fresco para reducir el nivel de picor sin perder aroma.
Errores Comunes
- El chutney queda demasiado líquido.: Cocina a fuego lento más tiempo hasta que espese. Si el problema persiste, añade 1 cucharadita de maicena disuelta en agua fría y hierve 2 minutos más.
- Sabor amargo dominante.: Añade 1 cucharada de miel o sirope de agave (aunque no sea sin azúcar) o más dátiles remojados para contrabalancear. Evita cocinar el tamarindo a fuego alto, ya que se amarga.
- Textura granulada o con grumos.: Tritura los dátiles antes de cocinarlos o usa una batidora de vaso para lograr una mezcla más fina. Cuela la pasta de tamarindo antes de añadirla para eliminar posibles impurezas.
Conservación y Congelación
Este chutney de tamarindo y dátiles se conserva perfectamente en un frasco de vidrio esterilizado en la nevera hasta 3 semanas. Asegúrate de que el frasco esté bien cerrado y de que la cuchara que uses para servirlo esté limpia para evitar contaminaciones. Si deseas alargar su vida útil, puedes congelarlo en porciones individuales (usando cubiteras o tarros pequeños) hasta 6 meses. Para descongelar, déjalo en la nevera toda la noche. No lo calientes directamente en el microondas, ya que el tamarindo puede perder matices de sabor. Si notas separación de líquidos al descongelar, remueve bien antes de usar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar tamarindo en polvo en lugar de pasta?
Sí, pero reduce la cantidad a la mitad (50 gr) y disuélvelo primero en 100 ml de agua caliente. La pasta tiene una textura más densa y un sabor más redondo.
¿Es apto para dietas keto?
Los dátiles son ricos en carbohidratos, por lo que no es estrictamente keto. Para adaptarlo, sustituye los dátiles por eritritol o xilitol (80 gr), pero el sabor será menos complejo.
¿Cómo lo uso con quesos?
Combina especialmente bien con quesos azules (como el Cabrales) o quesos de cabra curados. Unta una cucharadita sobre una tostada con queso para un aperitivo gourmet.
¿Puedo omitir el chile?
Sí, pero compensa con 1/2 cucharadita de pimentón dulce para mantener la profundidad de sabor. El chutney será más suave pero igualmente aromático.
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