Churros Rellenos de Dulce de Leche y Espolvoreados con Canela y Azúcar: Postre Callejero Elevado
Si creías que los churros rellenos de dulce de leche no podían ser más irresistibles, espera a probar esta versión espolvoreada con canela y azúcar que eleva el postre callejero a otro nivel. Con una masa esponjosa por dentro y crujiente por fuera, un corazón cremoso de dulce de leche tradicional y ese toque final de azúcar y canela que lo hace adictivo, esta receta es pura indulgencia. Perfecta para meriendas, postres o antojos de medianoche, esta versión casera y fácil te hará olvidar los churros de las ferias. Usa ingredientes que ya tienes en casa y prepárate para repetir.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos churros rellenos de dulce de leche perfectos está en la temperatura del aceite y el momento de rellenar. Fríe siempre a 180°C para que queden dorados por fuera y cocidos por dentro sin absorber demasiado aceite. El dulce de leche debe estar a temperatura ambiente para que sea más fácil de inyectar y no rompa la masa. Espolvorea el azúcar y la canela justo después de freír, cuando el churro aún está caliente, para que se adhiera mejor y cree esa capa crujiente y aromática que los hace irresistibles.
Ingredientes
- 250mlagua
- 50grmantequilla sin sal
- 200grharina de trigo común
- 3unidadhuevos grandes
- 300grdulce de leche tradicional
- 100grazúcar blanco
- 1cucharaditacanela en polvo
- 1litroaceite de girasol
- 1pizcasal fina
- 1cucharaditaesencia de vainilla
Instrucciones Paso a Paso
En una cazuela, calienta el agua con la mantequilla y la sal a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita. Retira del fuego y añade la harina de trigo de golpe. Remueve con una cuchara de madera hasta formar una masa homogénea y sin grumos.
Vuelve a poner la cazuela a fuego bajo durante 1-2 minutos, removiendo constantemente, para secar ligeramente la masa. Retira del fuego y deja enfriar 5 minutos.
Añade los huevos uno a uno, mezclando bien cada vez hasta integrarlos completamente. La masa debe quedar lisa, brillante y con textura elástica. Incorpora la esencia de vainilla y mezcla.
Transfiere la masa a una manga pastelera con boquilla de estrella grande (o un molde para churros). Si no tienes manga, usa una bolsa con un agujero en la punta.
Calienta el aceite de girasol en una sartén honda a 180°C. Para comprobar la temperatura, echa un trocito de masa: si sube rápidamente y burbujea, está listo.
Forma los churros presionando la masa directamente sobre el aceite caliente, cortando con tijeras o un cuchillo para darles el tamaño deseado (unos 10-12 cm). Fríe 3-4 churros a la vez para no bajar la temperatura del aceite.
Dora los churros por ambos lados (unos 2-3 minutos por lado) hasta que estén dorados y crujientes. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Mientras aún están calientes, haz un pequeño corte longitudinal en un lateral de cada churro con un cuchillo afilado. Rellénalos con dulce de leche usando una manga pastelera pequeña o una cuchara. Presiona ligeramente para que el dulce llene el interior sin romper el churro.
En un plato hondo, mezcla el azúcar con la canela. Pasa cada churro relleno por esta mezcla, asegurándote de que quede bien cubierto por todos lados.
Sirve inmediatamente para disfrutar de su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Si prefieres, puedes calentarlos unos segundos en el microondas antes de comer para ablandar el dulce de leche.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de indulgencia, baña los churros rellenos en chocolate fundido antes de espolvorear el azúcar y la canela. Usa chocolate negro para contrastar con el dulce de leche.
- Si quieres churros más gruesos, usa una boquilla de estrella más grande o corta un agujero más ancho en la bolsa. Ajusta el tiempo de fritura (1-2 minutos más) para que se cocinen bien por dentro.
- Añade una pizca de canela a la masa antes de freír para potenciar el aroma. También puedes mezclar un poco de cacao en polvo con el azúcar para un acabado diferente.
