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Churros Salados con Queso y Jamón: Receta de Tapa Innovadora para el Bar

Si buscas una tapa innovadora para el bar que sorprenda a todos, estos churros salados con queso y jamón son la solución perfecta. Olvídate de los churros dulces tradicionales y atrévete con una versión salada, crujiente por fuera y fundente por dentro, rellena de queso fundido y jamón serrano. Una receta sencilla, económica y que utiliza ingredientes básicos como harina de trigo, agua, huevos, queso rallado y jamón serrano, todos fáciles de encontrar en cualquier supermercado español. Ideal para servir en reuniones, como entrante en tu bar o incluso como merienda salada con un toque gourmet. Los churros salados son una tendencia en auge, y esta versión con queso y jamón es la más demandada por su combinación de sabores clásicos y su textura irresistible.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
GlutenHuevoLácteos
Plato de madera rústico con churros salados dorados y crujientes, rellenos de queso fundido y jamón serrano, servidos como tapa innovadora para bar.

El Secreto de esta Receta

El truco profesional para unos churros salados con queso y jamón perfectos está en la temperatura del aceite y el momento de rellenar. Frite siempre a 170-180°C para que queden crujientes por fuera y esponjosos por dentro. Rellénalos inmediatamente después de freír, cuando aún están calientes: así el queso se funde ligeramente y el jamón serrano queda jugoso, creando una explosión de sabores en cada bocado. Usa queso rallado para fundir (como el de Mercadona) para garantizar una textura cremosa.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 250mlagua
  • 30grmantequilla sin sal
  • 1pizcasal fina
  • 150grharina de trigo común
  • 2unidadhuevos grandes
  • 100grqueso rallado para fundir
  • 80grjamón serrano en taquitos
  • 1litroaceite de girasol
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 20grqueso en polvo tipo parmesano

Instrucciones Paso a Paso

1

En una cazuela, calienta el agua, la mantequilla y una pizca de sal a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita por completo y la mezcla empiece a hervir.

2

Retira la cazuela del fuego y añade de golpe la harina de trigo. Remueve con una cuchara de madera hasta que se forme una masa homogénea y sin grumos que se despegue de las paredes de la cazuela.

3

Vuelve a poner la cazuela al fuego bajo durante 1-2 minutos, removiendo constantemente, para secar ligeramente la masa. Retírala y déjala enfriar 5 minutos.

4

Incorpora los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada uno hasta obtener una masa lisa y brillante. Añade la pimienta negra y mezcla.

5

Precalienta el aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio (170-180°C). Mientras, prepara una manga pastelera con boquilla de estrella grande y rellénala con la masa de churros.

6

Forma los churros directamente en el aceite caliente, cortándolos con unas tijeras a unos 10 cm de largo. Fríe 3-4 churros a la vez (sin sobrecargar la sartén) durante 3-4 minutos, dándoles la vuelta ocasionalmente, hasta que estén dorados y crujientes.

7

Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

8

Mientras los churros están calientes, haz un pequeño corte longitudinal en un lateral de cada uno (sin llegar al final) y rellénalos con queso rallado y taquitos de jamón serrano. Presiona ligeramente para que el relleno quede bien compacto.

9

Espolvorea un poco de queso en polvo tipo parmesano por encima para dar un toque extra de sabor y sirve al momento, calientes y crujientes.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de ajo en polvo o perejil fresco picado a la masa.
  • Si no tienes manga pastelera, usa una bolsa de plástico resistente con un agujero en la punta para dar forma a los churros.
  • Para una versión más ligera, hornea los churros a 200°C durante 15-20 minutos (aunque no quedarán tan crujientes como fritos).
  • Acompaña los churros con una salsa bravas o alioli para mojar y potenciar su sabor.

Sustituciones

  • Jamón serrano: Puedes sustituir el jamón serrano por jamón cocido en taquitos (tipo York). El sabor será menos intenso pero igualmente delicioso, y la textura seguirá siendo jugosa. También puedes usar pavo cocido para una versión más ligera.
  • Queso rallado para fundir: Si no tienes queso rallado para fundir, usa queso manchego rallado o queso edam. Ambos funden bien y aportan un sabor más fuerte. Evita quesos muy secos como el parmesano, ya que no se fundirán correctamente.
  • Harina de trigo común: Para una versión sin gluten, sustituye la harina de trigo por harina de arroz o una mezcla de harina de maíz y almidón de maíz (en proporción 1:1). La textura será ligeramente más densa, pero igual de crujiente.

Errores Comunes

  • Los churros se quedan crudos por dentro: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (170-180°C) y fríe los churros en pequeñas cantidades para que el aceite no pierda temperatura. Remueve ligeramente la sartén para que se cocinen de manera uniforme.
  • La masa queda demasiado líquida: Cocina la masa 1-2 minutos más a fuego bajo después de añadir la harina para secarla bien. Si sigue líquida, añade 10-15 gr más de harina y mezcla hasta que quede firme.
  • El relleno de queso no se funde: Rellena los churros inmediatamente después de freír, cuando están más calientes. Si se enfrían, caliéntalos 10 segundos en el microondas antes de rellenar. Usa queso rallado para fundir (no queso en polvo).
  • Los churros se rompen al freír: No sobrecargues la manga pastelera y corta los churros con tijeras limpias. Mantén la temperatura del aceite estable y fríe en pequeñas cantidades para evitar que se peguen entre sí.

Conservación y Congelación

Estos churros salados con queso y jamón son mejores recién hechos, pero si te sobran, puedes guardarlos en la nevera hasta 24 horas. Colócalos en un recipiente hermético con papel absorbente en la base para evitar que se humedezcan. Para recalentarlos, precalienta el horno a 180°C y caliéntalos durante 5-7 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. No los calientes en el microondas, ya que quedarán gomosos. Si quieres congelarlos, hazlo antes de rellenar: fríe los churros, déjalos enfriar, guárdalos en una bolsa hermética con papel de horno entre capas y congélalos hasta 1 mes. Para servir, recalienta en el horno a 200°C durante 8-10 minutos y luego rellénalos con queso y jamón fresco. Nunca congeles los churros ya rellenos, ya que el queso y el jamón perderán textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estos churros salados en airfryer?

Sí, pero el resultado no será exactamente igual. Precalienta la airfryer a 200°C, forma los churros y cocínalos en lotes durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes que fritos, pero igual de sabrosos. Rellénalos después de cocinarlos.

¿Qué tipo de queso es el mejor para rellenar?

El queso rallado para fundir (como el de Mercadona o el emmental) es el ideal porque se derrite fácilmente. También puedes usar queso manchego semicurado rallado o queso gouda, que aportan más sabor. Evita quesos muy curados o secos.

¿Puedo preparar la masa con antelación?

Sí, pero no más de 2 horas antes. Guarda la masa en un recipiente hermético en la nevera. Antes de usar, déjala a temperatura ambiente 10 minutos y remueve bien para que recupere su textura. Si está muy espesa, añade 1 cucharada de agua tibia.

¿Cómo hago para que los churros queden más esponjosos?

Seca bien la masa después de añadir la harina (cocínala 1-2 minutos más a fuego bajo) y bate los huevos antes de incorporarlos. También puedes añadir 1/2 cucharadita de levadura en polvo a la harina para darles más volumen.

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