Churros de Harina de Garbanzo con Miel: Desayuno Sin Gluten y Alto en Proteína
Si buscas un desayuno sin gluten y alto en proteína que además sea económico y rápido de preparar, estos churros de harina de garbanzo con miel son tu mejor opción. La harina de garbanzo, fácil de encontrar en cualquier supermercado español, aporta un toque esponjoso y un valor nutricional excepcional, mientras que la miel le da ese toque dulce natural que combina a la perfección con el aroma a canela. Perfectos para acompañar con un café o un yogur natural, estos churros son una alternativa saludable a los tradicionales, sin sacrificar el sabor. Además, al no llevar harina de trigo, son ideales para celíacos o quienes buscan reducir el gluten en su dieta.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos churros de harina de garbanzo esponjosos y crujientes está en la temperatura del aceite y en la textura de la masa. El aceite debe estar bien caliente (180°C) para que los churros no absorban demasiado aceite y queden pesados. Además, la masa debe ser lo suficientemente espesa para mantener su forma al freír, pero no tanto como para que la manga pastelera se obstruya. Añadir el huevo es clave para dar estructura y evitar que se deshagan. Por último, no los frías en exceso: el tiempo justito para que queden dorados por fuera y tiernos por dentro.
Ingredientes
- 200grharina de garbanzo
- 250mlagua tibia
- 1unidadhuevo grande
- 60mlmiel
- 1litroaceite de girasol
- 1cucharaditacanela en polvo
- 0.5cucharaditasal fina
- 20grazúcar moreno (opcional)
- 10grsemillas de sésamo (opcional)
Instrucciones Paso a Paso
En un bol grande, mezcla la harina de garbanzo con la sal y la canela en polvo. Remueve bien para integrar los ingredientes secos.
Añade el agua tibia poco a poco mientras bates con unas varillas para evitar grumos. La masa debe quedar lisa y espesa, similar a la de unos churros tradicionales.
Incorpora el huevo y mezcla hasta que quede una masa homogénea y brillante. Si la masa queda muy espesa, añade 1 o 2 cucharadas más de agua.
Calienta el aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio (debe estar a 180°C). Para comprobar la temperatura, introduce un palillo de madera: si burbujea alrededor, está listo.
Coloca la masa en una manga pastelera con boquilla de estrella (o un molde para churros). Presiona la masa directamente sobre el aceite caliente, formando tiras de unos 10-12 cm de largo. Corta con tijeras o un cuchillo afilado.
Fríe los churros por ambos lados durante 2-3 minutos o hasta que estén dorados y crujientes. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
En un plato, mezcla la miel con un poco de azúcar moreno (opcional) y calienta ligeramente en el microondas (10-15 segundos) para que quede más líquida.
Sirve los churros calientes bañados con la mezcla de miel y, si deseas, espolvorea semillas de sésamo para dar un toque crujiente y extra de proteína.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una pizca de ralladura de limón a la masa antes de freír.
- Si no tienes manga pastelera, usa una bolsa de plástico con un agujero pequeño en una esquina para dar forma a los churros.
- Para una versión al horno (menos crujiente pero más ligera), forma los churros sobre una bandeja con papel vegetal, pínchalos con aceite de oliva y hornea a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Sustituciones
- Huevo: Puedes sustituir el huevo por 1 cucharada de semillas de lino molidas mezcladas con 3 cucharadas de agua (dejar reposar 5 minutos hasta que espese). Esto mantendrá la estructura, aunque los churros pueden quedar un poco más densos. El sabor será neutro, pero la textura será ligeramente más compacta.
- Miel: Si prefieres un toque diferente, usa sirope de arce o agave. El sabor será más suave y menos intenso, pero igualmente dulce. También puedes espolvorear azúcar glas por encima al servir.
- Aceite de girasol: Para una versión más saludable, usa aceite de oliva suave. El sabor será ligeramente más afrutado, pero el resultado será igual de crujiente. Eso sí, el punto de humeo del aceite de oliva es más bajo, así que vigila que no se queme.
Errores Comunes
- Los churros se deshacen al freír.: Asegúrate de que la masa tenga la textura correcta: debe ser espesa y elástica. Si está muy líquida, añade más harina de garbanzo. También verifica que el aceite esté a la temperatura adecuada (180°C), ya que si no, no cuajarán bien.
- Los churros quedan muy aceitosos.: El aceite debe estar caliente antes de empezar a freír. Si no, los churros absorberán demasiado aceite. Escúrrelos bien sobre papel absorbente nada más sacarlos de la sartén.
- Los churros no quedan crujientes.: No los amontones en la sartén: fríelos en pequeñas cantidades para que el aceite no baje de temperatura. También puedes añadir un poco de almidón de maíz a la masa (1 cucharada) para darles más crujiente.
Conservación y Congelación
Estos churros de harina de garbanzo con miel están en su mejor momento recién hechos, pero puedes guardarlos para disfrutarlos más tarde. Para conservarlos en la nevera, colócalos en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Durarán hasta 2 días, aunque perderán parte de su textura crujiente. Para recuperarla, caliéntalos unos minutos en el horno a 180°C o en una sartén con un poco de aceite. Si prefieres congelarlos, hazlo en una sola capa sobre una bandeja (para que no se peguen) y, una vez congelados, transfiérelos a una bolsa o recipiente hermético. Duran hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, caliéntalos directamente en el horno o en aceite caliente, sin necesidad de descongelar antes. Evita guardarlos con la miel ya añadida, ya que esto los reblandecerá. Es mejor añadirla en el momento de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos churros en airfryer?
Sí, pero el resultado será menos crujiente. Coloca la masa en la airfryer a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinar para que queden más dorados.
¿La harina de garbanzo es lo mismo que el altramuz?
No, aunque ambas son legumbres, la harina de garbanzo se obtiene de moler garbanzos secos, mientras que el altramuz (o lupino) es otra legumbre diferente. La harina de garbanzo es más fácil de encontrar en supermercados españoles.
¿Puedo usar harina de garbanzo precocida?
No es recomendable. La harina de garbanzo que se usa para cocinar debe ser la que se vende específicamente para repostería o cocina (como la de Mercadona o Carrefour), no la harina de garbanzos cocidos, ya que su textura y comportamiento al freír no serán los adecuados.
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