- Para un postre completo, sirve los churros con helado de vainilla o nata montada al lado. El contraste de temperaturas los hará aún más adictivos.
Sustituciones
- Mantequilla sin sal: Puedes sustituirla por margarina vegetal en la misma cantidad. El sabor será ligeramente menos intenso, pero la textura de los churros seguirá siendo crujiente y esponjosa. Si usas mantequilla salada, omite la sal de la receta.
- Dulce de leche tradicional: Si no tienes dulce de leche, usa cajeta (similar pero más líquida) o una mezcla de leche condensada y caramelo líquido calentados juntos hasta espesar. El sabor será más dulce y menos complejo, pero igual de adictivo.
- Esencia de vainilla: Puedes omitirla o sustituirla por ralladura de limón para darle un toque cítrico que contrasta con el dulce. No uses azúcar vainillado, ya que alteraría la textura de la masa.
Errores Comunes
- Los churros se deshacen al freír: Asegúrate de que la masa esté bien cocida en la cazuela (1-2 minutos a fuego bajo) y de que los huevos estén completamente integrados. Si la masa está muy líquida, añade 1-2 cucharadas más de harina.
- El dulce de leche no entra bien en el churro: Deja enfriar los churros 2-3 minutos antes de rellenarlos para que la masa no se rompa. Usa una manga pastelera con boquilla fina y haz el corte longitudinal con cuidado para no partir el churro por la mitad.
- Los churros quedan empapados en aceite: El aceite debe estar a 180°C (usa un termómetro de cocina si es posible). Si no tienes, prueba con un trocito de pan: si se dora en 30 segundos, la temperatura es correcta. No frías demasiados churros a la vez, ya que bajan la temperatura del aceite.
- El azúcar y la canela no se pegan: Espolvorea la mezcla inmediatamente después de sacarlos del aceite, cuando aún están calientes y ligeramente húmedos. Si se han enfriado, caliéntalos 10 segundos en el microondas antes de cubrirlos.
Conservación y Congelación
Los churros rellenos de dulce de leche son mejores recién hechos, pero puedes conservarlos a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante 24 horas. Para alargar su vida útil, guárdalos en la nevera (hasta 3 días) en un recipiente con papel absorbente para evitar que se humedezcan. No los congele si están rellenos, ya que el dulce de leche se endurecerá y la masa perderá su textura crujiente. Si quieres congelar la masa cruda, hazlo en una bolsa hermética (hasta 1 mes) y fríela directamente desde congelada, añadiendo 1-2 minutos extra de fritura. Para recalentar churros ya fritos, usa el horno a 180°C durante 5-10 minutos o el airfryer a 160°C durante 3-4 minutos para que recuperen su crujiente. Evita el microondas, ya que los dejará blandos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos churros en airfryer?
Sí, pero el resultado no será igual. Pinta los churros con aceite de girasol por todos lados y cocínalos a 200°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes que fritos, pero igual de sabrosos. No olvides rellenarlos después de cocinarlos.
¿Cómo hago para que el dulce de leche no se salga del churro?
No rellenes los churros hasta que estén completamente fríos (o al menos tibios). Si el dulce de leche está muy líquido, refrigéralo 10-15 minutos antes de usarlo para que espese. También puedes sellar el corte con un poco de masa antes de espolvorear el azúcar.
¿Puedo usar dulce de leche casero?
¡Por supuesto! El dulce de leche casero (hecho con leche y azúcar cocinados a fuego lento) quedará incluso mejor, ya que suele ser más cremoso. Asegúrate de que esté frío antes de rellenar los churros para que no los ablande.
¿Qué otros rellenos puedo usar?
Además del dulce de leche, puedes rellenar los churros con chocolate fundido, crema pastelera, nata montada con azúcar o incluso mermelada de fresa. Para un toque salado-dulce, prueba con queso crema batido con miel.
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