ZonaDeSabor

Chroutos Bouréki: Pastel de Calabacín y Patata al Estilo Cretense

El Chroutos Bouréki es un plato tradicional de la isla de Creta, donde la sencillez de los ingredientes se transforma en una explosión de sabores mediterráneos. Este pastel de calabacín y patata es una delicia vegetariana que destaca por su textura cremosa y su aroma a hierbas frescas. Perfecto para quienes buscan una receta cretense auténtica, nutritiva y llena de tradición. Ideal para servir como plato principal o acompañamiento, el Chroutos Bouréki es una opción versátil, económica y llena de proteína vegetal. Su preparación, aunque humilde, esconde secretos que lo convierten en un manjar único en la cocina griega.

1 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
Hornado capasTécnica
Alérgenos
HuevosLeche
Pastel cretense Chroutos Bouréki en fuente de barro, con capas visibles de calabacín, patata y queso feta dorado, acompañado de ramitas de tomillo fresco.

El Secreto de esta Receta

El secreto del auténtico Chroutos Bouréki cretense radica en el equilibrio de texturas y el uso de hierbas frescas. No escatimes en el aceite de oliva virgen extra, ya que aporta humedad y un sabor único. Además, cortar las verduras en rodajas finas y uniformes garantiza que se cocinen al mismo tiempo, evitando zonas crudas. El reposo final es clave para que los sabores se asienten y el pastel no se desmorone al cortar.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 4unidadcalabacín
  • 4unidadpatata mediana
  • 1unidadcebolla morada
  • 3unidadhuevos grandes
  • 200grqueso feta
  • 100grqueso graviera o cheddar
  • 120mlaceite de oliva virgen extra
  • 80grharina de trigo
  • 100mlleche entera
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 2ramitatomillo fresco
  • 10hojamenta fresca
  • 1cucharaditalevadura en polvo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa una fuente de horno rectangular (20x30 cm) con un poco de aceite de oliva y espolvorea harina para evitar que se pegue.

2

Pela y corta las patatas en rodajas finas (2-3 mm). Corta los calabacines (sin pelar) en rodajas del mismo grosor. Pica finamente la cebolla morada.

3

En un bol, bate los huevos con la leche, 80 ml de aceite de oliva, sal, pimienta, las hojas de menta picada y las de tomillo deshojadas. Añade la harina y la levadura, mezclando hasta obtener una masa líquida y sin grumos.

4

Coloca una capa de rodajas de patata en el fondo de la fuente, solapándolas ligeramente. Espolvorea encima 1/3 del queso feta desmenuzado y un poco de queso graviera rallado. Repite el proceso con una capa de calabacín, otro tercio de los quesos y la cebolla picada. Alterna las capas hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de calabacín.

5

Vierte la mezcla de huevo sobre las capas, asegurándote de que cubra bien todos los ingredientes. Espolvorea el resto del queso graviera por encima y riega con los 40 ml de aceite de oliva restantes.

6

Hornea en el horno precalentado durante 50-60 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al pinchar con un cuchillo, salga limpio. Si la parte superior se dora demasiado rápido, cubre con papel aluminio.

7

Deja reposar el Chroutos Bouréki al menos 15 minutos antes de cortar en porciones cuadradas. Sirve tibio o a temperatura ambiente, acompañado de una ensalada verde o yogur griego.

Pro-Tips del Chef

  • Añade una pizca de nuez moscada a la mezcla de huevo para darle un toque aromático extra.
  • Para un Chroutos Bouréki más ligero, sustituye la mitad del aceite de oliva por yogur griego natural en la mezcla líquida.
  • Si te sobra mezcla de huevo, puedes preparar una segunda fuente más pequeña y congelarla para otro día.

Sustituciones

  • Queso feta: Puedes sustituirlo por queso de cabra desmenuzado, que aportará un sabor más ácido y cremoso. El resultado será menos salado pero igual de sabroso.
  • Harina de trigo: Para una versión sin gluten, usa harina de garbanzo o mezcla de harinas sin gluten. La textura será ligeramente más densa pero igualmente esponjosa.
  • Menta fresca: Si no encuentras menta, usa eneldo fresco o perejil, aunque perderás parte del aroma característico cretense.

Errores Comunes

  • El pastel queda aguado: Escurre bien las rodajas de calabacín antes de colocarlas en capas, ya que sueltan mucha agua. Aumenta el tiempo de horneado 10 minutos si notas exceso de líquido.
  • Las capas no se cocinan bien: Corta las patatas y calabacines en rodajas finas y uniformes. Cubre la fuente con papel aluminio los primeros 30 minutos para que el calor se distribuya mejor.
  • La superficie se quema: Baja la temperatura a 160°C si ves que se dora demasiado rápido. Coloca una bandeja con agua en la parte inferior del horno para crear vapor y evitar el exceso de calor seco.

Conservación y Congelación

El Chroutos Bouréki se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días si lo guardas en un recipiente hermético. Para congelar, envuélvelo en film transparente o papel aluminio y colócalo en una bolsa apta para congelador, donde aguantará hasta 2 meses. Para recalentar, saca el pastel del congelador y déjalo descongelar en la nevera durante 12 horas. Luego, calienta en el horno a 160°C durante 15-20 minutos (cubierto con papel aluminio para evitar que se seque). Nunca lo recalientes en el microondas, ya que perdería su textura esponjosa y las capas se volvieran blandas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer Chroutos Bouréki sin huevos?

Sí, aunque la textura será menos esponjosa. Usa 3 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 9 cucharadas de agua (dejar reposar 10 min) como sustituto vegano de los huevos.

¿Se puede hacer este pastel en airfryer?

No es recomendable, ya que el Chroutos Bouréki requiere un horneado lento y uniforme para que las capas se cocinen bien. La airfryer no proporciona el espacio ni la distribución de calor adecuada.

¿Qué otros vegetales puedo añadir?

Puedes incluir berenjena en rodajas finas o pimiento verde, pero asegúrate de salarlos y escurrirlos antes para eliminar el exceso de agua.

También te encantarán